Restaurante Jesús Gor

Restaurante Jesús Gor

¿Buscas un buen plan para comer en la playa? El Restaurante Jesús Gor, en Av. Blasco Ibáñez, 1, Canet d'en Berenguer, es el sitio perfecto. Aquí se rinde culto a la cocina mediterránea: atrévete con sus exquisitos arroces, paellas y pescados frescos que te dejarán con ganas de más. La atmósfera es elegante y cálida, ideal para cenas íntimas o comidas con colegas. ¿Quién dijo que aquí solo sirven pizzas? Desde su delicioso arroz negro hasta su bacalao perfectamente elaborado, ¡cada plato es un viaje directo a las costas del Mediterráneo! Así que no lo pienses más, pídete la carta y disfruta. ️ ¡Te va a encantar!

Restaurante Jesús Gor

Restaurante mediterráneo
Valoración media: 3,6
Opiniones: 1.357 Reseñas
Dirección: Av de, Av. Blasco Ibáñez, 1, 46529 Canet d'en Berenguer, Valencia
Teléfono: 962 60 84 32

Horarios Restaurante Jesús Gor

DíaHora
lunes9:00–18:00
martes9:00–18:00
miércoles9:00–18:00
jueves9:00–18:00, 20:30–24:00
viernes9:00–18:00, 20:30–24:00
sábado9:00–18:00, 20:30–24:00
domingo9:00–18:00, 20:30–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Jesús Gor

Dónde se encuentra el Restaurante Jesús Gor

¡Ey, gente! Si estáis pensando en pasar por el Restaurante Jesús Gor, agarraos que traigo un poco de todo. Este lugar está en Av. Blasco Ibáñez, 1, 46529 Canet d'en Berenguer, Valencia, así que no os perdáis.

Ahora, os cuento de la última vez que fuimos a cenar. Éramos un grupo emocionado, y ¡vaya sorpresa! Nos sentamos en la terraza y pedimos una fritura de pescado y sepia. Lo que no nos esperábamos eran los mosquitos a la fiesta... ¡por todos lados! Así que tuvimos que mudarnos al interior, y la cena fue una sosa decepción. La encargada, con una actitud que ni os cuento, nos dijo que no era su culpa y que podía traernos repelente. Pero vamos, que la discriminación en el trato se notó: a los de al lado les sacaron aperitivos y a nosotros ni un saludo. Conclusión: no volvemos, se acabó.

Pero tampoco todo es tan malo. Un colega fue hace unos días y lo flipó. Reservó sin problemas, el servicio fue top y la comida estaba de 10. Además, pudo llevar a su perro y el bicho se lo pasó pipa bajo la mesa. ¡Tanto, que se quedó dormido! Por lo visto, es un sitio que también se toma en serio a los peludos. Eso sí, les gusta la gente organizada, así que mejor hacer la reserva si no queréis quedaros fuera.

Otra peña comentó que el arroz estaba bueno, pero la comida se volvió una maratón. Tardaron un montón en atenderles y luego en traerles los platos. Hasta que quisieron pedir la cuenta, les cayó otra historia con el arroz que sobraba, ¡una movida! De verdad que tenían el potencial, pero el servicio dejó mucho que desear.

Así que ahí tenéis, el Restaurante Jesús Gor puede ser un poco como una caja de sorpresas. Podéis tener una experiencia de lujo o una pesadilla de mosquitos, pero queda justo en Av. Blasco Ibáñez, 1, en Canet d'en Berenguer. ¡Decidid wisely!

Qué tipo de cocina se ofrece en el Restaurante Jesús Gor

Después de lo que vivimos hoy en el Restaurante Jesús Gor, tengo que decir que no volveremos ni aunque nos inviten. La experiencia fue tan mala que no sé por dónde empezar. Éramos 4 personas, pedimos 4 tostadas y 4 cafés, y cuando me metí una en la boca, ¡me encontré un trozo de VIDRIO de más de 1 cm en mi tortilla! ¿Qué es esto, una broma? Fuimos a decírselo al propietario, Jesús Gor, y en vez de pedir disculpas, se puso chulesco, como si nos hiciera un favor al atendernos. Para colmo, al parecer esto ya le había pasado a otro cliente hace solo una semana. Vamos, que está quedando claro que este lugar es MUY PELIGROSO y no tienen ni un poco de respeto.

