
¿Buscas un buen sitio pa’ comer con los colegas? Restaurante La Gabarra es el lugar perfecto. Está en C. Américo Vespucio, 23, Telde, y tiene una terraza con vistas espectaculares a la playa de Salinetas. Aquí te ponen comida internacional y canaria, así que hay pa’ todos los gustos. Te recomiendo el conejo, el pulpo frito y ese queso que lo fríen, ¡delicia pura! Además, tienen medias raciones pa’ que puedas probar más platos, y los postres son un must. Si te animas, ¡reserva online y disfruta de algún show en vivo mientras comes!
Restaurante La Gabarra
Página web
Horarios Restaurante La Gabarra
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 11:00–24:00 |
| viernes | 11:00–24:00 |
| sábado | 11:00–24:00 |
| domingo | 11:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante La Gabarra
Dónde se encuentra el Restaurante La Gabarra
¡Tío, tienes que probar el Restaurante La Gabarra! Está en C. Américo Vespucio, 23, 35214 Telde, Las Palmas, justo a la orilla del paseo y con vistas al mar. La verdad es que es un sitio bastante original. Las 4 estrellas que tiene son bien merecidas, porque el ambiente es chill y bastante relajado. Además, el personal es super atente y el local está bien limpio y organizado, lo cual siempre suma, ¿no?
La carta es amplia y tiene de todo, así que no te quedas sin opciones. Puedes comer entre 10 y 20 € por persona, lo que está genial. Las comidas vegetarianas también están en el menú, así que todos pueden disfrutar. Aunque eso sí, aparcar por allí puede ser un verdadero dolor de cabeza, así que ve preparado para dar alguna vuelta. Ah, y si vas en grupo, no hay problema, ¡se adaptan a todos los tamaños!
La última vez que fui, disfrutamos de ensaladilla que estaba de lujo, y las papas arrugadas con mojo que son otro nivel. La fideuá estaba espectacular, y la carne de cabra se deshacía en el plato. Todo buenísimo y servido en jarras heladas, ¡qué más se puede pedir! Eso sí, la única pega es que los platos deberían llegar a la vez. A veces nos trajeron la comida separada y eso no mola, pero en general, la experiencia fue top.
Así que ya sabes, si estás cerca de la playa de Salinetas, no puedes dejar pasar la oportunidad de pasarte por La Gabarra. Un lugar tranquilo frente al mar, ideal para una buena charla entre colegas. ¡No te lo pienses más y ve a disfrutar de buena comida sin romper la hucha!
Qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante La Gabarra
Ya te lo dije antes, pero esto merece ser subrayado: La Gabarra es un desastre total. La última vez que fui con mis padres fue una experiencia de aquellas que no se olvidan, pero por lo malo. El camarero andaba más perdido que un pulpo en un garaje; parecía que lo suyo más que servir era tomarse Coca Colas misteriosas. Para que te hagas una idea, nos preguntó lo que queríamos comer como cinco veces, y ya ni te cuento el tiempo que tardaron en traernos las cosas, que no era solo largo, era un suplicio. Y la comida, ni hablemos, una permanencia de platos pobres y sin sabor que parecían más bien un insulto al hambre.
En medio de ese caos, nos dimos cuenta de que no éramos los únicos descontentos. Unas chicas al lado de nuestra mesa empezaron a quejarse porque después de un buen rato, seguían sin tener nada. Y en un momento dado, el camarero se armó de valor y se llevó unas tarrinas de alioli que estaban al sol. Ahí fue cuando me supo a cuerno quemado; tuve que intervenir, porque de verdad, no iba a permitir que esas chicas acabarán con una intoxicación. La cosa ya era un circo.
Además, si vas con bebés, mejor ni te asomes. Una amiga fue con su niño y la historia fue igual de mala. En vez de dejar que comiera tranquilo, un señor se puso a limpiar la mesa mientras el niño seguía ensuciando. Vamos, que no les gusta que los peques estén por ahí, y con ese ambiente de alta tensión, ¿te imaginas? La comida es un suspenso y el ambiente un desastre con ruido que no te permite hablar. Y lo más triste es que la única que parecía hacer su trabajo de verdad era una camarera que corría de un lado a otro, pero no tenía apoyo.
