Bar Cremaet

Bar Cremaet

Si andas por Avenida del Puerto, 20 en València, tienes que hacer una parada en Bar Cremaet. Este lugar no es solo un bar, es el sitio donde el ron, el fuego y el café se dan la mano para ofrecerte unas raciones que te dejarán flipando: brasas, arroces, chacinería y un montón de cosas más. Y para que no te lo cuenten, tienen una terraza perfecta para disfrutar de la vida al aire libre, justo frente a la renovada Casa del Médico. Así que ya sabes, si buscas buen rollo y comer rico, Bar Cremaet es el plan ideal. ¡No te lo pierdas!

Bar Cremaet

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 9.051 Reseñas
Dirección: Av. del Port, 20, El Pla del Real, 46021 València, Valencia
Teléfono: 960 83 52 21

Horarios Bar Cremaet

DíaHora
lunes9:30–0:30
martes9:30–0:30
miércoles9:30–0:30
jueves9:30–0:30
viernes9:30–0:30
sábado9:30–0:30
domingo9:30–0:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bar Cremaet

Dónde se ubica Bar Cremaet en València

¡Ey, colega! Si buscas un buen sitio para comer en Valencia, Bar Cremaet está ahí en Av. del Port, 20, El Pla del Real. Lo tenía fichado para almorzar, y de casualidad nos pilló justo ahí. La verdad es que se almuerza bien; la calidad-precio está muy bien y se nota que le han metido cariño al sitio. No es el típico bar de barrio, se siente más cuidado y eso se agradece. La atención es de diez, con un personal super amable y atento.

Los bocadillos no están mal, aunque el de ternera le faltaba un toque de sal, pero bueno, eso se arregla fácil. Este sitio tiene mucha amplitud y varias mesas, así que si vas en grupo no te quedas sin sitio. Para que te hagas una idea, puedes ir a hacer un brunch y el precio por persona te va a salir entre 10-20 euros. La comida me pareció un 4, el servicio un 5 y el ambiente también un 5, así que lo tienes todo, men!

Aunque una vez me dijeron que la cena era un pelín menos espectacular, hay opciones vegetarianas y hay que reservar un poco si quieres ir en fin de semana. Aún así, el tomate con ventresca que probamos estaba de lujo, y la atención de Jose, un camarero que es un crack, hizo que la experiencia fuera aún mejor. Si tienes un grupo de amigos, no hay drama, porque aquí hay espacio para todos.

Y si te preocupa el tema del coche, ¡tranqui! Hay muchas plazas libres para aparcar en la calle, tanto gratuitas como de pago. Así que ya sabes, si te quieres escapar un rato a comer algo rico y en buen rollo, Bar Cremaet es tu sitio en València.

Qué tipo de establecimiento es Bar Cremaet

Tío, si no has probado el Bar Cremaet, ya estás perdiendo el tiempo. Desde que pones un pie en este lugar, la buena onda y la amabilidad del personal te hacen sentir como en casa. En serio, la atención de Sofía, Dome y el resto del equipo es de 10. No sé qué hacen, pero te hacen sentir que estás disfrutando de una cena con amigos, no en un restaurante cualquiera. Los platos que sirven son un espectáculo, desde las entradas hasta los postres; ¡todo está on fire!

Las entradas son una locura, cada bocado es fresco y lleno de sabor. Te prometo que no te vas a arrepentir. Y ni se hable del plato principal: el arroz senyoret y el arroz con vaca madurada están para chuparse los dedos. ¡Que nivel! Y si llevas a un amigo vegetariano, no te preocupes, que también tienen opciones que vuelan. Ya ves, aquí nadie se queda atrás.

El ambiente también es genial, hay mesas fuera en la terraza, un comedor acogedor arriba y hasta zona de bar. Si vas a cenar, asegúrate de reservar porque se llena rápido; la gente sabe lo que hay. Por unos 30-40€ por persona, vas a comer como un rey y salir con una sonrisa en la cara.

En resumen, Bar Cremaet no es solo un bar, es un restaurante de esos que te dejan con ganas de volver. La combinación de buena comida, excelente servicio y un ambiente chill lo hacen un sitio de referencia en València. Si buscas divertir y comer bien, este es tu lugar. ¡Hazte un favor y date una vuelta!