El servicio fue otro desastre. Teníamos una reserva a las 15:00, pero no nos sentaron hasta más de media hora después, todo sin siquiera una disculpa. Luego, entre que empezaron a traer los platos y las bebidas, tuvimos que estar ahí hasta las 18:00. ¡Un auténtico calvario para los niños, que se quedaron más de una hora sin comer! Cuando por fin llegó la paella, el camarero nos dice que no tienen cucharas. O sea, ¿en serio? Un restaurante que no tiene cucharas… Queda claro que no les importa nada.

Y ya ni hablemos de la comida. Los calamares estaban más duros que piedra; los niños no los pudieron comer. Las raciones eran ridículas y carísimas. Y la paella… ¡vaya decepción! Insípida, con un caldo aguado y el arroz de tan mala calidad que me dio vergüenza. ¿Así es como se cocina en la tierra del arroz? A este precio, ni hablar, un abuso total.

Al final, si te preguntas qué tipo de cocina se ofrece en el Restaurante Jesús Gor, te diré que pasta y arroz, pero de la peor calidad y con una atención que deja mucho que desear. Si quieres disfrutar de una buena comida y un trato amable, mejor pasa de largo.

Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú

La verdad, no sé ni por dónde empezar con el Restaurante Jesús Gor. Fui hace poco y, para serte sincero, fue una experiencia de altibajos. La paella estaba de rechupete, eso no se puede negar, pero el resto... ¡buff! Tienes precios que parecen de estrella Michelin pero no se ve la calidad. 51€ tras pedir solo paella, pan y unos cafés, y aún así nos cobraron el hielo. Además, había hormigas en nuestra mesa; ¡qué horror! O sea, la chica que nos atendió era un encanto, pero el resto del personal estaba entre despistados y bordes. Cuando le pedí a uno que me pusiera lo que quedaba para llevar, ¡se le olvidó!, y ni había mucha gente en el local. Vamos, que el servicio dejó mucho que desear.

El ambiente también es un tema. No sé si te has dado cuenta, pero a veces hacía un calor agobiante. Solo abren las ventanas y, en algún momento, ni corría el aire. Tienen que tener más en cuenta esas cosas, porque con el calor, hasta la mejor comida sabe a poco. La comida, en general, estaba buena y se disfrutó, pero el tiempo de espera y la atención no estuvieron a la altura. No es la primera impresión que quieres tener en un sitio que parece de nivel.

En cuanto a los entrantes, me quedé con ganas de más variedad. Pedimos almejas y buñuelos de bacalao, que estaban bastante buenos, además de la paella de señoret que teníamos encargada. ¡Pero pagamos más de 7€ por postres que eran un poco cutres! Con lo que se busca en un restaurante mediterráneo debería haber más opciones. Entonces, si preguntas por los platos destacados en el menú, la paella es un must, y esos buñuelos están bien. Pero, sinceramente, lo que se espera de un restaurante de este estilo es que todo fluya mejor y que no te desanimes por detalles tan simples como la atención al cliente y la limpieza. Así que, ya sabes, si decides ir, ve preparado para esas cositas porque la comida puede tener su encanto, pero la experiencia general no siempre está a la altura.

Es recomendable probar los arroces en este restaurante

Tal como te decía, si estás pensando en ir al Restaurante Jesús Gor en Canet d'en Berenguer, prepárate para lo peor. Una estrella no es solo un número, es lo que nos pasó. Reservamos para comer a las 15:00 y, después de estar de pie 15 minutos sin que nadie nos hablara, un camarero majo nos sentó. Pero ya con eso teníamos mal cuerpo. Esperamos más de media hora solo para que nos trajeran los entrantes. ¡Y el plato principal, que era la paella, aún brillaba por su ausencia! A las 16:30, después de varios intentos de llamar la atención del personal (quienes tenían orden de no atendernos), decidimos irnos. Nos jodieron el día, y encima la mujer que estaba en la sala no pedía disculpas, ¡nada! Un desastre.