Entonces, ¿qué tipo de comida se ofrece en La Gabarra? La verdad es que no tengo ni idea porque, por lo que se ha visto, parece que en el menú hay más promesas que comida real; y lo poco que llega es simplemente malo. La experiencia ahí se siente un poco como un engaño. Mi consejo es claro: busca otro sitio, porque aquí vas a salir más frustrado que satisfecho.
Hay opciones de comida canaria en el menús
Te cuento que el Restaurante La Gabarra tiene una ubicación privilegiada, justo cerca de la playa en C. Américo Vespucio, 23, Telde. Pero, la realidad es que no se pasan con los precios, así que uno esperaría que la experiencia estuviera a la altura. La comida, sin embargo, deja bastante que desear. Ese pan con alioli, más que alioli, sabe a una ajonesa rara, y la paella de marisco, olvídate. Más bien parece que han usado marisco congelado, porque no tenía ni un poco de sabor. Y para rematar, te diré que la vajilla estaba sucia y los vasos olían a cerveza, como si no separaran ni un poco lo que es para cada cosa. Vamos, yo no lo recomiendo para nada, pero es solo mi opinión. Gasté alrededor de 22€ en dos medias de paella, un agua y dos Coca-Colas.
Y hablando de precios, el servicio es igualmente un desastre. No se enteran de nada al tomar la comanda de bebida ni de comida. Te miran como si estuvieran haciendo un favor, y además, el precio cambia cada vez que vas; puedes pagar tres precios diferentes por lo mismo en días distintos. Al final, terminas yendo solo por la cercanía a la playa, pero si puedes evitar pasar por ahí, mejor que mejor. La experiencia completa, de comida 1, servicio 1 y ambiente 1, la verdad no vale lo que te cobran.
Y aunque lo intenté, no puedo dejar de hablar de lo que fue la atención al cliente. Daba tanta rabia que pagaras en el interior y luego, cuando ya te ibas, te persiguieran para gritonear que pagues la cuenta. Firmo que esta fue la primera y la última vez que voy. Con el potencial que tiene el sitio, es una pena que lo gestionen unos incompetentes.
Ahora, para los que buscan un poco de comida canaria, la verdad es que en el menú he visto opciones, aunque no puedo asegurar que sean de buena calidad. Es más, estuve allí y no sentí que ofrecieran algo auténtico que valiera la pena, pero bueno, no está de más preguntar. Al final, si buscas algo típico canario, puede que te lleves una desilusión, así que ve con precaución.
Es necesario hacer una reserva para comer en el restaurante
Mira, si estás pensando en ir a La Gabarra en C. Américo Vespucio, 23, te diría que te lo pienses dos veces. Fui a comer con mi mujer y nuestro bebé de un año, que, por cierto, estaba ahí comiendo tranquilo, sin gritar ni hacer escándalo. Pero ya ves, un camarero se acercó en plan "esto no puede estar así" y empezó a recoger la mesa aunque el niño todavía estaba en plena acción. Le dijimos que se espere un momento, pero el tío ni nos escuchó, nos miró mal y siguió a lo suyo. Al final, tuvimos que levantar al chiquillo para que fueran a limpiar. Un ambiente incómodo y un trato bastante lamentable. Solo una camarera se salvó, la única que parecía tener ganas de trabajar. Para acabar de liarla, la música estaba a tope, como si estuvieras en un bar y no en un restaurante.
Ayer fui otra vez y de verdad, parece que todo va en picada. Los camareros andan como pollos sin cabeza, sin motivación y con una limpieza que deja mucho que desear. Y la comida... sólo básica, ni fu ni fa. Lo único que se salva es la terraza exterior donde puedes ver la playa, pero eso no compensa lo demás. Este sitio debería corregir muchísimas cosas si quiere que la gente vuelva. Lo que no mola es que por 10-20 € te den una comida de tan bajo nivel.