Cuáles son los principales ingredientes que se combinan en Bar Cremaet

Mira, si te apetece un buen lugar para almorzar, tienes que pasar por el Bar Cremaet en la Avenida del Port, 20. La verdad, le pongo 4 estrellas porque está de lujo para lo que buscas. La atención de los camareros es excelente y la comida, al ser tan sabrosa, no tiene nada de pretensiones. Eso sí, una pequeña pega: las bravas nos llegaron a temperatura ambiente y, aunque estaban de muerte, un poco más calientes habrían sido la bomba.

La comida llega más rápido de lo que esperas, casi te sorprende, y eso siempre se agradece cuando la horda de hambre te ataca. Ten en cuenta que éramos dos adultos y un niño, así que nos dimos un festín con los bocatas. La camarera nos avisó que estábamos pidiendo mucho, pero, oye, sin agobios, ¡había que probar todo! El precio está muy bien, entre 10-20€ por persona y la relación calidad-precio es brutal. Así que sí, recomendado para almorzar a tope.

Después, si estás buscando un sitio para cenar, el Cremaet también lo tiene cubierto. Hemos estado tres noches en la terraza y es todo relax, sin rollos. Aquí, el camarero Kevin nos soltó unas recomendaciones de platos tradicionales valencianos que no te puedes perder: el Figatell y el submarino son un must. Pero la joya de la corona son las gambas cristal con huevo. Si te gusta picar, no dejes de probar las gildas y la cecina. Ah, y la selección de vinos está buena; te recomiendo el Venta del Puerto si te gusta el tinto y, para blanco, hay una uva de Utiel que está bien, se llama bobal. Las fotos de la comida caen siempre después de que ya hemos dado buena cuenta .

Por último, si vas a disfrutar de sus bocadillos, te aviso que son espectaculares. Puede que el precio sea un pelín elevado para un almuerzo, pero, crío, ¡merece la pena! La terraza es enorme y tranquila, aunque tienes que llegar pronto, ya que se forman buenas colas, aunque van rápido. En cuanto a los principales ingredientes que se combinan en Bar Cremaet, aquí lo que manda son las patatas bravas, los bocadillos generosos, los platos tradicionales como la paella valenciana, y cada bocado está hecho con amor y buena onda. Sin duda, tienes que ir.

Qué tipo de platos ofrece Bar Cremaet

Ya te digo, Bar Cremaet es un sitio que hay que probar sí o sí. Tienen 5 estrellas y las razones son claras. La comida es increíble, la atención de los camareros es de diez. Pedimos el famoso arroz de vaca madurada y fue todo un acierto. Las croquetas de gambas y jamón también estaban para chuparse los dedos. Más o menos, cuentas que te gastas entre 40 y 50 euros por persona, pero la calidad lo vale, te lo aseguro. Te sentás, disfrutás y ¡sin esperar!

Pero, no todo es perfecto, eh. Conocí a unos colegas que no quedaron tan contentos. Pedían algo y quedaban con la sensación de que las raciones eran pequeñas. La ensaladilla rusa, en particular, se les quedó corta. Ojo, la comida estaba buena, pero les faltó sustancia. Eso sí, los postres ganaron puntos, porque como las raciones eran ligeras, pudieron darles caña. La camarera fue correcta, pero no es para echar cohetes. Además, el ruido a veces es un poco alto y si estás a rajatabla con el frío, puede que termines con un abrigo extra.

De todas formas, Bar Cremaet es el sitio ideal para desayunos o almuerzos típicos de Valencia. Aquí ofrecen unos menús que están de lujo. Hay que reservar, porque se llena rápido. No te olvides de la terraza, que está muy bien, y si no tienes suerte, te acomodan dentro. La comida tradicional que hay aquí es brutal, y esa especialidad de cremaet es un ‘must’ para probar. Los platos van desde bocadillos buenísimos hasta suculentos arroces. Así que si aquí tus expectativas son un buen almuerzo o cena con buen servicio y un ambiente acogedor, ¡ya sabes a dónde ir!

