Restaurante Casa Martell

Restaurante Casa Martell

Si buscas una experiencia gourmets de verdad en Gran Canaria, tienes que probar el Restaurante Casa Martell en Santa Brígida. Con un ambiente cálido y un servicio que te hace sentir como en casa, aquí la cocina canaria se eleva con ingredientes locales y ese sabor auténtico que solo se consigue cocinando con el alma. No te olvides de probar ese moscatel de la casa que tienen en el sótano, ¡es una joya! El menú es amplio y las críticas lo dicen todo: ¡la gente se vuelve a repetir, especialmente por sus platos de cordero! Y si eres amante del vino, los excelentes vinos canarios son un must. Aquí no solo comes, vives la historia de Canarias en cada bocado. ¡No te lo pierdas!

Restaurante Casa Martell

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 744 Reseñas
Dirección: Ctra del Centro Madroñal, 55, El Madroñal, 35300 Sta Brígida, Palmas
Teléfono: 928 64 12 83

Página web

casamartell.es

Mapa Ubicación Restaurante Casa Martell

Dónde se encuentra el Restaurante Casa Martell

¡Ey, qué onda! Si estás pensando en echar un vistazo al Restaurante Casa Martell en El Madroñal, déjame contarte lo que he estado escuchando. Este lugar tenía un prestigio brutal hace unos años, pero ahora ha bajado bastante en calidad. La comida, el servicio... todo, amigo, todo ha decaído. El precio, eso sí, ha subido más que la espuma de una cerveza. Antes, este sitio era como un templo de la buena comida, pero ahora… me ha dejado decepcionado.

Hablamos de un ambiente que tiene su rollo, conserva ese encanto clásico, pero lo que importa, que es la comida, ya no está a la altura. El otro día me pedí un postre que parecía más un “polvito uruguayo” malo, no tenía nada equilibrado, te lo juro. Así que no sé si darles otra oportunidad, porque ya he ido un par de veces y siempre me voy con un sabor agridulce. La relación calidad/precio está mal, ¡y eso hay que decirlo!

Sobre el tema de la comida, el menú no está mal, hay algunas opciones vegetarianas y también un par de cosas para los más peques. El tiempo de espera es decente, menos de 10 minutos, así que tampoco te vas a rascar la nariz ahí esperando. En cuanto al aparcamiento, puedes encontrar bastante sitio en la calle sin problemas. Pero, hermano, si te digo, un pan que debería venir de gratis te lo cobran 2€, ¡a eso le llamo robo!

Y si te preguntas dónde está el Restaurante Casa Martell, está en Ctra del Centro Madroñal, 55, El Madroñal, 35300 Sta Brígida, Palmas. Así que ya sabes, ve si quieres comprobar si realmente está a la altura de su fama, pero yo creo que podrías encontrar mejores opciones por ahí. ¡Suerte!

Qué tipo de cocina ofrece el Restaurante Casa Martell

Mira, si estás pensando en ir al Restaurante Casa Martell, te cuento que el lugar tiene su rollo. La comida está rica, especialmente el cordero y los cabacines, ¡madre mía, eso es un manjar! Te lo digo en serio, si algo vale la pena, es ese plato. Además, el dueño, Martell, siempre está al tanto de todo, te hace sentir como en casa. Y el ambiente… ¡espectacular! Te transportas a otro tiempo, parece un restaurante antiguo, perfecto para desconectar del mundo, ya que no hay cobertura. Para mí, es el mejor restaurante de la isla, sin duda, y con precios que rondan entre 20-30 € por persona.

Pero no todo es color de rosa, ¿eh? Al parecer, hay quienes han tenido experiencias bien diferentes. Escuché por ahí que algunos se fueron decepcionados porque la comida les pareció básica y carísima. Habían pedido pimientos que resultaron ser morrones de los de siempre, y la ración de cordero era tan pequeña que se sentían estafados. El postre, una torrija a 10 € que no valía ni la pena. Si pasas por allí, asegúrate de revisar los precios antes de pedir, no vaya a ser que te lleves una sorpresa desagradable.

Otros también cuentan que estaban realmente entusiasmados por probar el lugar, y al final, la comida no cumplió las expectativas. Las butifarras calentadas en microondas y el cochino negro que no era tal, les dejó con un mal sabor de boca. En general, hay mezclas de opiniones que varían bastante. Así que ya sabes, si decides ir al Casa Martell, ve con cuidado y prepárate para lo que pueda venir. Por lo que se ríe la gente, parece que ofrecen cocina tradicional canaria, pero a veces no es lo que parece. ¡Trata de no dejarte engañar!

