
¡Hey, amigos! Bienvenidos a Ca la Rosa, el Hotel Restaurant El Serrat de Tregurà, un rinconcito genial en la alta montaña, cerquita de Camprodon. Aquí no solo tenéis un comedor con vistas espectaculares del valle, sino también habitaciones con terraza perfectas para relajarse. La comida es una pasada, con sabores de la cocina mediterránea y española, como sus famosos caracoles, pato y empanadas. Además, la dueña, Doña Rosa, es un encanto y se asegura de que todo esté al pelo. Así que si buscáis un lugar chido para comer y desconectar, ¡esta es la parada ideal!
Ca la Rosa
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Mapa Ubicación Ca la Rosa
Dónde se encuentra Ca la Rosa
¡Ey, colegas! ¿Buscando un buen sitio para comer y disfrutar de unas vistas top? Ca la Rosa, en Ctra. de Tregurà, s/n, 17869 Tregurà de Dalt, Girona, es un lugar que tenéis que considerar. Tiene 4 estrellas y el ambiente es una delicia. La terraza y el comedor ofrecen unas vistas que te dejan sin aliento. Os prometo que, aunque el menú del fin de semana vale 30€, no os arrepentiréis. Eso sí, algunos de los platos tienen suplemento, así que es mejor que llevéis una mentalidad abierta.
La comida está super buena y abundante. Si vais en grupo, ellos son flexibles y te servirán un poco de todo, lo que está genial para poder probar varias cosas. Pero ojo, los peques tienen que comer lo mismo que los adultos, así que si ellos son quisquillosos, quizás os dé un poco de pereza. Por cierto, si os sobra comida, la idea es llevárosla, pero a ellos no les hace mucha gracia... un poco raros en ese tema.
Pero pasa algo que es bueno saber, los que han ido dicen que la comida es de casa, desde los entrantes hasta los postres, y que el camarero, Pitu, es un crack que te hace sentir como en casa. Rosa, la dueña, seguramente os guiará a elegir los platos más sabrosos de la casa. Los precios están muy bien considerando la calidad, así que podéis esperar pagar entre 30-40€ por persona. Siempre es un buen plan ir con amigos o familia, el ambiente es genial y las vistas son un super plus.
Ahora, para los que se están preguntando: ¿Dónde se encuentra Ca la Rosa? Pues está en Ctra. de Tregurà, s/n, 17869 Tregurà de Dalt, Girona. ¡No lo dejéis pasar, merece la pena ir y disfrutar de la experiencia!
Qué tipo de establecimiento es Ca la Rosa
Mira, si aún no has probado Ca la Rosa, te estás perdiendo un buen plan. Este restaurante en Tregurà de Dalt tiene 4 estrellas y está ubicado en un hotel, así que ya sabes que te puedes esperar un buen sitio de montaña para comer bien. La comida es generosa y muy sabrosa, y los platos son una pasada. El ambiente es acogedor, con unas vistas que dejan loco a cualquiera.
Hablando en serio, la experiencia empieza bien. La misma Rosa, que es la dueña, te va a recibir con una sonrisa y te va a contar sobre los platos típicos del lugar. Y no me refiero a cualquier menú, ¡hablo de ensaladas, mejillones y una bandeja de embutidos que te va a hacer la boca agua! Y para los que tienen un buen diente, no puedes dejar pasar el pato a la naranja o el cabrito. Sí, los precios rondan los 30-40 € por persona, pero la calidad y la cantidad hacen que valga la pena. Ten cuidado, eso sí, ¡mejor haz reserva porque se llena!
Aunque, no todo es perfecto. He escuchado alguna que otra queja sobre el servicio, especialmente por esperas inexplicables que han dejado a más de uno con las ganas de volver. Imagínate esperar más de diez minutos sin que nadie te haga caso. Eso no mola nada. Pero en general, muchos dicen que cuando todo va rodado, el servicio es bastante bueno. Hay quien lo coloca en 4 estrellas por la amabilidad y la disposición del personal, incluido ese mismo servicio.