Y ya te cuento mi experiencia con el solomillo. Pedimos un plato y lo que nos trajeron era un desastre: cuatro lonchas de carne finitas, unas papas fritas y una ensalada de bolsa. Al final, nos clavaron 18 euros por persona, cuando eso no valía ni la mitad. ¿En serio? Yo he comido mil veces mejor frente al mar por menos. Así que, siendo sincero, no lo recomiendo. Lo siento por los camareros, que al menos eran majos, pero el dueño tiene que espabilar porque así es un robo a mano armada.
¿Y lo de hacer una reserva? Te diría que, con lo que está pasando, tal vez te ahorres la molestia. Aquí no tienes que esperar demasiado, porque la verdad es que no suele haber mucha gente. Pero si decides ir, que sea con mucha precaución.
Cómo puedo reservar una mesa en el Restaurante La Gabarra
Así que ya sabes, si estás en Telde y quieres un lugar que esté bonito y tranquilo, el Restaurante La Gabarra es una buena opción. Te vas a encontrar con un local decorado con buen gusto y una vibra relajada. La comida es lo que te digo, puede que hayas tenido suerte con lo que pidas, pero hay un par de cosas que no molan tanto. El bocadillo que pedí estaba bien en tamaño, pero la carne tenía un sabor raro y un olor que no me convenció. En cambio, el servicio fue top: buena atención y nada de problemas digestivos después de haber comido. ¡Así que eso suma!
Hablando de atención, hay que ser sincero. El servicio fue lo mejor de la experiencia. Los camareros son amables y siempre están pendientes. Eso sí, hay que tener en cuenta que no son pet friendly. Intentamos disfrutar del buen tiempo en la terraza con mi perro y a nosotros nos mandaron a entrar a dentro porque "esa era la política del bar". Y mira que después vimos a otros con su perrito, y ahí no dijeron nada. Un poco de falta de criterio, ¿no crees? Podrían hacer un esfuerzo por ser más coherentes.
Y si buscas historia, este sitio la tiene. Te cuento que antes había un jardín donde hacían espectáculos, pero ahora solo está tranquilo. Además, la barca en la que está inspirado, las Gabarras, le añade un toque especial, y puedes sentir que hay un ambiente único, casi mágico. Mi experiencia al final fue buena, aunque el bocadillo me dejó un mal sabor. Pero no dudes en visitarlo, la comida y el ambiente generalmente dan buena vibe.
Ahora, si te preguntas ¿Cómo reservar una mesa en el Restaurante La Gabarra? Pues lo más fácil es que les llames o vayas directamente. No hay mucha complicación en eso, pero asegúrate de preguntar por su política de terraza si llevas a tu peludo. Ahí está su número de contacto, que puedes buscar en Google. ¡Adelante y disfruta!
Qué platos me recomiendas del menú
Hablando sobre el Restaurante La Gabarra, hay de todo, la verdad. La última vez que estuve, me pasé por la playa de Slinetas y, a media tarde, nos tomamos unas cervezas. ¡Sí, claro! Estuvimos en la terraza chillin', pero la comida no me gustó nada. Los camareros parecían más preocupados por qué tan rápido podía servir el trago que por darnos un servicio decente. Limpieza nula y el resto de clientes solo querían bebida, así que la comida se quedó en un segundo plano. El precio, entre 1-10 €, era tentador, pero el ruido era moderado y, con grupos grandes, no había tiempo de espera. Eso sí, ya se sabe, a veces vale más la buena compañía que la comida.
Luego, volví un tiempo después y la cosa fue un desastre. Laesperanza de que algo hubiera cambiado se fue al traste cuando vi que la comida no vale ni por asomo lo que te cobran. ¿70-80 € por algo que no está acorde con el lugar? Están más en la onda de Playa del Inglés cuando en realidad es una playa de pueblo. La verdad, el ambiente era un pifostio y, aunque se podía charlar, el ruido era brutal. Ah, y ni hablar de la espera, que oscilaba entre 10-30 minutos. La cosa no pintaba bien.