Ahora, en el otro extremo de la moneda, hay quienes han estado ahí y tienen una experiencia completamente diferente. Una amiga nos recomendó el sitio, y la verdad, 5 estrellas, todo increíble. La relación calidad-precio es bastante razonable. A pesar de que no es el más barato, lo que ofrecen vale la pena. El ambiente es agradable y el servicio fue atento; muy bien para echarnos una comida tras un día de sol. No olvides probar los buñuelos de bacalao, la sepia y la tarta de queso.

Pero volviendo a la otra experiencia, si te ofrecen hacer una fideuà, yo tendría mucho cuidado. Una comensal dijo que la suya era sosa como un zapato y que responsabilidad no tuvieron ni para pedir disculpas. Imagina que tardan más de una hora en traerte algo y encima sale mal. De verdad que, con niños, esto es una locura, porque tardan siglos en servir.

Entonces, en resumen: ¿Es recomendable probar los arroces? Si es como la fideuà que nos describen, mejor piénsalo dos veces. Hay otros sitios en la zona donde te tratarán mejor y no te robarán el tiempo.

Ofrecen opciones de marisco en el menú

Mira, si estás pensando en ir al Restaurante Jesús Gor en Canet d'en Berenguer, piénsalo dos veces. Empezamos con mal pie: llegamos a la hora, con todo acordado y lo que nos llega son unos entrantes que tardan la vida en llegar. Después de más de una hora y media esperando para la fideuá, la camarera viene a preguntarnos qué tipo de fideo queríamos. Y no, no es broma. Cuando finalmente llega, está insípida y pasada. Para colmo, tuvimos otro grupo que llegó después de nosotros y mientras nosotros esperábamos los postres, ellos ya estaban comiendo. Un auténtico desastre.

El ambiente del lugar puede ser bonito, pero de nada sirve si el servicio es lento y desorganizado. Éramos cinco y solo nos ofrecieron dos langostinos, una croqueta y un trozo de escalivada por persona. Si no te sacan ni lo que es un plato, ¿de qué estamos hablando? El precio era de 30-40€ por persona, pero con ese servicio y comida, la verdad, ni lo vale. Si así es con el local a un tercio de capacidad, no quiero imaginar cómo será cuando se llena.

Sí, hay algunas reseñas que dicen que la paella está buena, aunque también te hacen esperar para que pidas entrantes. Te sueltan el pan (y claro, lo cobran), pero con unos precios que son un robo, especialmente si solo vienen con boquerones que a nadie le gustan. Y si piensas en pedir café, prepárate porque tendrás que pedirlo varias veces. Todo esto con precios que rondan 20-30€ por persona.

Y si estás preocupado por el marisco, te cuento que hay menús, pero no te esperes nada espectacular. En general, mis amigos y yo nos hemos salido con la sensación de que no hay un buen control con la comida y el servicio. Si te llega un trozo de vidrio en tu bebida y simplemente se lo toman a la ligera, claro que da miedo volver a probar algo. Así que, en resumen, si buscas marisco fresco y bien preparado, mejor ve a otro lado.

Cuál es la atmósfera del Restaurante Jesús Gor

Mira, el Restaurante Jesús Gor tiene su encanto, pero, ¡hay que decir las cosas como son! Estuvimos comiendo ahí y, la verdad, el servicio fue más lento que el tráfico en hora pico. Uno de los camareros nos trató un poco como si le debiéramos algo, y eso no está guay. Pedimos una paella que, sinceramente, estaba más quemada que una pizza olvidada en el horno, y de sabor... sosa. ¡Cero puntos! Ah, y las bebidas llegaron calientes, pedimos hielos y nos los cobraron como si fueran oro. Y lo que prometían como helado de turrón de Xixona, era un soufflé caliente que no sabía a nada de lo que esperaba. Relación calidad-precio? Totalmente desproporcionada. En resumen, no lo recomiendo y nosotros no volvemos.