Se puede comer al aire libre en Bar Cremaet

Así que, después de todo lo que escuché sobre Bar Cremaet, decidí darme una vuelta por su local en Avenida del Port, 20. La primera vez que fui, quedé impresionado. 5 estrellas, sin duda. Empezamos la jugada con un pan con alioli y tomate, que estaba riquísimo. Después, nos lanzamos a por la paella de vaca madurada, y hey, muy recomendable. Si te gusta el arroz, este plato no te defraudará. De postre, teníamos ganas de una tarta de pistacho, pero parece que se había agotado, así que Kevin nos sugirió la tarta de queso con sirope de pistacho, que estaba de vicio. Y por si fuera poco, al final nos invitó a un chupito. Kevin, el camarero, ¡te mereces un aplauso!

Por otro lado, tengo que ser honesto: no siempre la experiencia es perfecta. Hubo un día en que cené allí y, aunque el trato fue genial, la comida no cumplió con lo que esperaba. Las croquetas a 3€ la unidad me parecieron un poco demasiado, y eso que no estaban malas, pero de ahí a ser memorables, hay un trecho. La relación calidad-precio no me convenció. La tapa de queso y el huevo trufado estaban bien, pero tampoco para tirar cohetes. La verdad es que salí con la sensación de que por ese precio esperaba algo más espectacular. La ubicación y el trato siempre suman, pero las croquetas hay que ponerles un ojo.

Y ya que estamos, si decides dar el salto y ir a probar el arroz con chuletón de vaca madurada, ve preparado. Al principio, dijeron que no había arroz por la noche, pero al final sí lo había. El pan con alioli y los figatells fueron un acierto total, pero el plato principal del arroz, que apuntaba alto, se quedó en mediocridad. Si te decides a ir, recuerda que el truco es pedirlo seco, porque el “meloso” es caldoso, y eso desmerece un poco la experiencia.

Y para la pregunta del millón: sí, se puede comer al aire libre en Bar Cremaet. Así que si te apetece disfrutar de tu plato con un poco de aire fresquito, ¡ahí lo tienes!

Cómo es la terraza de Bar Cremaet

Mira, si estás buscando un sitio donde comer bien en València, tienes que dar una vuelta por el Bar Cremaet. Este restaurante en Av. del Port, 20 es un tirón seguro. Te hablo de un lugar muy agradable y con una paella que destila sabor a cada bocado. Lo único que no mola tanto es que si eres de los que van en grupo, esa paella es un monumento que ocupa medio mapa de la mesa, así que prepárate a apretujarte un poco. Pero, eh, el servicio con Sophie Avena fue excelente, así que te vas con una sonrisa saliendo de allí, aunque con un poco de cólico por la cantidad de paella. Justo lo que necesitas para reponerte, ¿no?

Si prefieres desayunar o merendar, ni se te ocurra irte de ahí sin probar los bocadillos Brascabra. Cada bocado es como un fuego artificial en tu boca. Sara y Gaia se lo curran de lo lindo, ¡vaya atención! Y el ambiente es tan relajado que puedes comer tranquilamente con un café en mano. Un buen plan para grupos de cualquier tamaño y, de paso, unos 30-40 € por persona te aseguran un festín que vale la pena.

Ahora, si llegas con hambre de verdad, el submarino y las croquetas de cocido son imprescindibles. Todo estaba buenísimo. No te olvides del arroz de vaca madurada ~ una bomba. Y si tienes la suerte de que te atienda Maicol, vas a salir del local con ganas de volver. Hablo de un lugar que se ha ganado sus 5 estrellas en servicio, comida y ambiente. Hasta los que vienen de lejos dicen que la comida es 100% recomendable.

Pero bueno, no todo es perfecto, ¿no? Hubo un rato que nos dieron un poco de calabaza en la tardanza de los platos, y aunque los entrantes estaban buenos, la atención dejó mucho que desear esa noche. No dudo que a veces se complican, pero la experiencia de esperar tanto no se siente del todo bien.

Y ya que hablo de inhalar buen ambiente, si te preguntas cómo es la terraza de Bar Cremaet, te diré que es un lugar genial para disfrutar del aire libre y compartir unas cervezas entre amigos. Perfecta para esos días en los que hace buen tiempo, con espacio suficiente para que no te sientas apretado. ¡Así que ya sabes, a disfrutar!