Por otro lado, no todo es malo. Un día pasé y estaba todo muy bien. La comida y las bebidas estaban deliciosas, y la atención de D. Antonio fue espectacular. Tenían los protocolos de COVID-19 clavadísimos, así que eso se agradece. Comí rico, y por 10-20 €, el ambiente y servicio fueron de 5 estrellas. ¡Claro que volveremos!
Ahora, para los que se preguntan qué pedir, si quieres algo que no falle, las papas arrugadas son un hit, ¡de lo mejor que tienen! Y si te va bien el ambiente, prueba la atención de las camareras, que son súper amables. Eso sí, no vayas por la noche si no quieres un trato chungo. ¡Así que tómalo como aviso antes de lanzarte!
Ofrecen raciones pequeñas para probar diferentes platos
Oye, si estás pensando en ir al Restaurante La Gabarra en C. Américo Vespucio, 23, prepárate para un viaje muy variado. Te cuento que hay opiniones para todos los gustos. Desde los que dicen que la tortilla es la peor del mundo, hasta los que piensan que es un sitio brutal. O sea, hay quienes dicen que es un menjunje incomible y los que se derriten por la comida y el servicio. Una locura.
Los que le ponen 5 estrellas hablan maravillas del trato del personal y de lo bien que se come. Es la clase de lugar donde te sientes satisfecho y te dan ganas de regresar, ¡y eso es lo que importa! Gran ambiente y buena comida a cualquier hora, perfecto para un brunch al lado de la playa. No te puedes dejar pasar esa vista.
Pero no todo es color de rosa. Unos dicen que el sitio es mediocre, con limpieza que deja mucho que desear y camareros que parecen estar de mal humor. Y lo de los precios… pagar 16€ por calamares en lugar de comer fresquitos no mola nada. Si estás buscando un buen trato, este no es el lugar.
Aun así, el sitio es bonito, tiene ese rollo marítimo que mola, ¡hasta los baños parecen un barco de verdad! La vista es chula y el ambiente invita a relajarse, aunque algunos ya no quieren ni helado porque estaban desfigurados y mal congelados. Eso no se puede permitir, hermano.
Ahora, sobre las raciones pequeñas: si querías probar varios platos, parece que no es precisamente su fuerte. De hecho, se quejan de que a menudo no hay lo que pides en la carta. Pero, si buscas papas arrugadas o croquetas para compartir, tal vez podrías tener suerte. Eso sí, asegúrate de tener paciencia con el servicio, porque parece que a veces tarda más que un embarazo. ¡Buena suerte, que la vas a necesitar!
Cuál es la característica única de la terraza del restaurante
Y mira, si hablamos de La Gabarra, directamente te digo que es un fiasco de restaurante. Fuimos pensando en pasar un buen rato y, la verdad, el servicio fue MUY MALO. Nos sentamos, y en vez de preguntar si íbamos a comer, solo nos preguntaron por la bebida. Y después, nada, no trajeron la carta ni nada. Estuvimos esperando como media hora, ¡y ni una mirada decente de los camareros! Pasaban de largo como si tuviéramos una muralla enfrente. Justo llegaron dos mesas después de nosotros y a ellos sí les tomaron la comanda. Menuda tomadura de pelo, ¿no? Cero recomendable.
La comida también es un tema. Dependiendo de lo que te guste, podría estar pasable, pero el precio no tiene nada que ver con lo que te sirven. Solo tres platos para tres personas y yo que tengo que pedirles que pongan los cubiertos. ¡Vamos, en un restaurante! El trato fue nefasto, y éramos solo tres. Al final, acabamos comiendo unos tomates aliñados y eso, que no estaba mal, pero el resto de la experiencia fue una pesadilla. La comida: 2 y el servicio: 1, ¿qué te dice eso?
Y qué me dices de la ubicación. Está frente a una de las mejores playas de Telde, eso no se puede negar, pero el lugar da pena. La atención es tan necia que parece que el dueño tiene un monopolio sobre el sitio y se permite ignorar a los clientes. Dicen que los camareros no se quedan porque las condiciones son pésimas, y con razón. En el baño siempre hay el mismo olor desagradable y las bebidas, ¡uf!, hasta estaban caducadas. Un escándalo, de verdad.
