El Baret de Quique

El Baret de Quique

Si andas por Riba-roja de Túria, no puedes dejar de probar lo que ofrece El Baret de Quique, un restaurante que se especializa en arroces y fideuás que te hacen agua la boca. Empezando con un pescadito frito y una sepia a la brasa de rechupete, y siguiendo con sus arroces, la paella de pollo y pato es un must, ¡el arroz siempre está en su punto! La calidad-precio es brutal, aunque no te apures demasiado si pides la cuenta, porque a veces pueden tardar un poco. Además, tienen comida para llevar, terraza y hasta acceso para sillas de ruedas. Si quieres disfrutar de una buena comida sin arruinarte, ya sabes, ¡El Baret de Quique es tu sitio!

El Baret de Quique

Restaurante
Valoración media: 4,5
Opiniones: 1.217 Reseñas
Dirección: Av. de la Pau, 60, 46190 Riba-roja de Túria, Valencia
Teléfono: 962 77 28 94

Horarios El Baret de Quique

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles12:00–17:00
jueves12:00–17:00
viernes12:00–17:00, 20:00–23:30
sábado12:00–17:00, 20:00–23:30
domingo11:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación El Baret de Quique

Dónde se encuentra El Baret de Quique

¡Ey! Si andas por Riba-roja de Túria y buscas donde almorzar, tienes que probar El Baret de Quique en la Av. de la Pau, 60. La verdad, nosotros llegamos por casualidad, estábamos de paseo en el parque Maldonado justo al ladito, y nos picó la curiosidad. ¡Menuda elección! La atención fue brutal, la comida deliciosa y el ambiente súper tranquilo. Para que te hagas una idea, le ponemos 5 estrellas a todo: comida, servicio y ambiente. Al final, salimos con la pancita llena y sonriendo, ¡recomendadísimo al !

Ahora, si te gusta la paella, aquí la clavan. Fuimos sin reserva y, a pesar de eso, nos acomodaron genial. El dueño, Quique, es un auténtico crack, te hace sentir como en casa. Acabamos disfrutando de un par de platos brutales: las croquetas de setas son un must y el lomo también está para chuparse los dedos. Y para coronar la comida, nos invitó a un whiskey de 8 años que estaba de lujo. Lo que gastamos por persona rondó los 20-30 € y la calidad es de 10.

Eso sí, un aviso: solo se puede pagar en efectivo o Bizum. A nosotros nos pilló desprevenidos, así que asegúrate de llevar pasta o que tu app esté lista. El sitio no es muy pequeño, ya que han cubierto la terraza y tienen más mesas. Cuando fuimos un domingo, nos sentamos en la terraza cubierta y, aunque tuvimos un par de contratiempos con las cartas, al final la comida compensó todo. Las croquetas estaban ricas, aunque un poco caras a 2,70€ cada una, y lo de la Titaina sin atún fue un poco decepcionante, pero en general, el servicio y los platos que sí estaban buenos. Todo por alrededor de 30-40 € por persona.

Para que no se te olvide, El Baret de Quique está en Av. de la Pau, 60, 46190 Riba-roja de Túria, Valencia. Así que ya sabes, si te pasas por ahí, ¡hazte un favor y date un homenaje!

Qué tipo de cocina ofrece El Baret de Quique

Mira, si estás por Riba-roja de Túria, El Baret de Quique es el lugar al que tienes que ir. Te lo digo porque, con 5 estrellas, no es cosa de jugar. La atención es brutal; desde que entras, te sientes como en casa. Yo fui un grupo grande, y a cada plato que pedimos, las caras de satisfacción iban aumentando. Para que te hagas una idea, nos lanzamos a la ensaladilla rusa, una ensalada César que estaba de 10, y unos bacalaos en tempura que se caen de buenos. También probamos un suquet de merluza y gambas que estaba para chuparse los dedos. Si quieres algo dulce, no te pierdas el sorbete de limón y el pan de calatrava. Todo esto y más por 30-40 € por persona. Calidad-precio, imbatible. Te lo recomiendo al 100%.