Por qué se considera una experiencia gourmet visitar este restaurante

Así que si buscas salir de la rutina y descubrir un restaurante diferente en la isla, tienes que darle una oportunidad a Casa Martell en El Madroñal. Este sitio es una joyita, lejos de los típicos lugares que ya conoces. Aquí, el personal autóctono se esfuerza por preparar platos típicos de calidad, y la experiencia es simplemente fenomenal. Sus postres caseros son otra cosa; ¡son excepcionales! Todo en un ambiente que parece un museo, ¡te lo juro!

Y lo mejor de todo, el precio por persona ronda entre 30-40 €, lo cual es un chollo considerando lo que te ofrecen. La comida, el servicio y el ambiente, todos un 5 estrellas. No dejes de probar sus platos recomendados: la Biutifarra, el Revuelto Estrella, y el famoso Polvito Uruguayo. Por cierto, no te preocupes por el coche; hay un montón de plazas de aparcamiento gratuitas justo al otro lado de la carretera.

En cuanto al servicio, aquí no escatiman en detalles. La atención es personalizada, y siempre tratan de hacerte sentir como en casa. Además, el menú está lleno de especialidades del lugar que son una auténtica delicia. Cada plato está bien hecho y lleno de sabor. La decoración es espectacular y el ambiente es acogedor, lo que hace que cada visita sea única.

Ahora, ¿por qué se considera una experiencia gourmet venir a este lugar? Simple, porque la comida es increíble, hecha con ingredientes frescos y cuidadosamente preparados. Cada plato no solo sabe bien, también se ve como una obra de arte. El servicio es impecable; Martell y su equipo te hacen sentir como si estuvieras en un lugar especial, lo que lo convierte en una experiencia que no querrás dejar pasar. ¡Volverás, te lo aseguro!

Qué hace que el ambiente del restaurante sea especial

¡Pues mira, el Restaurante Casa Martell es una joyita que tenés que visitar si estás por ahí! Cinco estrellones en todas partes, y si algún plato tenía un “pero”, no lo vi. La decoración tiene ese rollo antiguo que lo hace acogedor y curioso, perfecto para olvidar el estrés. La comida... ¡ni hablar! Desde el cochino hasta el cordero, todo está para chuparse los dedos. Y la berenjena con higos, si no la pides, estás cometiendo un error.

La atención es una maravilla también. Cuando llegamos a última hora, el personal fue súper atento y no nos metió prisa para que nos fuéramos. Lamentablemente, no tienen trona para bebés, así que si vas con peques, tenlo en cuenta. De precio, entre 20 y 40 euros por persona, pero te aseguro que vale cada céntimo.

Ah, y lo que me encantó fueron los detalles; te traen entrantes de cortesía como queso y pan de millo que están de lujo. La salsa de higo es otra joyita, aunque el vino de la casa es bueno, algo carillo para lo que es. Pero la comida compensa, te lo prometo. Un sitio donde perder la noción del tiempo, eso sí.

Lo mejor del lugar es que tiene un ambiente chill, con muchos objetos antiguos que te transportan a otro tiempo. Esa mezcla de historia y buena comida hace que todo sea especial, y además, el servicio es increíble. Antonio, el dueño, es un anfitrión de primera. Si tenés ocasión, pedile que te muestre el espacio. La bodega es un espectáculo, llena de botellas curiosas que, aunque no todas se podrán beber, se ven de lujo. Y el grafiti en la fachada, es una obra de arte. En resumen, Casa Martell no es solo un lugar para comer; es una experiencia que te deja con ganas de más. ¡No lo dudes!

Qué tipo de ingredientes utiliza el Restaurante Casa Martell en sus platos

Si estás buscando un plan para comer, Casa Martell es un lugar que no te puedes perder. Fuimos un grupo de cuatro entre semana y, la verdad, ni nos molestamos en hacer reserva, que tampoco hace falta. El servicio estuvo rapidísimo y la atención del personal, de diez. Un sitio pintoresco con un montón de objetos antiguos que te dejan viendo cómo se vivía antes. La comida fue de 4 estrellas y el ambiente, también de 4. Si hablamos de precios, salimos entre 90 y 100 euros en total, así que no está nada mal para lo que ofrecen. Y si te preguntan qué pedir, apunta: Garbanzada, Biutifarra y Cochino Negro Confitado. ¡Están brutales!

Ayer volvimos por esos lares y la experiencia fue aún mejor. La crema de berros y los champiñones rellenos son un must, y ni hablemos del cordero, que es la joya de la corona. Además, el pastel de chocolate es el cierre perfecto para la comilona. El personal sigue siendo impecable, atentos pero sin agobiar, lo que hace que la experiencia sea aún más genial. Esta vez, nos dimos un festín sin defraudar, y el ambiente sigue siendo igual de acogedor. Salimos habiendo gastado entre 20 y 30 euros por persona, y sinceramente, valió cada céntimo.