Qué se puede encontrar justo frente a Bar Cremaet

El Bar Cremaet es uno de esos lugares donde la comida y el ambiente pegan muy bien. Reservamos para dos personas a las 15:15, pero nos quedamos flipando cuando llegamos y nos dijeron que había una hora de espera para el arroz. Un poco desastre, la verdad, y eso le quita un punto a la planificación del sitio. Pero aunque hubo esa tardanza, la comida en general estaba rica y nuestra camarera se portó, se disculpó por lo del retraso y estuvo super atenta. Le ponemos un 3 al servicio y le quitamos esa estrellita por la falta de organización. De 20 a 30 euros por cabeza, es un precio más que razonable, así que no te quejes.

Por otro lado, es una pena que no pudiéramos probar algunas de las cosas que teníamos en mente, como la paella de vaca madurada. Nos dijeron que podría tener trazas de frutos secos por contaminación cruzada justo cuando les avisamos de nuestras intolerancias. Así que, punto extra para ellos por la previsión. El servicio fue amable, aunque la comida podría mejorar un poco; me habría encantado salir con ganas de volver. Sin embargo, la tarta de queso con galletas Lotus estaba buenísima, así que si vas, ¡no te la pierdas!

Ahora hablemos de los bocadillos del Cremaet. La verdad es que estaban muy buenos, con ingredientes frescos y bien preparados. El servicio amable y el ambiente es moderno. Aquí la única pega es que el almuerzo no viene en un pack completo, así que para dos acabamos pagando 22,40 € por separado, ¡cosa que duelen el bolsillo un poco! Pero el sabor compensa, sin duda.

Y si buscas una experiencia destacable, aquí la tienes. La atención de Jose fue increíble, un verdadero anfitrión, siempre pendiente de que todo estuviera on point. La comida estaba llena de sabor, bien presentada y se nota que están comprometidos con la calidad. Así que, sí, ¡es un lugar para volver sin pensarlo!

Y justo frente al Bar Cremaet, tienes una vista que no está nada mal. Así que si te da un poco de hambre después, tienes varias opciones para seguir disfrutando. Recuerda que en este barrio siempre hay algo que ver o degustar, ¡así que aprovecha y date una vuelta!

Es Bar Cremaet un buen lugar para disfrutar de la vida al aire libre

Tío, si no has estado en Bar Cremaet, ya estás tardando. Habrás oído hablar de su fama, y te digo que vale la pena desplazarte desde cualquier rincón de Valencia solo para probar esos almuerzos y, por supuesto, su famoso Cremaet. En este sitio, si no llegas a las 10h, ya olvídate, porque el sitio se llena rapidísimo. Ya ves, ¡hay que ser rápido si quieres disfrutar de lo mejor!

Nosotros nos pedimos dos bocadillos de sobrasada a la plancha con bacon, cebolla pochada y queso manchego, todo coronado con un huevo frito que, sinceramente, es un fiesta en tu boca. Y luego, un bocata de carne mechada con otro huevo frito. ¡Puro manjar, colega! Tanto uno como otro te van a dejar con ganas de repetir. ¡Y todo por un precio que no te va a romper el bolsillo! En total, por nuestros 4 cafés, el gasto y el cremaet, fueron solo 22€. ¿Quién da más por eso?

En mi última visita, paramos a cenar y lo que probamos también nos gustó. El ambiente está chido, los camareros son unos cracks y los platos tienen ese toque diferente que hace que quieras seguir explorando la carta. Por unos 10-20€ por persona, te llevas un pedazo de experiencia con un sabor que ni te cuento. Comida: 4, Servicio: 5, Ambiente: 4. Así que, ya te digo, es un planazo.

Y por último, si te preguntas si Bar Cremaet es un buen lugar para disfrutar de la vida al aire libre, la respuesta es un rotundo sí. El ambiente es acogedor y perfecto para disfrutar de una buena charla con amigos mientras te metes esos bocadillos a la boca. Así que ya sabes, ¡no dejes pasar la oportunidad! Hasta la próxima, y no olvides hacer hueco para esos almuerzos.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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