Entonces, ¿Qué tipo de establecimiento es Ca la Rosa? Pues en resumen, es un restaurante de montaña en un hotel donde puedes disfrutar de comida típica de la zona, con una buena atención (cuando hay suerte), y con unas vistas que flipas. Es un lugar donde, aunque hay sus más y sus menos, el ambiente está bien, y la comida te va a dejar satisfecho.
Qué actividades se pueden disfrutar en la alta montaña cerca de Camprodon
La verdad, Ca la Rosa es un auténtico espectáculo, pero de esos que no mola nada. La primera vez que fui, pensé que era una casualidad, pero no, lo de la Sra. Rosa es un bucle infinito de locura. Hemos estado varias veces, y siempre que nos vamos, aparece gritando que falta dinero. ¡En serio! Hasta sale corriendo detrás de nosotros. Es un penoso escenario que ya se volvió una broma de tan repetido que es. Contar el dinero con ella para que le cuadre, y aun así sigue insistiendo. La comida tampoco es para tirar cohetes, así que ya hemos decidido que es mejor buscar otras opciones.
Luego hay quienes dicen que las vistas son preciosas. Ojo, eso es cierto, pero el espectáculo que arma Rosa es incomprensible. Una vez le pedí la carta y en lugar de pasarme una, me soltó: “¿Quieres espaguetis recalentados?” ¡En serio! Nos sentimos tan incómodos que decidimos levantarnos y pirarnos educadamente. Una pena, porque siempre escucho que su comida es increíble, aunque con ese trato, no vale la pena.
Y luego, hay quien dice que el sitio es perfecto, que Rosa es un personaje de antes, ¡y ahí sí les doy la razón! Tiene su carisma, pero el servicio es desesperante. Pasamos horas ahí, casi tres para comer. Lo único bueno es que al final nos ahorramos la cena. La comida se supone que es buena, pero el ambiente y el trato son un verdadero desmadre.
Así que si te apetece algo auténtico y no tienes prisa, quizás te guste, pero no todos los públicos están preparados para Rosa y su espectáculo. En cuanto a actividades en la alta montaña cerca de Camprodon, la zona ofrece mucho desde senderismo hasta rutas en bicicleta. Te puedes aventurar a explorar los paisajes increíbles de los Picos de Europa o pasar un día de montaña tranquilo, así que, después de lidiar con Rosa, puedes disfrutar de lo que la naturaleza tiene para ofrecer. ¡No todo está perdido!
Qué características tienen las habitaciones del hotel
Ya te digo, Ca la Rosa es un sitio que no te puedes perder. Les dan 5 estrellas bien merecidas. La comida es espectacular y no me decepcionó para nada. Optamos por el menú de mediodía que te vale 30€ y, colega, ¡viene con vino de la casa incluido! Tienes 10 primeros para elegir, con un pica-pica de locura que te hará la boca agua, y 10 segundos donde la carne de la zona brilla por su presencia. Sin duda, volveremos.
El servicio fue muy top, te tratan con mucha amabilidad y eso se nota. La atención fue de 10, y el ambiente también ayuda, con unas vistas que son una maravilla. Hay plazas de aparcamiento suficientes y gratis, así que no tienes que preocuparte por eso. Lo mejor son los embutidos típicos, los entremeses variados, y esa parrillada de carne que deja huella.
Para que te hagas una idea, un día pedimos un pica-pica que incluía mejillones en salsa y una plata brutal de embutido. El plato principal fue una galta de ternera que estaba para morirse, ¡no pudimos terminarla! Y los postres son otra historia, el brazo de gitano de nata que probamos estaba de muerte. En total, un festín por 68€. Si vas, asegúrate de reservar porque está bastante concurrido.
