
¿Buscas un lugar donde comer bien y disfrutar? ¡Casa Quitín es la movida! Situado en la C/ Espartero, 63, Pobles de l'Oest, este restaurante es el paraíso de los arroces por encargo, pizzitas y carnes a la brasa. Tienen entrantes, pescados, ensaladas y unos postres caseros que flipas. ¿Y el servicio? ¡De 10, como en familia! El café cortado es una locura y la tónica sorprendente. No te lo pienses más, llama al 963 63 99 68 para reservar y no te quedes sin probar la mejor ternera a la brasa de Burjassot. ¡Te vas a llevar un recuerdo guay!
Casa Quitín
Página web
Horarios Casa Quitín
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | Cerrado |
| sábado | Cerrado |
| domingo | Cerrado |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Casa Quitín
Dónde se encuentra Casa Quitín
¡Tío, tienes que escucharme! Si vas a Burjassot, tienes que hacer una parada en Casa Quitín, en C/ Espartero, 63. Te lo digo de verdad, le daría 5 estrellas sin dudarlo. Ahora, tengo que confesar que al principio me dejé engañar por cómo se ve de fuera. Parece un bar de barrio, ¿sabes? Pero cuando entras, ¡vaya sorpresa! Es un sitio enorme y tiene un rollo centenario que te hace sentir en casa. A mí y a mis colegas nos encantó tanto que al día siguiente volvimos a darle otra oportunidad en el “almorzar”.
La carta es un espectáculo, en serio. Los bocadillos que hacen son para llorar de lo buenos que están. ¡No dudes en probarlos! El servicio es excelente, toda la peña es súper simpática y rápida, aunque veas que hay un montón de gente. Además, el jefe Jairo es un crack, siempre con una sonrisa y atento a todo. La comida y el trato simplemente brillan, y por eso, sabemos que volveremos sin falta.
Lo que más me apetecía era ese menú por 10€ que probamos una vez; ¡poca broma! Ah, y no puedes perderte el cremaet (un café con un toque de licor) al final. Otro punto a su favor es que, aunque hay que hacer cola a veces, no esperas más de 10 minutos. ¡Es un sitio muy concurrido! A todo esto, si estás buscando un lugar con buena comida casera y un ambiente agradable, Casa Quitín es tu opción. En resumen, si te preguntas ¿dónde se encuentra Casa Quitín?, recuerda: C/ Espartero, 63, Pobles de l'Oest, 46100 Burjassot, Valencia. ¡No te decepcionará!
Qué tipo de comida ofrece Casa Quitín
Casa Quitín es un lugar que realmente sorprende. No tiene el aspecto de un restaurante lujoso, pero te digo, ¡es un paraíso para los amantes de la comida! Imagina un sitio donde te puedas sentir súper agusto, hablando con tus amigos y disfrutando de una buena comilona. Fuimos a la salita del fondo, que estaba fresquita, ideal para desconectar del jaleo exterior. La atención fue espectacular, de 10 todo el rato, siempre con una sonrisa y pendientes de que no nos faltara nada. Comida: ¡5 estrellas! No se puede pedir más.
En la siguiente visita, probamos los bocadillos. Aunque no le di 5 estrellas por la falta de carne, estaban bastante buenos con esos huevos y las patatas. Quizá fue algo puntual, así que definitivamente volveré para darle otra oportunidad. El ambiente es genial y el servicio rápido y amable, así que no me decepcionó del todo. Además, ¡a esos precios, no hay excusa para no repetir!
Ahora, lo que de verdad me dejó flipando fue el mejor bocadillo de España 2025 que nos pedimos. Era un espectáculo completo, con mollejas deliciosas y una salsa que dejaba el protagonismo a los ingredientes. Cuando pedimos, los bocadillos llegaron casi al instante, y el servicio era tan eficiente que no podía creerlo. Un bar que sepa copiar esta calidad y servicio tiene el éxito asegurado.
La primera vez que fuimos nos quedamos encantados. Comimos calamares rebozados y unas "patatas Quitín“ que estaban para chuparse los dedos. El entrecot también era de categoría. Y no puedo dejar de mencionar el “cremaet” de postre, que fue la guinda del pastel. Que no se te olvide reservar, porque se llena a tope. Y tranquilo por el aparcamiento, que allí no hay problema.
