
Si estás por Buñol, no te puedes perder el Bar Francisquito, en la Calle Maestro Granados, 21. Después de un largo paseo por el Castillo de Buñol, es el sitio perfecto para relajarte. Aquí vas a encontrar unas patatas ricas, un sándwich de carne tierno y un laing casero que te dejarán con ganas de más. ¿Y la cerveza? ¡Insuperable! Además, su café está para chuparse los dedos. Este bar tiene una puntuación de 4.7 sobre 5 en TodoBares, así que ya sabes, ¡hazte un favor y pásate por allí!
Bar Francisquito
Página web
Horarios Bar Francisquito
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 4:30–23:30 |
| martes | 4:30–23:30 |
| miércoles | 4:30–23:30 |
| jueves | 4:30–23:30 |
| viernes | 4:30–23:30 |
| sábado | Cerrado |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar Francisquito
Dónde se encuentra el Bar Francisquito
¡Oye, escucha! Si estás por Buñol y no has hecho una parada en el Bar Francisquito, ya vas tarde. Este sitio es una joya y, ¡vaya!, me tuvo alucinado desde el primer momento. 5 estrellas se queda corto, ¡este bar es la caña! Entra y siente el buen rollo, el ambiente es acogedor y el trato con el personal, espectacular. La dueña y la chica de la barra son un amor, te hacen sentir como en casa.
Hablemos de la comida. El bocadillo que me metí entre pecho y espalda estaba delicioso. Estoy hablando de un pan que te lo calientan en la plancha, ¡un detallazo que se agradece un montón! Vi cómo sacaron un bocadillo de potro, y la pinta era brutal, lo tengo que probar la próxima vez. Los precios están de lujo, para comer bien, no te gastas más de 10 € por persona. Ah, y si tienes peques, no te preocupes, admiten niños sin drama.
El servicio, como ya te conté, de 10. No hay esperas, llegas y te sientas a gusto. Tanto dentro, en la zona de comedor, como en la terraza, todo está bien pensado. El bar está reformado y tiene una onda moderna sin perder ese toque tradicional. Estuvimos allí un rato, y el ruido es muy bajo, perfecto para una buena charla con amigos.
Y si estás pensando en aparcar, genial. Hay plazas gratuitas en la calle y no tendrás que dar mil vueltas. Así que ya sabes, si buscas un buen bocado en Buñol, el Bar Francisquito, en C. Maestro Granados, 21, es el sitio ideal. ¡No te lo pierdas!
Qué dirección tiene el Bar Francisquito en Buñol
La verdad, si no has pasado por el Bar Francisquito, te estás perdiendo algo del nivel. El sitio es pequeñito y muy acogedor, perfecto para desconectar un rato. Desde que entras, la tortilla de patata te impacta, y, menuda torta, ¡es que está riquísima! Y no hablemos de la oreja de cerdo y los calamares, son espectaculares. Si quieres algo que te deje sin palabras, tienes que probar el bocadillo de patatas a lo pobre con huevo y bacon. Te lo juro, está de rechupete, lo recomiendo 100%.
Además, la relación calidad-precio es brutal. Tienen una gran variedad de bocadillos, y si llevas alguna intolerancia, no hay problema: ellos se adaptan a ti. Claro, eso sí, ten paciencia, porque con solo una persona en cocina, a veces tardan un poco en preparar las cosas. Pero vale la pena cada segundo de espera.
La atención es de las que marcan la diferencia. A mí y a mi pareja nos trataron como en casa, con un bocadillo enorme que costaba como una tortilla normal. Ah, y el café, ni te cuento, es tipo italiano con espuma suave. No te lo puedes perder.
Si pasas por Buñol, asegúrate de hacer una parada en este bar. Es un sitio limpio y muy aseado, y la comida nunca decepciona. En cuanto a la dirección, vas a encontrar el Bar Francisquito en C. Maestro Granados, 21, 46360 Buñol, Valencia. ¡No te lo pienses más y lánzate a disfrutarlo!
Cuál es la atracción turística cercana al Bar Francisquito
Ya te digo que después de un día de excursions, el Bar Francisquito es una auténtica joya. Llegamos con hambre y nos atendió una camarera que, la verdad, fue un encanto. Te hace sentir como si estuvieras en casa, y eso ya es un punto a favor. Los bocadillos de calamares son de otro mundo y las patatas a lo pobre con huevo, ni te cuento, estaban brutales. Todo a un precio más que razonable, entre 10 y 20 euros por persona. ¡Definitivamente, volveremos!
La atención fue de 10, aunque la pobre estaba sola porque su compañera se tuvo que ir. Pero eso no le impidió hacer magia en la cocina y traernos la comida rapidísimo. El ambiente es acogedor y familiar, total que te sientes a gusto al instante. Imagínate, con los críos bien atendidos y disfrutando de un almuerzo de calidad. Cada plato sale bueno y la relación calidad-precio es espectacular.
Una cosa que me flipó fueron los bocadillos, ¡vaya nivel! Los preparan al momento y son espectaculares. Si andas por la zona, este bar es un must. Tienen una tortilla de patatas que roba el aliento y un pollo empanado que es un abrazo al estómago. Por menos de 10 euros por persona, sales de ahí más que satisfecho.