Aunque hay opiniones mixtas, la mayoría se queda con unas sensaciones muy positivas. Las vistas y la limpieza son puntos fuertes, pero hay comentarios sobre la manera de hablar de Rosa, que a algunos les resulta un espectáculo fuera de lugar. En lo que respecta a los platos, aunque la mayoría son buenos, hay quienes opinan que podrían mejorar la calidad de algunos embutidos y la limpieza de los mejillones. Así que, si vuelves, ¡igual puedes probar algo diferente! ¿Te imaginas todo lo que podrías disfrutar? En fin, Ca la Rosa es un lugar donde la comida y el buen ambiente te atrapan, solo asegúrate de ir con ganas de disfrutar. ¡Ah, y a la hora de alojarte, las habitaciones del hotel son comodísimas y muy bien equipadas, así que vas a descansar de lujo después de una buena comilona!
Cuáles son algunas de las vistas que se pueden apreciar desde el comedor
Si estás buscando un sitio donde comer bien y sentirte como en casa, Ca la Rosa es el lugar perfecto. La dueña, Rosa, te recibe con ganas y hace que te sientas de lujo. El menú está en torno a los 25-28 euros, y la verdad, por la calidad de la comida, el precio se siente casi un chollo. ¡Las raciones son enormes! Una vez que pruebas, entenderás por qué todos alaban este sitio.
Las vistas son simplemente espectaculares. Te sientas en el comedor y puedes disfrutar del entorno natural, con un paisaje que quita el aliento. Es ideal para ir con la familia o con tu pareja. Te aseguro que es un planazo que no olvidarás. Eso sí, la carretera para llegar tiene sus partes estrechas, donde apenas pasa un coche, pero es un tramo corto. Vale totalmente la pena el paseo.
La atención es fenomenal, sin exagerar. Pitu es un crack, siempre amable y atento, se nota que le gusta lo que hace. Y qué decir de la comida: el civet de porc senglar es un manjar, y los postres son caseros y para mojar pan. Ya he ido varias veces, y cada vez me deja con ganas de más. De hecho, la última vez nos quedamos con ganas de probar el alojamiento que tienen, porque el sitio es ideal para desconectar.
Ah, y si te preguntas qué se puede ver desde el comedor, las vistas incluyen montañas impresionantes y un paisaje que te hace sentir en plena naturaleza. En serio, tener una comida con un fondo así es una experiencia increíble. Si no has ido, de verdad, ¡no esperes más!
Qué tipo de cocina se ofrece en el restaurante de Ca la Rosa
Y ya que estamos hablando de restaurantes, hablemos de Ca la Rosa. Este lugar es, sin duda, una joya en Tregurà de Dalt. Si no lo conoces, Rosa es Rosa, y te recibe como si fueras parte de la familia. Te aconseja con los platos y si le haces caso, ¡saldrás de allí con una sonrisa de oreja a oreja! La comida es sabrosísima y de calidad, un auténtico festín. Llevan más de 15 años dándonos puro sabor y, te lo aseguro, no defrauda en lo más mínimo. Las raciones son brutales, así que prepárate para llenar el buche. Este sitio es 100% recomendable.
El ambiente es muy familiar, lo que lo hace aún más especial. Además, desde las mesas tienes unas vistas espectaculares que te invitan a relajarte y, si te animas, a hacer un poco de senderismo después de la comilona. El lugar es acogedor, y si al final del día te sientes cansado, puedes hacer un alto en su hotel, que te recarga las pilas.
La comida es de 10, de esas que notas que son caseras y de cosecha propia. Te vas a ir a casa con la panza llena, eso te lo garantizo. Aunque el precio ronda los 35€ por adulto, la experiencia y el trato de la señora Rosa hacen que valga cada euro. Al final, la calidad y las porciones enormes son parte de su encanto. Así que ya sabes, si estás buscando un buen sitio para comer, Ca la Rosa debería estar en tu lista.