La primera visita fue un bombazo, y la verdad es que esperaba menos. Un sitio amplio, con mucha historia y un camarero, Antonio, que se portó de maravilla. Conversamos un rato y el trato fue exquisito, en toda la regla. La comida casera, ¡ni se diga!, el cerdo negro confinado y el cochinillo estaban de muerte lenta. Además, nos sorprendieron con un queso en aceite y un pan de anís que no sé si se lo inventaron, pero estaba delicioso. El postre que probamos, la crema de plátano y polvito canario, es sin duda el mejor que he tenido en la vida. El balance: comida y servicio de 5 estrellas, y el ambiente igual.

En cuanto a los ingredientes que usan, parece que se enfocan en la calidad, con los sabores auténticos de la cocina canaria. Tienen productos frescos y locales que les dan ese toque casero y sabroso. Así que, si te gusta comer bien, Casa Martell debe estar en tu lista de visitas obligadas. ¡No te arrepentirás!

Cuál es el plato más destacado del menú

Ya te digo que el Restaurante Casa Martell es una joya escondida. Justo cuando crees que va a ser una comidita más del montón, flipas con la calidad de lo que te ponen en la mesa. Cinco estrellazas en comida, servicio y ambiente. La decoración es súper pintoresca, con un rollo rural que te hace sentir como en casa. El staff es de lo más amable, se nota que les gusta lo que hacen y te lo explican todo al detalle, sin dejarte dudas. Ah, y nos encantó que nos regalaran un aperitivo de queso de la zona. ¡Un detallazo!

Arrancamos con la biutifarra, que es ese chorizo casero con salsa de higos. No esperaba que me molara tanto, pero madre mía, ¡qué espectáculo de sabor! También probamos los calabacines en salsa de higos; estaban buenos, pero la salsa era un pelín excesiva para nosotros. Luego vino la sartén con carne de cochino negro y papas panaderas, y te juro que eso desbordaba sabor. Bueno, y nuestros ojos se nos iban al postre, que no llegamos a probar, pero parecía una obra maestra de lo casero.

A veces, te topas con un sitio por azar, como nos pasó a nosotros al ir al Roque Nublo, y dices: 'Seguro que se come bien aquí.' Y ¡pum!, ¡nos llevamos una sorpresa! Desde el queso picante hasta el cordero, todo riquísimo. El cordero estaba tan tierno que se deshacía, y la combinación de gofio con crema de plátano fue una explosión de sabores. Llevan en pie 5 generaciones, así que por algo será.

En resumen, si tienes que elegir un plato, sin duda me quedo con la biutifarra y, si quieres un consejo extra, acompáñala con el cochino. ¡No hay mejor combo que ese! Vamos, que si no has ido, ya estás tardando. ¡A repetir se ha dicho! ️

Qué bebida se recomienda probar en el Restaurante Casa Martell

Entonces, hablemos del Restaurante Casa Martell. Está en El Madroñal, y la verdad es que tiene un rollo diferente. La mayoría de la gente le da 4 estrellas, y no sin razón. El trato es bastante bueno, te hacen sentir como en casa, los camareros están atentos pero sin ser pesados, lo que se agradece. Y el dueño, un tío simpático, siempre pasa para ver cómo va todo. Pero ojo, si vas, no puedes perderte los calabacines con salsa de higos. Espectaculares, de verdad, una experiencia que justificaría la visita.

Ahora, no todo es miel sobre hojuelas. Hay quienes han tenido experiencias reguleras. Una persona llegó sin reserva y, aunque el lugar estaba más vacío que nunca, el camarero decidió sentar a otras parejas antes. ¡Menuda falta de respeto! Y su respuesta fue de lo peor: "No soy adivino". Eso es un desastre total en atención al cliente. Al final, esa persona juró no volver jamás y no lo recomienda. Así que ten cuidado si decides lanzarte sin reserva.

Por otro lado, otro cliente se quejó de los precios, y con razón. Le cobraron 64 euros por dos personas, y aunque el cochinillo confitado fue lo mejor, no se puede decir lo mismo de la biutifarra. Además, una bandeja de papas llegó a la mesa sin que la pidieran, y ¡pum!, al bill. Una estafa que deja un sabor amargo, ¿eh? La comida al final no se sintió como una buena relación calidad-precio. A veces parece que tienen un sistema raro para inflar la cuenta.

Así que, ¿qué beber en Casa Martell? La copa de vino de la casa es una buena opción, te hace compañía sin que te cueste un ojo de la cara. No está nada mal para acompañar esos calabacines con higos que, ya te digo, son los que te van a dejar con el antojo.

El Restaurante Casa Martell ofrece opciones para amantes del vino

La verdad, Casa Martell es el tipo de lugar que necesitas visitar. Desde que entras, te sientes como en casa. Antonio, Juancho y Nabú están siempre al pie del cañón, haciendo que la atención sea excepcional. Lo que más me flipa es que no sabría decir cuál plato es mejor, porque todos son increíbles. Hemos vuelto a volver, y no será la última.