En otra ocasión, cuando fui, el servicio fue igualmente amable, pero la suerte no me sonrió del todo. La camarera estaba empezando y, a pesar de ser su primer día, estuvo súper atenta y servicial. Las croquetas de calamar en su tinta eran espectaculares, ¡no te las puedes perder! Pero la verdad, el arroz de sepia se quedó corto, un poco soso y pasado, y eso que el sitio tiene un buen potencial de mejora. Aunque la decoración no es la mejor, tampoco es la razón para no volver. Aún así, es un buen sitio, aunque el arroz necesita su toque.

Y ya para rematar, déjame contarte que lo que realmente me sorprendió fue ese lugar que parece un “tapado” en cuanto a calidad de comida. Pedimos unos entrantes y arroces, y menudo acierto. Las croquetas eran crujientes y cremosas, y las bravas, las mejores que me he comido. Los arroces, uno seco y otro meloso, estaban en su punto, raciones abundantes para que nadie se quede con hambre. Y el servicio, de verdad que se siente familiar; Quique se acercó para traernos postres. El local está limpio y cuidado, aunque no esperes decoraciones de revista. Sin duda, si alguna vez vuelvo, este sitio ¡tiene que estar en la lista!

¿Y qué tipo de cocina ofrecen en El Baret de Quique? Pues, básicamente, un mix de platos tradicionales y bien elaborados. Encontrarás desde tapas clásicas, como croquetas y bravas, hasta arroces que te dejarán con ganas de repetir. ¡Así que ya sabes, toca ir a disfrutar!

Cuáles son los platos destacados en El Baret de Quique

Mira, si estás buscando un sitio para comer bien en Riba-roja de Túria, no puedes dejar de pasar por El Baret de Quique. La primera vez que fui con unos amigos, nos pedimos una fideuá de marisco que estaba de flipar, y todos coincidimos en que la calidad era excelente. La atención del dueño fue mega agradable y el camarero joven, que resulta que se llama Quique, fue un encanto. Salimos con una sonrisa y con ganas de volver, y eso que solo fue la primera vez.

Luego, ya se hizo habitual. Te cuento que tienen un montón de detalles de calidad tanto en las tapas como en los bocatas. Es un bar donde realmente se preocupan por el cliente. Mis padres siempre dicen que son muy majos y hacen lo posible por conocer a la gente para atenderla mejor. Así que ya ves, no es solo un buen lugar, sino que se crean lazos. Y bueno, no hablemos del servicio: super atento siempre y eso se nota en cada visita.

La calidad no es la más barata, pero la relación calidad-precio está bien. Todo lo que sirven está fresquito, nada de congelados. Si tienen un punto a mejorar, sería la carta online, porque no siempre refleja lo que tienen en el menú. Además, me encantaría volver y probar algunos de sus arroces, que me han hablado maravillas.

Sobre los platos destacados, si pasas por El Baret de Quique, no te puedes perder la fideuá de marisco y, aunque solo probamos el menú, lo que pedimos estaba increíble. Otros comentarios mencionan los bocatas y las tapas, así que creo que esos son otros aciertos seguros. ¡Tienes que ir y descubrirlo por ti mismo!

Es necesario reservar con antelación en El Baret de Quique

Ya te digo que cuando llegamos a El Baret de Quique, la verdad es que la cosa empezó un poco torcida. El dueño y la camarera súper majos, pero el camarero, en vez de dar juego, se puso a discutir con nosotros. ¿En serio? Pero bueno, al final nos dejaron sentarnos con los dos perros en transportín sin ningún problema, así que ya era un punto a favor.

Sobre la comida, las raciones son, sinceramente, un poco pequeñas para lo que estás pagando. Lo que sorprende es que tienen unos platos fuera de carta que se ven bastante bien. Empezamos suave con un aperitivo y papas de paquete de cortesía, luego llegaron las croquetas de jamón; no estaban mal, pero esperábamos más. Las de rovellons y puerro estuvieron de lujo, esas sí que daban en el clavo. Las papas bravas estaban cortadas más finitas de lo habitual y, aunque no picaban nada, el alioli estaba bien.

