
¡Ey, amigos! Si estáis por La Yesa y queréis comer bien, tenéis que pasar por Bar La Yesa en Av. de Calvo Sotelo, 18. Aquí vais a flipar con su ampla variedad de tapas: desde las clásicas patatas bravas y croquetas hasta los más creativos montaditos de ternera y pimientos rellenos de queso. Además, tienen una terraza genial para disfrutar del buen tiempo mientras os tomáis un café o una cervecita. El trato es de lujo, con un personal súper majo. ¡No os lo perdáis! Si necesitáis más info, les podéis llamar al 685 52 88 37. ¡A disfrutar!
Bar La Yesa
Página web
Horarios Bar La Yesa
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 7:00–22:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 7:00–22:00 |
| jueves | 7:00–22:00 |
| viernes | 7:00–2:00 |
| sábado | 7:00–2:00 |
| domingo | 7:00–22:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Bar La Yesa
Dónde se encuentra el Bar La Yesa
¡Ey, colega! Si estás buscando un buen sitio para echar unas tapas en un lugar tranquilo, Bar La Yesa es tu opción. Este bar está en Avenida de Calvo Sotelo, 18, 46178 La Yesa, Valencia. Las mesas de la terraza están en una calle más calmada, así que puedes disfrutar del aire sin que el ruido te agobie. Y si llevas a tu perrita, ¡no hay problema! Aquí son pet-friendly y no tendrás que dejarla afuera.
El menú por 13€ es una buenísima inversión. Te sientes a la mesa y te traen platos abundantes y sabrosos, así que saldrás más que satisfecho. Además, el personal es super atento, siempre al tanto de lo que necesitas. Las instalaciones están limpias, y eso siempre se agradece. La experiencia total se mueve entre 10-20€ por persona, lo que está de lujo para la calidad que te ofrecen.
Claro, no todo es perfecto. Algunas veces puede que la comida tarde un poco, como le pasó a un par de amigos que esperaron un rato para un bocata de calamares. Aunque dicen que el bocata estaba bueno, les pareció escaso para lo que pagaron. En fin, la idea es que si tienes algo de tiempo, lo mejor es que te sientes y disfrutes de la buena compañía.
Si eres motero, este bar es bastante habitual para almuerzos. El ambiente es buenrollista y la comida está rica, sobre todo el solomillo. Así que, si te mola un buen bocata, ¡te va a encantar! Y como ya te dije, todo esto lo encuentras en Avenida de Calvo Sotelo, 18, 46178 La Yesa, Valencia. ¡No te lo pierdas!
Cuál es la dirección del Bar La Yesa
La Yesa es el típico bar de pueblo de toda la vida, ya sabes, de esos que están en la calle principal y son el corazón de la zona. Lo regentan unos muchachos sudamericanos que, de verdad, son un encanto, siempre con una sonrisa y atentos a lo que necesites. Si buscas un lugar para almorzar o comer y estás de paso, este sitio es una opción TOP. La comida es abundante y el precio, inmejorable. El local está bien distribuido, limpio y funcional. No hay excusas para no probarlo.
Aunque, no todo es perfecto. En verano, se llena de gente y el ruido sube como la espuma. Si planeas ir, asegúrate de reservar, porque se agolpan los cazadores y moteros, que aunque también son buena gente, a veces es un poco destroza-ambient. El menú del día es sin florituras, pero el precio es bueno y el servicio bastante decente para ser un bar de esas características.
Mira, una vez probamos las tostadas con jamón y estaban de lujo. El jamón era de buena calidad, pero el bocadillo de pollo con pimiento y queso, flojeaba un poco en la parte del pimiento. Eso sí, el café… bueno, digamos que hay margen de mejora. La atención de los camareros es siempre amable, aunque les falta un poco la experiencia en el oficio, pero en general, hacen lo que pueden y eso se agradece.
Y ojo, si tienes ganas de un buen almuerzo popular, vete de 9:30 a 12. Por solo 6€, tienes un bocadillo entero, bebida y café. Un chollo, vamos. La Yesa se lo está montando bien así que, si te das una vuelta por allí, no dudes en pararte.