Claro, no todo es perfecto. Algunas críticas apuntan a que el servicio puede andar un poco descontrolado y que, a veces, la señora Rosa puede tener un día complicado. Pero oye, esto no es algo nuevo en la restauración. Unos prefieren solo lo bueno y suben la nota, otros, como este par de quejas, se quejan del ritmo. Así que si decides darte una vuelta, mejor asegurarte de que Rosa esté de buen humor ese día.
En cuanto a la cocina de Ca la Rosa, la cosa va de cocina típica catalana. Te encontrarás con platos contundentes y sabores auténticos, de esos que llegan al corazón y hacen que te sientas en casa. Si quieres algo que hable de la gastronomía de la región, este restaurante es el sitio ideal. ¡Un auténtico festín!
Cuáles son algunos platos destacados de la carta
Y volviendo al tema de Ca la Rosa, déjame decirte que es un lugar que se lleva las 5 estrellas sin dudarlo. La comida es EXPECTACULAR. Yo fui con mi mujer cuando llegamos al Valle de Camprodón, y no nos arrepentimos ni un segundo. La señora Rosa, que es la dueña, es un encanto total. Te hace sentir como en casa y te ayuda a elegir lo mejor de la carta. Y atención, porque el vino de la casa es de esos que te hace saltar de la silla, ¡pero cuidado que se calienta rápido!
El menú de fin de semana está a menos de 30€ y incluye todo lo que necesitas para una buena comida: pan, vino a gogó, ensalada, una bandeja de embutidos que no veas y unos caracoles que están para chuparse los dedos. Un primer plato a elegir y el postre que te deja con ganas de más. Y lo mejor de todo, si no lo pides, te traen agua en una jarra, de la buena. Eso ya es un detalle que se agradece, ¿no?
Ahora, no todo es perfecto, y hay que ser realista. En una visita con un grupo grande, la cosa se complicó un poco. La señora Rosa puede ser un poco mandona con la comida. Te da el menú sin preguntarte y eso puede decepcionar. También se puso algo brusca con los niños que pidieron ketchup para las patatas. No sé si fue para limpiar ollas o qué, pero no hizo falta ser tan dura. Así que, si vas en grupo, prepárate para lo que venga.
Sobre los platos destacados, lo que no puedes perderte son los embutidos típicos, los entremeses variados y, por supuesto, esos caracoles que son la gloria misma. Así que ya sabes, si pasas por ahí, lánzate a probarlo. ¡Yo seguro volveré más de una vez!
Quién es Doña Rosa y cuál es su papel en el hotel
Tío, si estás por Tregurà, Ca la Rosa es un sitio al que tienes que ir, ¡sí o sí! Este restaurante tiene 4 estrellas y es un buen hallazgo por la zona. La verdad, la comida que te ponen es lo que han cocinado ese día, así que no esperes una carta. Pero, oye, lo que sea que te ofrezcan suele estar bastante bueno. El surtido de embutidos, por ejemplo, tiene cositas de más calidad que otras, aunque el queso y el jamón son un poco básicos. Los calçots nos los sirvieron algo crudos, pero la carne estaba de lujo. Y ojo, las porciones son gigantes, así que no saldrás con hambre, además a un buen precio.
Si quieres un ambiente más acogedor, aquí la cosa cambia a 5 estrellas. La comida es delicia pura y el trato es de lo más cercano. Eso sí, puede que no le guste a todo el mundo, pero a mí me encantó. Sin carta, sin movidas, ¡lo que hay es lo que te ofrecen! Rosa, la dueña, es un encanto y te hace sentir como en casa. ¡Nosotros vamos a volver seguro!
Ya luego, si queréis tranquilidad, este sitio es como un refugio. La comida es un tema aparte, porciones grandísimas y todo buenísimo. Lo he dicho antes, no es la primera vez que venimos aquí, ¡y no será la última! Por lo que he oído, la parrillada de carne y la galta de bou son de diez.