Lo único que logran es un ambiente ruidoso, y honestamente, es para pensarse si quieres arriesgarte a ir. Si te dijera que vayas por la terraza, al lado del mar, suena bonito, ¿verdad? Pero con ese servicio, ni te dan ganas de disfrutarlo. Así que, si preguntas, ¡mejor elige algún otro sitio en vez de arriesgar tu tiempo aquí!
Qué vistas se pueden disfrutar desde la terraza de La Gabarra
Mira, si estás en Telde y pensabas parar en La Gabarra, te cuento un poco lo que pasa por allí. Por una parte, hay quien le da 4 estrellas y dice que es un buen sitio a pie de playa para tomar algo y picar. La ubicación es bastante buena, así que si te apetece un día de relax con el mar de fondo, ahí tienes un sitio razonable. La comida no está mal, lo típico de un bar restaurante en la playa, pero el servicio y el ambiente son puntos fuertes; un 5 en servicio porque la gente es muy amable. Pero claro, también hay quienes han tenido experiencias bastante malas.
Por otro lado, hay peña que ha salido decepcionada. Un chico se quejaba de que tuvieron una nefasto servicio. La bebida llegó rápido, pero a partir de ahí, se olvidaron de ellos. ¡Ni el dueño volvió! Solo cuatro mesas ocupadas y parecían más preocupados por los nuevos clientes. Al final, pagaron la bebida, que se les calentó por la espera, y ¡se fueron! ¡Menuda faena!
Pero volviendo a lo positivo, hay quien ha disfrutado de un buen picoteo entre baño y baño. Ideal en verano para relajarte a la sombra mientras tomas algo fresco. Recomiendan el atún, las gambas al ajillo y los calamares. La calidad del producto está ok y el precio, tirando entre 10-20 pavos por persona, suena razonable. Además, el ambiente es tranquilo, ideal para disfrutar de esos días de calor junto a la playa.
Ahora, si me preguntas por las vistas desde la terraza de La Gabarra, puedes esperar unas vistas chulas a la playa de Salinetas, que es bastante familiar. Puedes disfrutar del mar y del ambiente que se respira en la zona, así que si decides arriesgarte, al menos tendrás el espectáculo del océano de telón de fondo. ¡A ver si tienes más suerte que otros!
Hay alguna opción de entretenimiento en el restaurante
Mira, vamos al grano. La Gabarra tiene un potencial brutal por la ubicación y el espacio que tiene, pero el trato y la comida son un desastre. Te cuento, un grupo fue ahí y se topó con un tal Harbi, que más que camarero parecía que estaba de mal humor. Nadie les quiso atender y se pegaron una media hora esperando una simple coca-cola. ¡Un asco! La comida y el servicio, ¡una estrella para todo! Menos mal que no todos los días son así, pero eso no le quita lo horrible que fue esa experiencia.
Luego hay otra opinión que dice que el local está bonito, que se siente fresco, pero que eran pocos camareros para todo el mogollón de gente que había. Sólo dos camareras para atender todo un bar-restaurante… ¡y así es difícil! Si pides algo, hay que tener paciencia porque plateas en una hora si no se te va el hambre. La comida parece que no impresionó mucho, un par de platos que no eran nada del otro mundo y resulta que todo es bastante caro por lo que ofrecen. Entre 10 y 20 euros por persona y no sale bien parado, una pena.
Peor aún, ¿te imaginas pedir la cuenta y que ni se dignen a atenderte? Eso les pasó a tres personas que estaban desesperadas por pagar y, al final, les sugirieron que fueran a barra. O sea, ¡qué desorganización! Y el tipo que salió a ayudar, más que un salvador, parecía un estorbo. La comida la tuvieron que revisar dos veces porque la cuenta estaba mal. Definitivamente, un ambiente nefasto, una estrella en servicio y comida, ¡ni te digo otro más!
Y sobre el entretenimiento, parece que lo único que ofrecen es un altavoz con música a todo trapo que te llega desde la entrada. Pero no esperes una noche llena de sorpresas o actividades. Si con todo esto te apetece arriesgarte a un mal rato, adelante, pero te recomiendo pensar bien si merece la pena. En resumen, La Gabarra está muy mal explotada, y la verdad, es una pena que en un sitio tan bonito se coma y se atienda así de mal.