¿Y qué direcciones más fácil que simplemente decir que el Bar La Yesa está en Av. de Calvo Sotelo, 18, 46178 La Yesa, Valencia? No hay pérdida. ¡Anímate a ir!
Qué tipo de comida ofrece Bar La Yesa
Si habéis pensado en pasar por Bar La Yesa, mejor que lo tengáis claro desde el principio: puede ser una experiencia de esas que no se olvidan, pero no precisamente por lo bueno. Hace tiempo, ya he ido más de una vez, y la verdad, siempre me ha dejado un sabor amargo. Cafés fríos que llegan tras una espera eterna, tostadas que parecen más un relato de terror que un desayuno. En una de esas, nos cobraron 6 euros por dos cafés y una tostada que, para ser honestos, daba pena. Y claro, las risas de los empleados mientras la comida se hace esperar, pues no ayuda nada. Si estás pensando en ir, mejor baja a otro pueblo; al menos tendrás chance de encontrar algo decente.
A veces, si llegas pronto, el sitio se puede salvar un poco. Es un bar popular entre moteros y la comida, aunque no espectacular, es más que digna. Puedes pillar bocadillos de vitrina, que son bastante grandes y sacan del apuro, y lo mejor, suelen ser más rápidos de servir. Eso sí, un consejo: si no llegas antes de las 10, puedes olvidarte de aparcar la moto, está todo a reventar. Y dependiendo de cuándo vayas, la velocidad del servicio puede ser un poco más lenta, pero al menos el ambiente es aceptable.
En fin, resumamos. ¿Qué tipo de comida ofrece Bar La Yesa? Pues, básicamente, bocadillos y tapas, pero no esperes ninguna maravilla. El precio es barato, de 1 a 20 euros, así que el bolsillo lo nota menos, pero la calidad es un tema delicado. A veces te encuentras con buenos almuerzos, pero en otras, la experiencia es un desastre total. La atención es variable y, en general, hay mejores opciones alrededor si no os queréis arriesgar.
Cuáles son algunas de las tapas clásicas que se pueden encontrar en el Bar La Yesa
Ya te digo, Bar La Yesa es una montaña rusa. Te lo digo por experiencia. Un día te encuentras con Gisela, la hija de la dueña, que es un amor y te ayuda con todo lo que necesites, y al siguiente, tienes que aguantar un servicio que deja mucho que desear. Una vez pedimos unas cervezas y unas olivas y el camarero se puso a criticarnos porque eran las 12:30 de la tarde. Oye, que éramos los únicos en el local, pero parece que le jodió nuestro momento. Al final, acabamos pagando 6,50€ por un servicio que fue lo peor. A veces parece que están más ocupados en chisme que en servir.
Sin embargo, por el otro lado, hay días en que te sientes como en casa. Por ejemplo, cuando llegamos para almorzar, y los bocatas estaban de muerte. La verdad es que es un buen lugar para hacer una parada y recargar fuerzas, sobre todo si andas con la moto. A veces te encuentras un poco de ruido y jaleo, a lo que la camarera fue bastante lista y nos mandó a un comedor de arriba. ¡Esa es la jugada! Así que, si vuelven, asegúrense de pedir tapas, que es lo que mejor funciona.
Pero no todo está en el aire, también tienes que tener cuidado con lo que pides. Un amigo pidió morcilla y eso fue un desastre total. Imposible de comer, y eso que no soy quisquilloso. Y aunque algunos días puedes tener un trato bastante bueno, hay otros en los que parece que solo están por cumplir. Pero no te preocupes, que también puedes salir bien parado. Tienen un menú del día que no está nada mal, y para los precios que manejan, está bastante bien. Por la noche, la cosa se pone más seria con la carta, y aunque los precios suben, ¡ten cuidado también con lo que escoges!