Por otro lado, hay quienes han tenido otra experiencia. Con una paella señoret a la que le pusieron un 8.5/10 y una de marisco que subió a 9.5/10, se ve que también hay platos que gustan. A las croquetas les dieron 8/10 y el helado de turrón logró un 9, así que no todo es tan malo. Pero, la sangría, bueno, mejor ni mencionarla, que con 4.5/10 queda claro que se podría mejorar. Y si vienes con un grupo de 6, los precios no están tan mal, aunque hay que tener en cuenta que algunos platos, como las gambas son solo una por persona.

El último día que fuimos, el ambiente del lugar había cambiado un poco. La comida estuvo deliciosa y bien presentada, con los entrantes estupendos y el arroz en su punto. Y lo mejor, el servicio fue espectacular. Yeferson, el camarero, estaba como un reloj, pendiente de todo. Hasta el dueño, Jesús Gor, se presentó para interesarse por nosotros. Una experiencia muy positiva, el ambiente es tranquilo, con bajo nivel de ruido que permite charlar sin problemas. Así que, depende del día, la experiencia puede ser de 5 estrellas o un chasco.

Es el lugar adecuado para una cena íntima

Ya te digo, el Restaurante Jesús Gor es un buenazo si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida. La paella del Señoret es de otro nivel, así que no te la pierdas. Eso sí, tomate tu tiempo, porque aunque reserves, te va a tocar esperar un poquillo. Mera estrategia, sobre todo porque suelen estar a tope. La atención está bien, pero como te digo: paciencia, que lo bueno se hace esperar, y en este caso, lo es.

El pan está buenísimo, con esa mezcla de sabores que te hace querer repetir. Y aunque hay que pagarlo, lo ves tan rico que al final ni te importa. Además, te sorprenden con un aperitivo que viene de la casa, un detalle que siempre se agradece. Las bebidas son un poco caras, pero ya sabes cómo va esto, tampoco es exclusivo de este sitio. Por un precio de 20 a 30€ por persona, la experiencia completa vale la pena.

Si vas, no dejes de probar los buñuelos de bacalao y esa tarta de queso que tiene la pinta de ser pura delicia. La terraza, justo a pie de playa, es un plus que no se encuentra por todas partes. Eso sí, si planeas pasarte en verano, te advierto que puede que tengas que buscar aparcamiento un rato. Hay zona azul y blanca, y aunque a veces puede ser un poco complicado en temporada alta, siempre hay un descampado donde suele haber sitio de sobra.

Ahora, en cuanto a si es el lugar adecuado para una cena íntima, te diré que la atmósfera está bastante bien. Hasta tienen tronas para peques y un espacio cómodo, pero ten en cuenta que hay unos escalones para entrar al salón. Si prefieres no complicarte, mejor pedir mesa en la terraza. En resumen, es un sitio acogedor para disfrutar con alguien especial; no hay problemas con los niños, y es perfecto si no te importa un poco de bullicio. Así que, ¿te animas a ir?

Se pueden hacer comidas en grupo en este restaurante

Después de un buen rato explorando, te cuento que el Restaurante Jesús Gor es una joya en Canet d'en Berenguer. Aquí, la comida está de escándalo. 5 estrellas por el ambiente y el servicio que tienen. Imagina estar comiendo a pie de playa, con las olas de fondo y una atención que no te suelta ni un segundo. Las gambas a la gabardina son un must; crujientes y sabrosas. Y si te animas a probar el arroz de pato con alcachofas, ya te aseguro que repites. Todo esto te sale por unos 70€ para dos, bebida incluida. Un trato así es difícil de encontrar.

Y si andas buscando calidad en la cocina, aquí hay de sobra. Puedes hacer tu pedido a la carta o encargar una paella, donde el precio se controla mejor, rondando los 45€ por persona. Su calamar a la plancha y la alcachofa con salsa de trufa son platos que no decepcionan. En cuanto a los postres, aunque no son lo mejor del lugar, al menos están bien presentados. Lo que yo digo es que aquí todo lo que hacen lo clavan.

Un pequeño punto a mejorar sería que las ensaladas a veces se quedan cortas en aliños, con tanto campo alrededor, no entiendo por qué no le echan un poco más de sabor. Pero vamos, que para mí, el arroz que preparan aquí está en su punto, y el trato lo compensa todo. Siempre que vengo a Canet, me dejo caer por aquí, y no soy el único. Ojo, los que han probado la paella del Señoret y los buñuelos de bacalao, siempre se van con ganas de más.