Hablando de estar por la zona, si estás en el Bar Francisquito, tienes que darte una vuelta por la ruta del agua y el charco Mañan. Es una excursión brutal que seguro querrás hacer. Después de un buen día de aventura, el bar es la mejor parada para reponer energías. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de comida se puede encontrar en el Bar Francisquito
Si estás por Buñol y te pica el hambre, el Bar Francisquito es el lugar al que tienes que ir. Aquí no solo te vas a almorzar, te vas a poner las botas con unos bocatas que son una maravilla. Imagínate eso, un bocadillo de patatas a lo pobre con bacon y huevos fritos o una tortilla de patatas con cebolla que le da una vuelta de tuerca a cualquier brunch. Además, sus precios son brutales, puedes comer bien por entre 1 y 10 euros. ¿Hay algo mejor que eso?
El ambiente es otro rollo, música de los 90 que te transporta de inmediato. La dueña es un encanto; siempre con una sonrisa y atenta, hacen que te sientas como en casa. Te lo dicen los que van: tener un buen trato aquí no es la excepción, es la norma. Y si no me crees, pregúntale a alguien que haya ido.
Ayer fuimos un grupo y, aunque no habíamos reservado, nos atendieron de lujo. Nos dijeron que tienen un menú bastante completo, aunque ayer se encontraron un poco limitados en la carta. Las tapas y los bocadillos nos hicieron olvidar la espera. Y si piensas en llevarte algo a casa, no dudes, que lo que pidas saldrá delicioso, con el cariño que ponen en la cocina. Eso sí, hay que tener cuidado, porque es difícil no hacerte un festín.
En cuanto a la comida, en el Bar Francisquito lo que tienen son tapas, cazuelas, bocadillos y platos combinados. Por si no te había quedado claro, están a otro nivel con los ingredientes frescos. Un plato destacado es la cazuela de chorizo, lomo, huevo y patatas que, ¡madre mía!, es un espectáculo. Aquí hay para todos los gustos: desde calamares hasta patatas bravas, sin olvidarse de unos bocadillos de embutido que son para morirse. En definitiva, si te preguntas qué tipo de comida puedes encontrar, la respuesta es simple: ¡comida casera riquísima que te deja satisfecho y a buen precio!
Hay algún plato destacado en el Bar Francisquito que no me debería perder
Ya te dije, entra al Bar Francisquito y no te vas a quedar indiferente. La comida es un lío de sabrosura: el bocadillo de calamares es una joya, un bocado que te deja pensando en volver. Pero eso no es todo, también hay una gran variedad de tapas que te hacen dudar: calamares, puntillas, y si te pones a ver a los de las otras mesas, ya verás cómo se te hace agua la boca. Y ojo con la tortilla, esa que tiene cebolla, está para caerse de espaldas.
La atención es otro nivel. La dueña, Nuria, es un amor, siempre sonriendo y haciendo que te sientas como en casa. Sí, hay momentos que la cocina puede fallar, como una vez que me tocó explicarle qué era una brascada y ni así se hicieron. Pero créeme, cuando la chica que te atiende se esfuerza y es decente, se perdonan esos detalles. Y por lo general, la mayoría de la peña sale con una sonrisa más grande que la suya.
Además, si eres ciclista, este lugar es perfecto. Dejan guardar las bicis en un bajo, así que puedes comer tranquilo sin preocuparte de que te las roben. Eso sí, no te olvides pedir la orejita; es un must. Para darte una idea, al final de tu almuerzo, lo que pagas no supera los 10 euros, así que tu bolsillo lo va a agradecer.
Y si estás preguntando por un plato que no te deberías perder… ¡hazte un favor y pide el bocadillo de carne de caballo! Es sublime, con huevo, queso fundido y patatas. De verdad, si hay algo que le da el punch al bar, son esos bocadillos. No te vas a arrepentir.
Cómo son las patatas que se sirven en el Bar Francisquito
Y mira, si estás por la zona, no te puedes perder el Bar Francisquito. Está en C. Maestro Granados, 21, 46360 Buñol, Valencia, y la verdad es que este sitio se lleva un 10/10. ¡Cinco estrellas, baby! El servicio es de otro nivel, con una dueña que es un amor, siempre con una sonrisa y lista para hacerte sentir en casa. Aquí, la comida está hecha al momento, así que sabes que todo lo que pruebas es fresquito y con mucho amor.
Los precios son una maravilla, entre 1 y 10€ por persona, y ¡vaya que llenan! Si te mueves un poco y pides la tortilla de patatas con cebolla o los calamares, te aseguro que estarás bailando de felicidad. Hablando de bailar, no puedes dejar pasar el jamón a la plancha con tomate a rodajas, una combinación que te hará querer más.
Los bocadillos son un must, unos bocatas buenísimos que te dejarán con ganas de repetir. Y no solo eso, el trato es tan cercano que te quedas hablando con Nuria, la dueña, y te sientes como en casa. Si tienes hambre, el bocadillo de carne de caballo es una **** matrícula de honor****. ¡Te lo prometo!
En cuanto a las patatas que sirven, son una cosa de locos. Frescas, crujientes y llenas de sabor, son el acompañamiento perfecto para cualquier plato. La comida es todo casero y está hecha con amor, así que no te quedes con las ganas de probar. Si pasas por Buñol, el Bar Francisquito tiene que estar en tu itinerario. ¡No te arrepentirás!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