Si es tu primera vez, prepárate, porque la comida está brutal. Tienes el combo perfecto: buen ambiente, precios que no te destrozan y un lugar que parece un museo, ¡es una pasada! La calidad está a la altura de la atención, así que deja de pensarlo y vé.

Ahora, si buscas un sitio lindo para un almuerzo cerca de las Cumbres de Gran Canaria, este es el lugar. Es acogedor, con un trato super amable y precios que no se ponen locos. La carta de vinos es amplia y los postres son caseros. Ideal para disfrutarlo con amigos. La última vez, el cordero estaba espectacular, aunque un poco de estrés del servicio hizo que la velada no fuera tan perfecta como en ocasiones anteriores. Pero vamos, eso no quita que la comida esté volando en calidad.

¿Y de aparcamiento? Ahí tienes un pequeño reto, sobre todo los fines de semana, que hay más movimiento. Pero entre semana, suele haber espacio. El coche no será un problema si vas a ver todo lo que tiene para ofrecer. Y si te gustan los vinos, te va a encantar saber que Casa Martell tiene una carta extensa. Así que, ya sabes, si tienes sed de buen vino, ¡aquí lo encuentras!

Qué opinan los clientes sobre la experiencia en Casa Martell

Y bueno, si hablamos del Restaurante Casa Martell, hay de todo, como en botica. Te cuento que la experiencia puede ser un desastre total. Un amigo mío fue y dijo que era el peor sitio donde ha comido en su vida. Comida grasienta, salada, y ni hablemos de esas papas fritas duras y negras. ¡Qué asco! Por más de 100€ por persona, ¿Quién se atreve a ir a comer ahí otra vez? Fatal.

Luego, hay quien dice que la comida es aceptable, pero el precio se les fue a las nubes. Tienen unos tomates que llegan a ser casi un robo, y el trato del personal... ¡uff! Eso es otra historia. Los camareros parecen que se sienten en un gran trabajo y no tienen ganas de doblarse pa’ nada. "Yo no voy a estar subiendo y bajando escaleras", dicen. Más de 30-40€ por persona y el servicio es un chiste.

A otros les ha ido un poco mejor, dicen que la comida estaba buena y que tuvieron suerte con la atención. Pero claro, a algunos no les cuadró que les sentaran una hora más tarde de lo que reservaron. A pesar de que la comida era rica, no va a ser algo que se acuerden por mucho tiempo. Todo esto se mezcla entre el ambiente que no flipas, y el servicio que deja que desear. 30-40€ por persona y no te vuelves con una sonrisa, es una pena.

Sin embargo, hay quien lo defiende. Conocí a gente que salió encantada de allí, especialmente de los calabacinos en salsa de higos. Dicen que el sitio tiene un toque único, es como un museo de la cocina canaria. La comida casera y atención amable que no se olvida, y todo por 20-30€ por persona. En general, parece que hay opiniones dividas: algunos adoran el lugar y otros lo ven como un completo desastre. Así que, ¿qué opinan los clientes? Pues hay de todo: desde un par de malas experiencias que las han dejado con un sabor amargo, hasta quienes lo ven como el sitio ideal para cerrar un buen día. ¡Tú decides!

Es necesario hacer una reserva para comer en el Restaurante Casa Martell

Mira, te tengo que contar sobre el Restaurante Casa Martell, y la experiencia que tuve ahí. Primero, la comida no está nada mal, pero tampoco es el fin del mundo. Pedimos cabra y nos dijeron que venía con unas patatas, pero, sorpresa, ¡las patatas van aparte! Al final, acabé pagando casi 30€ por una cazuelita pequeña de carne y un plato de patatas. Sinceramente, una clavada. Y no te hablo de sorpresas agradables, eh. La torrija, que creía que iba a ser una delicia, eran 10€ tirados a la basura y no era nada del otro mundo. Salí con la sensación de que me habían tomado el pelo, así que por mi parte, no vuelvo.

La cosa no se queda ahí. El servicio fue incluso peor. A pesar de que el lugar estaba prácticamente vacío, tuvimos que esperar 3 horas para almorzar. No sé ustedes, pero eso se siente como tortura. La comida llegó encharcada en aceite y, te lo juro, los postres no eran comestibles. Con un precio de 55 euros por persona, lo único que se me ocurrió fue pensar que había sido un mal chiste. Así que, definitivamente, no lo recomiendo.

Por si te lo estabas preguntando, hacer reserva no parece necesario, pero por lo menos, asegúrate de que no te lleves una decepción como la mía. A veces, esos sitios con buena fama son solo eso, fama. Mejor buscar otro lugar donde te traten como un rey y no como un cliente al que le están haciendo un favor.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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