¿Y qué tipo de comida ofrece Casa Quitín? Vaya quesito, que aquí vas a encontrar de todo: bocadillos, calamares, entrecots, y esos postres que son puro amor. Todo bien hecho y con buena calidad, ideal para un brunch o una buena comida. Así que ya sabes, ¡lánzate y disfruta!
Cuál es la especialidad del restaurante en cuanto a arroces
Y hablando de Casa Quitín, tienes que ir a probar esos bocadillos gigantes que tienen. A ver, el precio para los especiales está en 10 euros y eso incluye un cremaet que, la verdad, no está nada mal. Eso sí, prepárate para hacer cola; tanto para pedir como para pagar. Es un rollo, pero como los bocadillos son de los mejores, casi que merece la pena. Bocadillos grandes y de calidad en un ambiente que, bueno, puede ser un pelín ruidoso.
El ambiente siempre está a tope, así que si buscas una comida más tranquila, igual deberías pensarlo dos veces. Pero no te engañes, los bocadillos están de locura y ¡te quedas con un sabor de boca genial! Lo malo es que el servicio puede ser un poco frío. Pero si vas al grano y comes rápido, no hay problema. Solo ten en cuenta que el precio por persona oscila entre 10 y 20 euros.
En mi última visita, quedé encantado. Hice reserva y el almuerzo estuvo bien rápido y a buen precio. Un detalle, mi bocadillo no era lo que esperaba, ya que pedí contramuslo y me trajeron pechuga. Un aviso no habría estado mal, porque no soy fan. Pero por lo demás, ¡todo superbien!
Y si hablamos de celebraciones, la comida en Casa Quitín es de categoría. El arroz que sirven es excepcional, al igual que los entrantes y postres. La atención fue de 10: ni pesada ni ausente, lo justo. Así que si buscas un sitio para hacer una comida especial, este es el lugar.
Y para los que se preguntan, la especialidad en arroces de Casa Quitín es realmente deliciosa. Te aseguro que vale la pena probarlo. Si no has ido, ya estás tardando, así que reúne a tus colegas y deleita el paladar. ¡Tú y ellos lo van a agradecer!
Qué opciones de menú hay además de los arroces
Ya te digo, Casa Quitín en C/ Espartero, 63, es un must si andas por Burjassot. Este sitio tiene 5 estrellas en lo que hacen, así que ni te lo pienses. Los bocatas son enormes y están riquísimos, además, el servicio es rapidísimo y con un ambiente familiar que se agradece un montón. El dueño es un tío currante que de verdad ama lo que hace, y eso se nota en todo lo que te ponen en la mesa. Ideal para un almuerzo entrañable con los colegas del Gloton’s Club. Vamos, más perfecto no puede ser.
Te cuento que fui a almorzar y la atención fue de 10. Los bocadillos, ni se dicen, y ese cremaet que tienen, ¡madre mía! Una variedad brutal y todo muy bueno, la verdad. El precio es súper ajustado, entre 1 y 10 euros por persona, así que no quita nada de tu bolsillo. Arrasando con el nivel de ruido moderado, puedes charlar a gusto sin problemas.
Y si haces un viaje a Casa Quitín, no te olvides de pedir sus famosas carnes, calamares o las patatas Quitín. Esos platos son obligatorios para vivir la mejor de las experiencias. Tienes que probar el Confidente, no sabes lo que te estás perdiendo. La calidad-precio es inigualable y ese sabor a brasa de las carnes le da un toque que flipas.
En cuanto a opciones de menú, además de los arroces, prepárate para unos bocatas brutales y un brunch que te quita el sueño. Desde los que puedes “mezclar” a tu gusto hasta los especiales que bien merecen ser destacados. Al final, acabas probando de todo, y con un buen cremaet para cerrar... eso ya es el toque maestro. Así que ya sabes, cuando quieras un buen almuerzo, Casa Quitín es la jugada. ¡Prometemos volver, y tú también deberías!
Casa Quitín ofrece opciones vegetarianas o ensaladas
A ver, hablemos claro: Casa Quitín en Burjassot es uno de esos sitios que se lleva las cinco estrellas a pulso. La comida es espectacular, en especial la longaniza payesa que te deja con ganas de más. El servicio es otro rollo, siempre atentos y con buena onda. Yo estuve allí y la factura no se dispara mucho, entre 30-40 € por persona y sales con la barriga llena y la sonrisa en la cara. Si te gusta el brunch, este sitio es un must.