El carpaccio de bacalao no brilló, puro sabor a tomate pero el pescado ni se sentía. La ensalada templada fue un fiasco; sin roquefort, con jamón salado y tieso, ¡bah! Pero el calamar rebozado se salvó, estaba rico. Ah, y si te gusta el dulce, el brownie estuvo de lujo. La tarta de queso y el flan con Baileys fueron una mezcla de 'meh' y 'súper bien'. Al final, estábamos en la franja de 20-30€ por persona, así que no es una locura, pero trata de no esperar un banquetazo.

Si te preguntas si necesitas reservar en El Baret de Quique, mira, llegamos un poco a la aventura y, pese a estar llenos, nos dejaron sentarnos. Claro que, si no quieres arriesgarte a quedarte fuera, mejor llama y asegura tu mesa. Pero con un poco de suerte, podrías entrar sin problemas. ¡Así que ya sabes, dale una oportunidad y a disfrutar!

El Baret de Quique ofrece opciones de comida para llevar

Así que, después de pasear por el parque de los trenes de Riba-roja, decidimos darnos un merecido homenaje y aterrizamos en El Baret de Quique. La verdad es que echamos un ojo a las críticas de Google y, tras pasar por varios sitios, este fue el que nos llamó la atención. Al principio, un pequeño bajón al enterarnos de que no aceptaban pago con tarjeta, pero, ¡no pasa nada! Hicieron un bizum o efectivo y nos lanzamos a la aventura.

Entramos sin reserva, ¡y qué suerte la nuestra! Había un montón de gente intentando comer y no pudieron porque estaba completo. También íbamos con el carro del bebé, y aquí no tuvimos problemas, ya que nos hicieron espacio, algo que no pasa en todos lados. El dueño, que también es el cocinero, nos tomó la comanda y nos contó lo que había en la carta y el menú. Nos decidimos por la sepia para compartir, y déjame decirte, ¡estaba de locos! Con un sabor intenso y muy jugosa.

De entrantes pedimos unas croquetas caseras de jamón y setas que volaron de la mesa en un abrir y cerrar de ojos. De plato principal, nos lanzamos a la carrillada y la carne gallega, ¡todo un acierto! La carrillada, en particular, era un espectáculo; si está hecha bien, conquista a cualquiera. La atención fue decente, aunque hubo un lío con los pedidos, pero la calidad de la comida compensó esos fallos. Ya nos quedamos con las ganas de probar una paella para la próxima. Por cierto, si te preguntas si tienen opciones de comida para llevar, por lo que vimos, no mencionaron nada al respecto en nuestra visita, así que lo mejor es que llames y preguntes.

En resumidas cuentas, si andas por Riba-roja de Túria, no dudes en darte una vuelta por El Baret de Quique. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¡Y todo por un precio más que asequible de 20-30 € por persona!

Hay opciones vegetarianas en el menú de El Baret de Quique

Y, ¡a ver! Si buscas un sitio donde comer bien y a buen precio, El Baret de Quique es el lugar. La onda que tienen es muy agradable, con un menú del día donde cada día te sorprenden con algunas opciones de la carta. A partir de 15 euros, comes de lujo. La atención es exquisita, no hay tiempos muertos y el servicio es rápido; te hacen sentir como en casa. Quique, el dueño, es un crack, siempre se interesa por lo que piensas de la comida sin que te sientas presionado. Difícilmente le saco una pega a este sitio.

Claro, también he escuchado que hay algunos puntos a mejorar. Las paellas que preparan están súper buenas y todo eso, pero por ejemplo, en el menú, a veces se les va la olla con las opciones para alérgicos. La ensalada César que te ofrecen viene con una pechuga rebozada, y sería genial que tuvieran una opción de pechuga a la plancha. A veces la lechuga está un poco aguachirlada. Es un detalle que podrían ajustar, pero bueno, sus postres sí que están a otro nivel, ¡un 10 por ellos!