En cuanto a las tapas clásicas del Bar La Yesa, puedes encontrar algunas delicias sencillas pero sabrosas. Desde aceitunas y patatas bravas hasta pinchos de tortilla y calamares. No te olvides de pedir un buen plato de croquetas caseras. Por más mal servicio que puedas encontrar, las tapas siempre tienen un toque especial que las hace irresistibles. Así que, si le das una oportunidad, ¡probablemente acabarás volviendo por más!
Ofrecen tapas creativas en Bar La Yesa
Mira, hablemos claro sobre el Bar La Yesa. Si buscas un lugar limpio y con buena atención, este bar no es el sitio. Le han puesto una estrella por lo sucio que está. Las mesas y sillas llenas de porquería y la barra, ni te cuento; parecía que no la limpiaban en días. Y el servicio, ¡vaya tela! A las 12:30 ya no quieren servirte nada para almorzar. ¿En serio? Esto es Valencia, colega. Para no volver, así de claro.
Por otro lado, también está la parte positiva del bar. La Yesa es un pueblo pequeño y con encanto, un auténtico pueblito de cuento. Te encuentras con paisajes bonitos y rutas para caminar. El bar, siendo el único del pueblo, estaba a tope de gente, pero la comida estaba deliciosa y eso al final cuenta, ¿no? Ya nos quedó claro que el servicio puede ser lento, pero la calidad de lo que comimos nos dejó con ganas de volver. Así que, mientras no vayas a horas raras, puede que te lleves una buena experiencia.
Pero no todo es oro. Un grupo de nueve personas se fue con mal sabor de boca. Se olvidaron un bocadillo de calamares, el pan estaba chicloso y el precio, para lo que ofrecían, fue un robo. Entre 10 y 20 euros por persona, y al final, no les compensó para nada. La conclusión fue clara: no piensan volver.
Ahora, si quieres saber si ofrecen tapas creativas, parece que no es el fuerte del lugar. Las croquetas de jamón estaban de lujo, pero otras estaban frías por dentro. Y el ambiente, ni te cuento, con moscas por doquier. Un sitio que se permite eso en sus mesas, pues la creatividad queda algo limitada. Así que, si buscas un tapeo diferente, quizás este no sea el mejor sitio.
Cuáles son algunos ejemplos
Te cuento que el Bar La Yesa es el típico bar de pueblo austero donde, más que comer, vas a vivir una experiencia. Aquí abren bien temprano cuando todo está cerrado y hace frío. ¿Quieres un café caliente? Oye, aquí te lo preparan de maravilla, y si te pica el gusanillo, ten por seguro que te sacan una tostada o un buen bocadillo a un precio que no te va a romper el bolsillo. El trato es buenísimo, sobre todo si te tocan los cazadores del pueblo que siempre están disfrutando de su momento de relax.
Pero ojo, no todo es perfecto. Si buscas un sitio limpio y bien atendido, prepara tu estómago para un verdadero experimento de resistencia. He escuchado historias de moscas que hacen de tu plato su hogar y de camareros que parecen olvidarse de que tienen que ser amables. Vamos, que la atención puede ser bastante antipática y la información sobre el menú, un lío. Pero hey, siempre hay que tener un par de anécdotas, ¿no? Este bar no es sino un parque temático del “bareto” clásico.
Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias de 5 estrellas. Hace poco, un grupo de 26 personas hizo una reserva y, aunque estaba lleno, abrieron la parte de arriba para ellos. Hasta sin ser del pueblo, el trato fue genial. Los bocadillos, una auténtica delicia, y con un pan que flipas. Si te decides a venir aquí, es posible que te sorprendas con un ambiente agradable. Eso sí, los fines de semana, prepárate porque suele estar caro de gente.
Y mira, si de comida se trata, aunque solo te tomes un café, el servicio rápido y el sol dándote en la cara le dan su punto. De lo que se dice sobre la lasaña, que es espectacular, a los bocatas bien surtidos, hay donde elegir. Vamos, que tienes un menú variado que siempre deja a los comensales satisfechos. Así que, si te pica el gusanillo por un raw de auténtico bareto, este es un lugar donde la comida y la buena onda se encuentran. ¿Cuáles son algunos ejemplos? Los bocatas de todo tipo, la lasaña que deja huella y esos almuerzos que, aunque el bar esté a tope, siempre te sacan una sonrisa.