Ahora, sobre comidas en grupo, sí que puedes organizar algo. Aunque el lugar a veces se descontrola un pelín en servicio, si avisas con antelación, pueden hacer arreglos para que estén listos cuando vayas con varios. Así que ya sabes, si tu grupo tiene antojo de buena comida mediterránea, este es el sitio ideal. ¡No te arrepentirás!

El Restaurante Jesús Gor solo sirve pizzas

¿Has estado ya en el Restaurante Jesús Gor en Canet d'en Berenguer? Está justo en primera línea de playa, así que ya sabes que eso suele subir un poco la cuenta. Pero, oye, vale la pena por el ambiente. Eso sí, ten claro que aquí cada cosa tiene su precio; un pedacito de pan te lo cobran a 1,25€ y la hueva que pedí, la cortaron tan fino que casi se veían las olas detrás. El servicio fue un poco lento, pero quien corre no disfruta, ¿no?

La buena comida no falta. Me hablaron de las croquetas, y Dios, ¡son espectaculares! Si pides para compartir, espera que te cueste unos 30-40€ por persona, sin postre, claro. Paellas y esas croquetas ibéricas son lo tuyo aquí. Así que, aunque el precio para dos personas, (agregando agua y cafés) terminamos en 70€, la comida fue un festival. Si vuelvo, seguro que repito.

Y ya que hablo del servicio... Ah, la verdad es que tuve un pequeño drama un día. Intenté cenar y, aunque el showcooking a la brasa me llamaba, el servicio estaba un poco desorganizado. La chica de la mañana fue un encanto, pero el chico que me atendió esa noche parecía menos interesado. Finalmente, decidí irme porque la espera no era lo que necesitaba. Eso sí, no puedo cargarles el muerto porque conocí al propietario, Jesús, y son cosas que pasan en la restauración.

Y para lo que todos se preguntan, ¿El Restaurante Jesús Gor solo sirve pizzas? Pues no, ¡para nada! Aquí la variedad es el nombre del juego. Tienen un montón de platos mediterráneos que no te puedes perder, así que ven preparado para disfrutar de unas deliciosas croquetas, paellas, y más, además de las pizzas. ¡Así que no te lo pierdas!

Cuáles son algunas especialidades de pescado que se pueden encontrar

Hoy hemos estado comiendo en Restaurante Jesús Gor y, como siempre, ¡todo ha estado espectacular! Pedimos una fideuá de 10 que no se puede describir con otra palabra. La atención del camarero, Ayou (perdón si no lo escribo bien), ha sido impecable. A pesar de ser tan joven, parece que tiene más experiencia que muchos. Nos dio un trato tan atento que hasta pensamos que era el dueño del lugar. Sin duda, repetiremos cada vez que visitemos Canet. ¡Gracias por la buena onda, Ayou! La comida, el servicio y el ambiente, todo 5 estrellas.

Luego, hay que mencionar que el restaurante tiene una excelente ubicación de playa. El servicio es rápido y profesional, aunque hay que tener en cuenta que la bebida está un poco por las nubes. Recuerdo que pagamos 14,50€ por una jarra de sangría durante el agosto de 2018, y eso me pareció un poco excesivo. Pero en fin, el arroz del senyoret que pedimos estaba en su punto y la cantidad era perfecta para 4 adultos y 2 niños. Sin duda, lo puedes considerar como una opción excelente para comer, aunque chocan esos precios altos de las bebidas.

Lamentablemente, no todo ha sido color de rosa. Una vez fui con unos amigos y la experiencia fue una ******lágrima***. La ubicación en la terraza es genial, pero el servicio nos dejó tirados. Tuvimos que esperar 20 minutos para que tomaran nota de las bebidas y otros 10 más para la comida. Al final llegaron los entrantes, que eran unos buñuelos de bacalao bastante sabrosos, pero eso no salvó la situación. La fideuá que pedimos llegó inflada de fideos, con muy poco pato y alcachofas sin descongelar. Pero la guinda del pastel fue el sabor a quemado. Para colmo, al reclamar no se disculparon y todo lo cobraron. No volveremos... ¡Gracias pero no gracias!