Ayer fui y estaba todo increíble. Me senté en el patio, el ambiente es ideal. Aunque tuvieron un pequeño contratiempo con la plancha, todo el rato el personal te mantiene al tanto y eso no afecta la calidad de los platos. La comida sigue siendo fantástica y eso vale oro. Si te gusta la buena comida y un trato amable, no dudes en volver.

Ahora, sobre si tienen opciones vegetarianas... Bueno, de lo que he visto, no hacen mucho hincapié en ese tema en su menú. Pero, siempre vale la pena preguntar, porque Quique y su equipo son bastante flexibles y abiertos a adaptarse a lo que necesites. Así que si eres veggie, no dudes en acercarte y preguntar. ¡Siempre hay opciones!

Cómo es la calidad-precio en El Baret de Quique

Si estás buscando un sitio donde comer bien en Riba-roja de Túria, El Baret de Quique es la opción. Llegamos tarde y, a pesar de eso, los atendieron de lujo. Imagínate un arroz al senyoret de otro nivel y unos entrantes que te dejan con ganas de más. La atención fue espectacular y la comida, no te digo más, de diez. Todo esto por un precio entre 20-30 € por persona. ¡Una ganga, la verdad!

Lo mejor de todo es que, aunque fue un poco justo por el toque de queda, la camarera nos sacó la cena rapidísimo y con una sonrisa. Estuvimos súper cómodos, y eso que éramos de fuera. Así que un aplauso para el servicio. Os aseguro que todo estaba buenísimo y no tengo ninguna duda en recomendar este sitio.

Además, me sorprendió gratamente lo bien que te tratan. Te sacan picoteo gratis hasta que te aburres, y la atención es en general muy buena. El ambiente es acogedor y familiar. Ya sean tapas, carnes o pescados, todo estaba en su punto. ¡Y no olvidemos los postres caseros! Un sabor que queda en la memoria.

Ahora, si te preguntas cómo está el tema calidad-precio en El Baret de Quique, la respuesta es clara: espectacular. Con ese tipo de precios y la calidad de la comida, sale a cuenta totalmente. Así que no lo pienses más, ¡a disfrutar se ha dicho! Si pasas por allí, es de visita obligada.

Es recomendable probar la paella de pollo y pato

Tío, si estás pensando en darle un tiento al Baret de Quique en Riba-roja, te digo que es una elección 5 estrellas. Aquí no solo vas a comer, vas a disfrutar de una experiencia brutal. La atención es top, con Nuria y Jorge haciéndote sentir como en casa. ¿Y las croquetas? Las mejores que he probado en Valencia, de verdad. Pero espera, que el tartar de atún también es una pasada, y la sepia de la plancha, ¡uff, te va a dejar flipando! No puedo olvidarme del arroz del senyoret, es de lo mejor que he comido. Y si de postre te pides la tarta de queso, ya te digo que no te vas a arrepentir. Recomendado 100%.

Entre semana también le puedes dar una oportunidad a su menú. Por 20-30€, comes comida de calidad que no te dejará indiferente. Los platos son originales y se nota que están bien elaborados. Además, el ambiente es super tranquilo, con música bajita en la terraza que hace que te relajes mientras comes. Te traen un aperitivo cortesía que ya es un buen detalle, y los tiempos de servicio son razonables, aunque a veces parece que necesitarían más personal en horas punta.

Ahora, si me preguntas si deberías probar la paella de pollo y pato, te diría que te aventureras, pero con la cautela de que a veces los platos tienen un detalle o otro que podría mejorar, como los saquitos que estaban un poco aceitosos. Pero fuera de eso, el lugar tiene buena onda, platos variados y el servicio es muy servicial. Así que, ¡anímate! Baret de Quique vale la pena tanto si buscas calidad como si buscas un buen rato en buena compañía.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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