Bar Nou Canto

Bar Nou Canto

Si andas por Chulilla, tienes que hacer una parada en el Bar Nou Canto, en C. Abadía, 6. Este sitio es el lugar perfecto para disfrutar de buena cocina española. Sus tapas son un must, especialmente el jamón y las croquetas que están de lujo. Y no olvides probar su cerveza bien fría y un café que te deja flipando. Con un ambiente acogedor y una terraza genial para relajarte, es ideal para quedarte con los amigos. No te lo pierdas, ¡a tu paladar le va a encantar!

Bar Nou Canto

Bar
Valoración media: 3,6
Opiniones: 116 Reseñas
Dirección: C. Abadía, 6, 46160 Chulilla, Valencia
Teléfono: 669 21 91 98

Página web

Horarios Bar Nou Canto

DíaHora
lunes8:00–16:00
martesCerrado
miércoles8:00–15:00
jueves8:00–15:00, 18:00–22:00
viernes8:00–15:00, 18:00–23:30
sábado9:00–0:30
domingo9:00–16:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Bar Nou Canto

Dónde se encuentra el Bar Nou Canto

¡Ey! Si andas por Chulilla, no te duermas: el Bar Nou Canto es la parada que necesitas hacer. Justo en C. Abadía, 6, se ha convertido en nuestro nuevo spot favorito. La plaza estaba petada de gente, así que nos echamos 5 pasos a un lado y nos plantamos en su terraza. ¡Menuda buena elección! Las tapas volaron de lo ricas que estaban, sobre todo el morro y las bravas. La atención fue tan cercana que parecía que estábamos en casa.

Te lo digo de una: si llegas a las 12:30 como nosotros y tienes que esperar hasta las 3 para comer, no te preocupes. Aquí no hay problema, que no pedimos bocadillos, pero tenían una pintaza. En cada plato te echas una sonrisa, y el precio es de risa, 1-10 € por persona. Y el ambiente, como para quedarte a charlar: tranquilo y con mesa a la sombra, ¡vaya lujo!

Pero ojo, no todo el mundo se fue contento. Algunos cuentan experiencias horrorosas con el servicio, como esperas brutales y atención de pena. Te puedes encontrar un camarero que parece más interesado en los cafés que en atenderte. Eso sí, el café parece que sí lo clavan, así que unas cosas por otras.

Pero mira, si quieres un plan chido con buen rollo, el Bar Nou Canto tiene todo para que lo disfrutes. La terraza está grande, así que no te preocupes por grupos grandes; viene bien para todos. Y está en un sitio accesible, así que te recomiendo dejar el coche en el parking a unos 500 metros. ¡Ya sabes dónde encontrarlo!

Cuál es la dirección exacta del Bar Nou Canto en Chulilla

Si estás por Chulilla y buscas un sitio donde relajarte después de la ruta de los puentes colgantes, Bar Nou Canto no está mal. Las cervezas frías van de lujo y la terraza es un lugar majo para tomar algo, aunque el bar en sí no tenga mucho encanto. ¡Eh, que aquí todos se conocen! Y si no, pues te darás cuenta de que eres tú el único turista en un bar de pueblo de toda la vida. El personal es atento y simpático, lo que siempre se agradece después de un buen trecho de andar y visitar.

Ya te digo, la comida no decepciona. Tienen unos bocadillos y tapas brutales. Si no has probado el morro, estás tardando. Es de lo mejorcito que vas a degustar en la zona. Lo que sí, los precios son bastante majetes, entre 10 y 20 € por persona y ¡menos de 10 minutos de espera! Eso sí, a veces la cosa se complica si encuentras un camarero con menos ganas, lo que puede arruinar la experiencia, así que ve con buen humor y en un grupo grande, ¡así seguro que te lo pasas genial!

Aunque, no todo es perfecto. Hay quienes han tenido experiencias poco agradables, como un servicio que dejó mucho que desear y un ambiente que, en ocasiones, parece más una cantina que un bar. Pero bueno, como en todo, hay comentarios diversos. Al final, si te tiras a la aventura, la diversión no tiene precio y seguro que te encuentras con gente simpática en la terraza.

En cuanto a la dirección del Bar Nou Canto, está en C. Abadía, 6, 46160 Chulilla, Valencia. Así que ya sabes, si pasas por ahí, ¡échale un vistazo!

Qué tipo de cocina se ofrece en el Bar Nou Canto

Ya te digo, el Bar Nou Canto no es precisamente el lugar del que sales con una sonrisa en la cara. Un día intentamos ir a comer a las 14:00 y nos dicen que ya estaban cerrando. ¿En serio, tío? A esa hora y ya dando por cerrado el chiringuito. Eso es tener cero ímpetu de trabajo. Decidimos darle otra oportunidad y volvimos al día siguiente para tomar algo por la noche. Y lo que nos encontramos… bueno, digamos que el personal parecía estar en otro planeta. No sé si era falta de experiencia o simplemente no tenían ganas de currar.