Hablando de Rosa, ¿quién es Doña Rosa? Es el alma del restaurante. Ella se encarga de todo: desde el servicio hasta la cocina. Te trata como si fueras de la familia, y hasta se preocupa por hacer menús especiales, como el que preparó para un amigo vegetariano en nuestro grupo. Rosa, gracias por todo, ¡te llevas un abrazo enorme! Su buen rollo y esos sabores caseros hacen que quieras volver cada vez que estás por el barrio.
Qué hace que la comida sea especial en Ca la Rosa
Mira, te cuento, estuve el fin de semana en Ca la Rosa y la experiencia fue un poco agridulce. Al principio, la señora Rosa nos dijo que la pensión completa costaba 100 euros al día, lo cual estaba genial. La habitación estaba de lujo, debes admitirlo. La comida no estaba mal, la cena y el desayuno a la altura. Pero aquí viene lo chungo: al ir a pagar, no estaba la señora Rosa y su hija nos cobró otra cosa, cambiando las condiciones. De hecho, nos pidió que pagáramos en efectivo. ¡Menuda movida! Si en la Fonda Rigat, que está solo un poco más arriba, te ofrecen pensión completa por 107 euros y con piscina. ¿Te das cuenta?
Pero no todo es malo. Hay opiniones que dicen que el lugar tiene su encanto. En el hotel El Serrat aquí mismo, dicen que la relación precio/calidad es excelente. La comida es de 30-40 euros por persona, y aunque la comida vegetariana no sea su fuerte, tienen platos recomendados como el embutido o la carrillera de ternera que suenan muy bien. Además, la Rosa es un amor, siempre sonriente. ¡Y hay aparcamiento gratuito! Solo necesitas llamar para reservar porque se llena.
Y no te voy a mentir, las vistas desde aquí son de caer de espaldas. La comida tiene buena cantidad y está sabrosa, aunque parece que el yerno de señora Rosa no ha heredado su gracia. Unos dicen que el servicio es de 5 estrellas, mientras que otros notan que falta un poco de disposición de su parte. Pero gracias a doña Rosa, que es una anfitriona excepcional, la experiencia se salva.
Cuando hablas de qué hace que la comida sea especial en Ca la Rosa, creo que es esa atención personalizada y la calidad de los ingredientes. La cocinera conoce lo que hace y aunque la experiencia puede variar con el servicio, la comida sigue dejando una buena impresión. Al final, es un lugar con encanto, donde vale la pena intentarlo y disfrutar de esos platos que, aunque a veces pueden fallar, te hacen sentir como en casa.
Es necesario hacer reservaciones para comer en el restaurante
Y ya que estamos, Ca la Rosa es el sitio que no te puedes perder si andas por Tregurà de Dalt. Este restaurante tiene un rollo acogedor que te hace sentir como en casa, pero con la comida casera que a todos nos encanta. La carta está llena de platos tradicionales que no decepcionan. Desde el canelón de carne hasta el arroz de montaña, cada bocado es como un abrazo. La verdad, cada vez que voy, me da la sensación de que la abuela del chef sigue metiendo mano en la cocina.
Lo que también mola de este lugar son los productos locales que utilizan. Aquí no hay tonterías: todo fresco y de la zona. Así que, mientras saboreas tu plato, puedes sentir que estás apoyando a los productores de Girona. ¡Eso siempre es un plus! Además, el ambiente es super chill, perfecto para relajarte después de un día ajetreado.
Ahora, hablemos del servicio. Los camareros son súper amables y siempre tienen una sonrisa. Te hacen sentir bienvenido desde el primer momento, y eso cuenta un montón. Si tienes dudas sobre qué pedir, ellos te ayudarán a escoger lo mejor de la casa.
Ahora, en cuanto a las reservaciones, ¡mejor que lo tengas claro! Sobre todo en temporada alta o los fines de semana, se recomienda reservar un par de días antes. El lugar se llena rápido y, créeme, no querrás quedarte fuera disfrutando de la buena comida. Así que ya sabes, si quieres probar esos canelones, asegúrate de hacer tu reserva.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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