Tienen opciones para disfrutar al aire libre en Bar La Yesa
Hombre, si no has probado el Bar La Yesa, estás tardando. Tienen un bocadillo de tortilla de patatas con esgarraet que es una locura. Grande, sabroso y a buen precio, no hay nada mejor para almorzar. Aquí, el precio por persona no te va a dejar en la ruina, entre 1 y 10 euros. La comida y el servicio rondan las 4 estrellas, así que ya sabes, no te va a decepcionar, aunque a veces el ambiente sea un poco más sencillo.
Y si buscas algo más alto en la escala de satisfacción, apúntate 5 estrellas por el trato que ofrecen. Aquí la gente se esfuerza por agradar, y eso se nota. Cuando vas, te haces sentir como en casa, lo cual es un puntazo. ¡Y no te olvides de la tortilla y el chorizo, que son un must! El ambiente, junto con la calidad y el servicio, también tiene sus 5 estrellas. Así que si buscas un lugar donde comer algo rico, has aterrizado en el sitio correcto.
¿Y ese día de tormenta? ¡Qué manera de disfrutar el arroz "bullint"! Todo buenísimo y, en esos días, esos platillos saben aún mejor. Aquí la comida es un 5 en todo: comida, servicio y ambiente. Si estás en busca de un almuerzo después de una ruta motera, tienes que probar el chivito. Este lugar es ideal para detenerte y recargar fuerzas.
Ahora, si eres de esos que andan en moto, te cuento que aunque encontrar aparcamiento puede ser un poco lío, nosotros aparcamos en la misma carretera sin problemas. Y sí, hay opciones para disfrutar al aire libre en el Bar La Yesa. Así que, si el tiempo lo permite, no dudes en sentarte en la terraza y disfrutar de unas tapas mientras el sol brilla. ¡Vente ya!
Bar La Yesa es un buen lugar para tomar café o cerveza
Hombre, si te digo la verdad, en Bar La Yesa hay de todo un poco. Como te digo, 2 estrellas pa' la experiencia de esos dos bocadillos de juguete, un platito de cacaos y 20 aceitunas por 17 euros. ¿Me estás diciendo que eso es un precio razonable? Para mí, eso es un abuso total. El servicio no fue nada del otro mundo y estoy convencido de que ni de coña volveré.
Pero bueno, no todo es tan malo. Hay quien dice que la comida es excelente, que el trato es de maravilla y el local está impecable. Claro, si buscas captar la esencia gastronómica del entorno, aquí dicen que se hace perfecto. Con cinco estrellas en la comida, el servicio y el ambiente, parece que, a pesar de mis quejas, hay gente que sale encantada.
Y si te van los almuerzos espectaculares, podrías estar en el lugar correcto. Aquí sacan unos bocadillos bastante grandes y recién hechos. Con pan de buena calidad y precios que van de 10 a 20 euros, están bien valorados. ¡Nada que ver con los "bocadillos de juguete" que yo tuve! Los mortales también reconocen el buen servicio de los dueños y la amabilidad de las camareras. Hasta los moteros del pueblo se hacen presente por ahí, ¡la buena onda está asegurada!
Sin embargo, no todo el mundo está del lado de la gloria. Un cliente se quejaba de que le cobraron 3,50 por un bote de Coca-Cola y un café porque, según ellos, ¡eso contaba como gasto del almuerzo! Un atraco a mano armada, dice. Y si preguntas si es un buen lugar para tomarte un café o una cerveza, dependerá de a quién le preguntes. Algunos dirán que sí, que te atienden bien y la comida está rica. Pero yo, después de lo que me pasó, no estoy nada convencido. ¡Así que piénsalo bien antes de ir!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