Y ni hablemos de la falta de existencias. Solo tenían una marca de cada tipo de alcohol... Vaya tela. Con todo lo bonito que es Chulilla, te choca ver un sitio con tan poco esmero que se nota que están bajando el ritmo al inicio de septiembre. Es una pena que no se preocupen por dar un buen servicio, en un lugar donde tantos vienen a disfrutar.

Pero no todo es malo. Hubo un grupo que tuvo una experiencia diferente. Fueron en familia después de hacer la ruta de los Puentes Colgantes y decidieron parar ahí a desayunar y repetir para comer. ¡Dijeron que el ambiente era agradable, que los chicos y la cocinera eran geniales, y que la comida estaba buenísima! Si vas por Chulilla, parece que deberías hacer una parada allí. Salieron encantados, algo que a mí se me antoja casi raro después de lo que vivimos.

Antes de que se me olvide, para los curiosos, parece que en el Bar Nou Canto ofrecen una cocina sencilla, con algunas tapas de carne como el morro de cerdo, aunque la experiencia puede variar bastante según el día. La comida puede estar bien, pero ten cuidado con el servicio y las existencias, porque no siempre se puede contar con lo básico.

Cuáles son algunas de las tapas más recomendadas del Bar Nou Canto

La verdad, ya no sé si recomendarte el Bar Nou Canto o simplemente decirte que vayas a dar una vuelta al bar de enfrente. Porque, en serio, la última vez que fui me dejaron con ganas de salir corriendo. Mal trato, casi como si el camarero hubiera hecho un máster en burlas. Llegamos a las 14:00, el bar estaba medio vacío, y, a pesar de no tener reserva, nos dijeron que no había comida. Al menos, cuando pedí un cuchillo para cortar el queso que traía, me miraron como si hubiera pedido la luna. Salí de ahí con más hambre que otra cosa. ¡Y eso que veníamos de escalar! No sé cómo se les ocurre tratar así a la gente en plena hora punta de un domingo soleado. Última vez que caigo aquí, lo tengo clarísimo.

Entonces, si hay algo claro es que no son muy amables con los turistas o con los que no van a menudo. Intenté pedir un par de cervezas y me dejaron en visto. El camarero salió y, en lugar de atendernos, se puso a charlar con otra mesa como si estuvieran dando un recital. Así que, después de esperar sin ni siquiera una sonrisa, mejor nos fuimos. Es raro que un sitio tenga tan pocas buenas reseñas y aún así se atreva a tratar mal a sus clientes. En fin, que el ambiente se siente tenso y no entiendo por qué, si tenías opción de hacer que la peña volviera a entrar.

Pero mira, no todo es tan malo. Un grupo de amigos que fue un poco antes de nosotros dice que comieron tapas y bocadillos que estaban increíbles. A ellos les atendieron bien y hasta se reían con el camarero. Thumbs up para ellos. Lo que no entiendo es por qué hay tanta diferencia en la atención, si al final todos buscan disfrutar de una buena comida después de hacer alguna actividad. Y si preguntas por las tapas más recomendadas del Bar Nou Canto, pues dicen que no te puedes perder las tapas, sobre todo las de morcilla. Así que, si decides arriesgarte, ¡ya sabes qué probar! Pero no culpes a nadie si te topas con el camarero gruñón.

El bar ofrece platos típicos de la cocina española

Y bueno, ahí tienes el Bar Nou Canto, un sitio que podría ser una ruleta rusa de experiencias. Un día entras y te encuentras con el mejor trato de pueblo, donde te hacen sentir en casa, y al otro, te quedas esperando la vida eterna para que el camarero se digna a tomar tu nota. Literalmente, después de 30 minutos de espera, nos plantaron un “no os podemos atender”, y ahí nos quedamos como tontos. Nula atención, un desastre total. Entonces, ¿qué nos quedó? Más que contar anécdotas de terror, era hora de salir corriendo de allí.

Pero, hey, no todo es tan malo. Hay días en los que entras y te encuentras con los mejores bocadillos de la zona. Me refiero a esos que son baratos y buenísimos, que te llenan el estómago sin vaciar tu cartera. La atención puede ser de diez, y la comida ni hablemos; bocadillos, tapas y bebidas que hacen que la visita valga la pena. Si estás buscando un sitio para almorzar, este es el oasis que necesitas. Pero, cuidado, porque en esos días de “mala suerte”, puedes acabar con cervezas a precios astronómicos y sin picar nada. Cinco euros por un par de cervezas y ni una tapa por ahí. ¿De verdad la Amstel oro es de oro? ¡Menuda broma!