Pero ojo, no todos los días son fiesta. Un colega fue con el hype por las nubes y salió un poco decepcionado. Se encontró con una experiencia más baja de lo esperado. El despliegue de cacahuetes y olivas fue más bien escaso. El pan del bocata brillaba, pero por ser blando e insípido, como un colchón de pensión. El torrezno, ni de coña crujiente, más bien una toalla húmeda. Poco que ver con lo que esperabas, y con un precio que dejaba mucho que desear por la calidad. Pero, eso sí, el servicio fue simpático, porque aquí el trato nunca falla. Para picar algo rápido sin complicaciones, perfecto, pero si buscas algo top, no sé yo si te convence.
El ambiente, sobre todo en horas punta, puede ser un poco bullicioso. Pero si sabes a lo que vas y te lanzas a por el almuerzo, te vas a sentir a gusto. Hay opciones muy chulas como el bocata de carne de caballo con patatas a lo pobre, y no olvides probar el cremaet, que a mí me parece uno de los mejores que hay por ahí. Precios muy bien ajustados, que van desde 10-20 € para un brunch bien sabroso. La calidad y cantidad están muy bien para lo que pagas, y el ambiente es ameno; a veces ruidoso, pero también lleno de buen rollo.
Y para los que se preguntan si Casa Quitín tiene opciones vegetarianas o ensaladas, eso no lo sé con certeza. Pero dado el enfoque de sus platos y su fama, parece que están más en el rollo de los bocatas y platos contundentes. Si eres veggie, quizás quieras preguntar directamente cuando vayas, pero no te prometo que sea su fuerte. ¡Así que ya sabes, ve y disfruta por ti mismo!
Los postres en Casa Quitín son caseros
Y si hablamos de Casa Quitín, no hay duda de que estamos ante un lugar de 5 estrellas. La comida es simplemente impresionante, todo con una calidad brutal y un servicio que no tiene comparación. Aquí no solo se trata de llenar el estómago, sino de disfrutar de cada bocado. Las brasas son insuperables y, ojo con las patatas, ¡son espectaculares! Si te pones a pensar en lo que comerás, ten claro que un plan de 30-40 € por persona aquí vale cada céntimo.
El ambiente es muy acogedor, con su clásica decoración a base de madera y vigas en el techo. Es un sitio que te transporta al pasado, pero con un toque moderno. Cuando fuimos a almorzar un sábado, la variedad que tienen es de locos. Bocadillos que hacen con un pan increíble, y no te olvides de las tapas que sacan al momento: tortilla, embutido a la brasa, pimientos, calamares, totalmente frescos y te los preparan al instante. Eso sí, *el servicio está a otro nivel*: las camareras son muy amables y sorprenden con su rapidez.
Si decides comer un poco más formal, sus embutidos a la brasa son de 10. Aquí lo que importa es saciarse bien y disfrutar, así que no escatimes en los plato principales. El chuletón o el entrecot son de esos que te dejan sin palabras. Y como bien sabemos, si no pruebas los postres, ¡no has ido a comer! Y sí, los postres son caseros. Cada uno está preparado con dedicación, y aunque el lado de turrón me fascina, el tiramisú y el mousse de chocolate son puro amor también.
Así que ya sabes, si buscas un sitio de referencia para almorzar, cenar o simplemente disfrutar, Casa Quitín en Burjassot lo tiene todo. ¡No olvides que cierran domingos y lunes, así que planifícalo bien!
Cómo es el servicio en Casa Quitín
Y hablando de Casa Quitín, si no has ido, tienes que darte una vuelta por C/ Espartero, 63. El sitio tiene 5 estrellas y su menú cerrado de 45 euros es una pasada. La comida está de lujo, en serio. Pero, ojo, que teníamos unas expectativas con las bravas que no se cumplieron. Esperábamos esas bravas con salsita que te hacen sentir en Valencia, pero nos pusieron unas papas con salsa verde. Que estaban buenas, sí, pero vamos, las bravas son sagradas, ¡no te las puedes jugar así! Pero no te preocupes, volveremos. La comida y el servicio tienen un 5, así que se lo perdonamos.