Se pueden degustar postres en el Restaurante La Gabarra
Venga, aquí va lo que hay que saber de La Gabarra. Dame un break: en pleno C. Américo Vespucio, 23, Telde, y la verdad, no hay que andar con vueltas. El sitio tiene un 2 estrellas en mi lista de lugares del 'no vuelvo'. Te cuento, el servicio es un mar de descoordinación. Tardan en atender, y las croquetas, ¡sorpresa!, ¡estaban congeladas! ¿En serio? Y luego te dicen que te descargues un código QR para ver qué puedes pedir, como si estuviéramos aún en plena pandemia… ¡y para colmo, el QR no funcionaba! Un desastre total.
Lo que es el ambiente, a mí no me gustó mucho. Carteles por todos lados diciendo "prohibido fumar" y los clientes se fumaban lo que querían, mientras que los que trabajan ahí ni se inmutaban. Además, había otro cartel que advertía que no se podía entrar sin camiseta. Si el fumar está permitido, imagínate lo otro. No me quiero meter en el tema de la limpieza, pero sinceramente, me da pena del dueño por lo que se puede ver. Se nota que el lugar tiene potencial, está en un buen enclave y podría ser una joya.
He ido un par de veces y, mira, la primera me ofrecieron pescado frito y, gracias por no servirlo, porque olía a podrido. ¡Qué asco! La segunda, para no repetir esa experiencia, solo pedí unas cervezas y cuando vieron que no íbamos a comer, nos querían echar de la mesa como si eso fuese un restaurante de lujo. La elegancia aquí brillaba por su ausencia y no tengo ni idea de cómo pueden tratar así a la gente.
Y, para cerrar este trago amargo, en cuanto a los postres, la verdad no te sé decir si se pueden degustar. Con todo lo que he visto allí, mejor no arriesgarse. Si no sabes qué pedir, mejor no vayas a jugártela a los dulces. En fin, si buscan algo más allá de un desastre, mejor váyanse a otro lado y dejen La Gabarra para los aventureros que no saben lo que les espera.
El restaurante tiene opciones para grupos de amigos
Mira, si estás buscando un lugar chido para pasarla bien, La Gabarra es donde tienes que ir. Nos metimos de lleno y, la verdad, todo estuvo de lujo. La cerveza Cruzcampo estaba súper fría, servida en jarras heladas que ni te cuento. Encima, Oliver, el camarero, fue un crack, un tío simpático que parece medio andaluz como nosotros. Ah, y lo que comimos, ¡ni te imaginas! La carne de cabra estaba espectacular, y esos tacos de pescado que nos trajeron estaban de muerte. Lo único que no nos convenció del todo fue el pescado a la plancha, que salió un pelín seco, pero así es la vida, a veces todo no puede ser perfecto.
Echamos un vistazo a la carta y, hermano, es un restaurante del pueblo con unas vistas al mar que te dejan sin aliento. Perfecto para picar algo y tomarte una birra o incluso una copa. Los precios son súper amigables, rondando entre 10 y 20 € por persona. Hablando de la experiencia en general, puedo decir que la comida tuvo 4 estrellas, el servicio también fue de 4, y el ambiente, ¡buff, un 5 fácil! Ya te digo, es un sitio que te invita a quedarte.
Por cierto, fue nuestra primera vez allí, ya habíamos estado mirando el lugar por afuera, pero decidimos entrar a almorzar y nos encantó. El atún estuvo super bueno, la paella, los calamares y el pulpo, todo en su punto. Además, Antonio, el dueño, resultó ser un tipo muy amable, y el personal se merece un diez en atención. Un abrazo a todos, de corazón.
Y sí, te cuento que La Gabarra tiene opciones para grupos de amigos. Así que si quieres armar un buen plan con colegas, ¡aquí te van a tratar de maravilla! Es el sitio perfecto para disfrutar de una buena comida y unas cervezas en buena compañía.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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