El otro día, después de una ruta chula por los alrededores, decidimos parar aquí y, sorpresa, el menú se había esfumado. No hay comida y el bar se convierte en un lugar para hidratarse únicamente. Es algo que me deja con dudas: ¿los bares de Chulilla no sirven comida en pleno julio? Este verano la gente se va a tener que poner creativa para sobrevivir. La atención, a veces buena, a veces un desastre, definitivamente no te lo ponen fácil.

Si hablamos de la cocina española, podrías salir decepcionado si vas esperando platos típicos. No abundan las opciones, y más bien parece que el negocio va de beber y poco más. Pero si tienes la suerte de dar con un día bueno, ya sabes, los bocadillos y tapas son lo que más se asemeja a una experiencia española. Así que, si te decides a visitarlo, ya sabes: ve preparado para lo mejor y lo peor, y si te toca lo último, siempre puedes hacer una escapada a otro bar cercano.

Qué bebida se recomienda para acompañar las tapas en el Bar Nou Canto

Mira, te cuento, el Bar Nou Canto en Chulilla es un sitio del que se habla mucho. La verdad, me encanta. El camarero y dueño es un crack, siempre está de buen rollo y se nota que le importa lo que haces. Te suelta un par de bromas y hace que te sientas como en tu casa. La comida está bastante buena, y los precios son más o menos lo que te podrías esperar, nada del otro mundo. Si vuelves al pueblo, sin duda, es un sitio perfecto para repetir.

Ahora, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Hay quien ha salido escamado, como esos que se quejan de que les cobraron 35€ por dos bocatas, unas bravas y unas cervezas. Vale que a veces uno tiene que apretarse el cinturón, pero eso parece un robo a mano armada. También he escuchado historias de gente que llegó y se encontró con que la mesa estaba "reservada", y el camarero les tiró después de diez minutos. Eso no se hace, en serio.

Pero volviendo a lo bueno, hay quienes se han llevado una grata sorpresa. Las tapas y bocadillos, sobre todo el de sobrasada con cebolla caramelizada, están brutales, y el ambiente es muy chido. Lo que me dicen es que puedes salir de allí bien comido por 10-20€ y con un trato de 10, así que hay quien unos días se anima y vuelve muy contento a cenar. Es un bar que cumple en cuanto a lo que buscas cuando andas por el pueblo.

Hablando de bebidas para acompañar esas tapas, lo que más se recomienda son las cervezas, pero ojo, que hay que tener cuidado con el precio, porque no todos están al mismo nivel. También he escuchado que tienen buenas jarras, así que, después de una buena caminata por la ruta Pataneros, no te vendría nada mal una buena jarra de cerveza fresquita para completar la experiencia. Así que, ya sabes, si te decides por un bocata o unas bravas, acompáñalo con una buena birra y que no te timen en la cuenta.

Por qué se destaca el jamón y las croquetas del Bar Nou Canto

Y bueno, ¿qué te puedo decir del Bar Nou Canto? Si decides ir, ten claro que no todo es oro lo que reluce. Te cuento que una de las camareras es un poco borde; no sé si estaba de mal humor o qué, pero la amabilidad no era su fuerte. Cuando estás ahí, esperando una buena atención, que te traten con un poco de cariño, pues la verdad es que puede decepcionarte un montón. La comida, para mi gusto, sin más. No es que sea terrible, pero no me tiraría de cabeza a recomendarlo a nadie.

Mira, cuando fui con unos amigos, decidimos pedir bocadillos porque pensábamos que era la opción más segura. ¡Y qué error! El bocata que me sirvieron estaba incomible: pan que parecía chicle, la ternera fría y con una textura horrible, casi me costó masticar. Una visita que fue para olvidar. Y, lo más chungo de todo, esperamos una hora y media por el último plato. Éramos 13 moteros y parecía que eran incapaces de manejar la comanda, con solo dos personas al mando. Un auténtico caos.

Y luego está Kike, el propietario. Ese tío sí que se lleva las palmas. Desde que lo llamamos para reservar, todo fue una maravilla. ¡Un encanto! La comida, en comparación con lo que había probado antes, buena calidad-precio, especialmente el morro, que estaba espectacular. Y el Herbero… ni te cuento, ¡una delicia! Así que, si quieres una experiencia más que decentona en el Nou Canto, definitivamente dale una oportunidad al jamón y las croquetas. Se destacan porque son sencillos pero está claro que están bien hechos; se nota que hay cariño y buen hacer detrás. Así que ya sabes, ¡la elección es tuya!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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