Y para responder a la pregunta sobre las especialidades de pescado, en Jesús Gor puedes encontrar platos como el arroz del senyoret que estaba de lujo y, aunque la fideuá nos falló, me han comentado que tienen otros pescados frescos del día que son toda una delicia. Lo que sí es que los buñuelos de bacalao son un must si decides darte una vuelta.

Se puede disfrutar de un arroz negro en el menú

Os cuento que el Restaurante Jesús Gor está que lo parte en Av. Blasco Ibáñez, 1, en Canet d'en Berenguer, Valencia. Estuvimos el año pasado y, bueno, este año hemos tenido que repetir. Si no lo conocéis, es un lugar increíble con un servicio de 5 estrellas. Fuimos ocho personas y la experiencia fue genial. Pedimos varios entrantes y todo estaba buenísimo, pero el calamar a la parrilla y el arroz impresionante se llevan la palma. En serio, le ponen mucho cariño y eso se nota. Muy recomendable, ¡no os lo podéis perder!

La última vez, cenamos un grupo de 5 adultos y 2 niños y la verdad fue una experiencia de 10. Las peques se llevaron el premio con los buñuelos de bacalao, las almejas y los langostinos a la gabardina (esto último, increíbles), y nosotros nos pusimos hasta el moño. Las croquetas estaban normales, pero la ensalada de sardina ahumada y el bacalao Popeye estaban de lujo. Y el arroz meloso de bogavante... ¡Una delicia! Los postres: helado de turrón brutal y un tiramisú bastante bueno. El total por 7 personas fue 190€, menos de 30€ por cabeza. Para estar en primera línea de playa y con ese servicio, yo decía que es un buen precio. Repetiremos, sin duda.

El sitio es muy agradable, con una terraza amplia junto a la playa y vista al mar. Su carta se centra en pescados, mariscos, arroces y fideuás, así que hay opciones para todos. La fideuá de pato y alcachofa al romero estaba deliciosa, y la ensalada de bonito con tomate también. Sin duda, un lugar para disfrutar y relajarse con buena comida y atención.

Claro que se puede disfrutar de un arroz negro en el menú, así que no os preocupéis por eso. Algunas opiniones mencionan que el arroz negro es muy bueno, así que si sois fans de este plato, ¡no lo dudéis! Eso sí, hay opiniones para todos los gustos, así que venid con mente abierta, disfrutad del ambiente y probadlo.

Es necesario hacer una reserva para cenar en el Restaurante Jesús Gor

Hombre, el Restaurante Jesús Gor es todo un hallazgo en la playa de Canet. La primera vez que fui, me sorprendió lo agradable y amplio del lugar. A los camareros no se les escapa un detalle; son profesionales y muy detallistas, lo que hace que la experiencia sea más chula. Además, los precios son correctos, nada disparado. Los entrantes estaban buenísimos, y el arroz que pedí estaba en su punto, sabroso y generoso. Sin duda, voy a volver para probar más platos, porque tienen una variedad que pinta increíble.

La segunda vez que fui, pedimos un arroz negro para dos y no me quejo; todo estuvo correcto y rico. Dos tercios y dos cafés para rematar, y la cuenta se nos fue entre 20 y 30€ por persona. El servicio estuvo bien y el ambiente era chill. Pero, no todo es color de rosa. Hubo una experiencia que no me gustó nada: tomamos solo unas cervezas y vinos, y el servicio se fue al traste. Tardaron un montón en atendernos, y eso con el local casi vacío. Un desastre por esa vez, la verdad. Sin duda, mejor ir en horas más tranquilas si no quieres esperar.

Y ya que hablamos de cenas, si piensas ir a cenar a Jesús Gor, hazte un favor: mejor llama para reservar. Ya he escuchado de varios que han tenido problemas por no tener mesa. No te quedes sin probar esa lubina a la sal que tanto hype tiene, ¡de verdad que la experiencia merece la pena!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business

Artículos relacionados