Luego está el almuerzo popular. Aquí también estuve y, aunque la comida estaba muy buena, la espera al sol y de pie se hizo un poco pesada. Pero eso es más tema de organización que del restaurant, porque aquí pides en barra y la comida llega al momento. Eso sí, el ruido puede ser un poco intenso, especialmente si te toca en la zona más animada. Si llegas tarde, tendrás que comer a la carrera, pero el pan está bastante bueno. El precio de algunos bocadillos especiales puede parecer algo excesivo, pero bueno, cada uno con su opinión. La carne de ternera se agotó, así que nos quedó la espina de volver.
En general, se almuerza bien. Los bocadillos son generosos y, a pesar de que estaba lleno, la atención fue bastante rápida. Es un buen sitio para disfrutar de un brunch, con precios de 1-10 euros por persona. Y por si te lo preguntas, la plaza de aparcamiento puede ser un dolor de cabeza, pero hay opciones en la calle que son gratis. Así que, ¡te haces el hueco y pa'lante!
¿Y cómo es el servicio en Casa Quitín? Pues mira, son unos cracks. A pesar de estar el local a reventar, te atienden rapidísimo. Además, hay buena organización, así que nunca te sientes abandonado. Salvo la primera vez que me encontré con la carne del bocadillo exigiendo cuchillo y tenedor; pero eso es ya cuestión de la suerte que tengas con el relleno. En definitiva, es un lugar para disfrutar, así que no tardes en darte una vuelta.
Se recomienda hacer reservas en Casa Quitín
No sé si ya te conté sobre Casa Quitín en Burjassot, pero es realmente el sitio a donde tienes que ir para almorzar o comer. Lo he descubierto este año y, sinceramente, es un 5 estrellas absoluto. Si no has probado el bocata “El Confidente” con ese secreto a la brasa y torrezno, estás perdiendo el tiempo. Acompañado de ajos tiernos y patatas a lo pobre, es el combo perfecto. Y no te olvides de los buñuelos de calamar, porque son la hostia. En general, la comida es un 5, el servicio lo mismo, y el ambiente está bastante bien.
Eso sí, un par de cosas que hay que tener en cuenta: no hacen reservas para almorzar, así que si quieres evitarte una cola monumental, asegúrate de llegar antes de que abran. Hay que ser un poco astuto porque, en horas pico, puede haber muchísima gente. Así que ya sabes, planifica tu visita porque la masa de comensales está subiendo cada vez más. La única pega es que a veces te hacen sentir un poco “presionado” para que te vayas rápido porque tienen mesas listas para otros.
En cuanto al precio, no te preocupes, que no te dejarás un riñón allí. Por persona, calculo que entre 10 y 20 € estás más que servido. Sea lo que sea que pidas, no creo que te arrepientas. Y en cuanto a la pregunta del millón: ¿Recomiendas hacer reservas en Casa Quitín? La respuesta es un rotundo no, porque no se pueden hacer. Mejor llega pronto y disfruta de un brunch de calidad como el que ofrecen. ¡Te va a encantar!
Cuál es el número de teléfono para reservar en Casa Quitín
Oye, si no has ido a Casa Quitín, ya te estás perdiendo una joyita en Burjassot. Este sitio le da un buen golpe a la mesa con su brunch. Los bocadillos que hacen son de muerte total. El servicio es exquisito, te tratan como si fueras de la familia. Con un grupo de 3 a 4 personas, te va a salir entre 10 y 20 € por persona, lo cual es un chollo. Y lo mejor, no tienes que esperar más de 30 minutos. Así que si tienes un antojo, ya sabes a dónde ir.
Pero espera, que eso no es todo. Si decides ir a probar su comida de verdad, no te puedes perder el arroz, que está buenísimo. Los calamares son otra cosa, ese rebozado que tienen les da un toque especial. Y no me hagas hablar de los postres... los cremaets son de otro planeta. Claro, las patatas Quitín son caseras, pero son de “churrería”, y la verdad, me esperaba otra cosa. Menos mal que el resto de la comida y el servicio hacen que esa pequeña decepción quede en el olvido. En esta ocasión, la cuenta ronda 40 a 50 € por persona, así que asegúrate de hacer reserva obligatoria.
Y ya para rematar, si te lías con las reservas, el número para llamar a Casa Quitín es el 961 10 12 19. Así que no dudes, llama, reserva tu mesa y vete a disfrutar de una experiencia que no se olvida. ¡Nos vemos allí!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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