EL PALAU JAZZ-BAR

EL PALAU JAZZ-BAR

¡Ey! Si estás por Albaida y te apetece un buen plato, tienes que pasarte por EL PALAU JAZZ-BAR en Plaça Major, 3. Este sitio es la caña para probar la cocina valenciana de verdad, con unos calamares brutales, gambas tiernas y unas croquetas que flipas. Es un lugar acogedor y con buen rollo, donde la música acompaña la buena comida. Además, tienen unos arroces de lujo que no te puedes perder. Así que ya sabes, ¡hazte un favor y date una vuelta!

EL PALAU JAZZ-BAR

Restaurante de cocina valenciana
Valoración media: 4,1
Opiniones: 230 Reseñas
Dirección: Plaça Major, 3, 46860 Albaida, Valencia
Teléfono: 962 90 08 02

Página web

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Mapa Ubicación EL PALAU JAZZ-BAR

Dónde se encuentra El Palau Jazz-Bar

¿Has oído hablar de El Palau Jazz-Bar en Plaça Major, 3, 46860 Albaida, Valencia? Es un lugar donde puedes disfrutar de una comida valenciana que podría volarte la cabeza. En general, la peña le da unas buenas estrellas; dicen que la comida está a tope, con un 5 en su calidad. El servicio y el ambiente se llevan un 4, así que, en resumen, lo tienes todo para pasar un buen rato y llenarte el estómago.

Ahora, ojo con lo que te cuento, porque no todo es oro. Hay gente que ha tenido su dosis de mal rollo. Un par de comensales se quejaron de que, aunque el sitio es un bombazo, el servicio puede ser más lento que un caracol. Y si te llega a tocar un día donde la cocina está justita, prepárate para que no tengan de casi nada y, desde luego, los precios no son un chollo. Así que, si vas, ten un plan B para no quedarte con hambre.

Lo que sí te puedo decir al 100% es que no te puedes perder el 'secreto ibérico'. Ese plato ha dejado a más de uno con la boca abierta. Y si te gustan las patatas bravas, aquí te las sirven como deben ser: ¡bravas de verdad! El ambiente es genial, tranquilo, con música, y una terraza que es un plus para disfrutar de la buena compañía. Eso sí, asegúrate de ir cuando no esté a rebosar, porque puede volverse un poco caótico.

En resumen, El Palau Jazz-Bar está en un sitio privilegiado, justo al ladito del ayuntamiento y del MATI (Museo de Títeres de Albaida). Así que ya sabes, si quieres un buen agape y un ambiente chido, esa es una opción que vale la pena tener en cuenta. Pero si esperas rapidez y variedad, ¡igual conviene ir con expectativas ajustadas!

Qué tipo de cocina se ofrece en El Palau Jazz-Bar

Ya te digo que El Palau Jazz-Bar en Albaida es un lugar que da mucho de qué hablar, pero no siempre es porque sea bueno. Hay opiniones que rezuman desilusión. Ya sabes, esas experiencias en las que esperas con ansias y al final solo sientes que tiraste tu tiempo y dinero. Una estrella para esos que sudaron sangre para conseguir un plato. Pasaron dos horas y aún estaban esperando un arroz, y al final se fueron con la botella de vino de compañía. Oye, cuando ni siquiera te pueden servir lo que pediste, el sitio se va al traste. Y no me vengas con el cuento de que es culpa del COVID; la organización debe ser básica, ¿no crees?

Por otro lado, también hay quienes fliparon con su visita. Cinco estrellas brillando como locos porque el trato del personal fue de lo mejor y la comida, exquisita. A estos les ha tocado la lotería, porque menciona que la calidad es increíble y que, aunque no es un lugar súper barato, la relación calidad/precio es más que justa. Esos son los que te hacen pensar “quizás hay esperanza” en un sitio que debería ser más conocido por las buenas.

Aunque, de verdad, las quejas siguen lloviendo. Una estrella solo porque tienen bueno el aceite para las tapas, pero todo lo que rodea al servicio es un desmadre. Ni hablar de los tiempos de espera; acabas harto de mirar el reloj. Más de dos horas esperando solo por unas verduras a la plancha. Y ni hablar de querer cobrar cosas que no se llegaron a comer, eso es jugar con fuego, hermano.

Y bueno, ¿qué tipo de cocina te ofrece El Palau Jazz-Bar? Pues, en teoría, se trata de cocina valenciana. Pero la ejecución parece ser el gran enemigo aquí. La comida puede ser rica cuando la sirven, pero si esperas una eternidad y te dan solo humo, ya sabemos que eso no se traduce en nada positivo. Al final, cada uno tiene su historia que contar, pero la clave está en adivinar por quién se va a arriesgar.

Cuáles son algunos de los platos destacados del menú

Vamos al lío. El Palau Jazz-Bar, el restaurante de cocina valenciana en Plaça Major, 3, 46860 Albaida, tiene sus más y sus menos. Hay veces que te llevas una buena impresión y otras que pareces estar en una película de terror. Por ejemplo, uno de esos días nos sentamos a las 14h, llenos de ganas de comer algo rico, y a las 15h todavía estábamos esperando los primeros platos. Al pobre camarero se le veía agobiado, como si estuviera en una maratón, pero, sinceramente, eso no es excusa.

Ya a las 15:40, un buen rato y sin comida, decidimos levantar el vuelo, porque no se puede tener un local así con un solo camarero. Y para colmo, uno de los platos que pedimos estaba agotado y ni siquiera nos avisaron. Menos mal que, al final, tuvieron la decencia de ofrecernos no cobrarnos, aunque nosotros dijimos que no, porque no venimos de paseo. La verdad, no sé ni si lo que probamos estaba bueno de lo cabreados que estábamos.

Pero no todo es tan negativo. Hay gente que ha tenido una experiencia de 5 estrellas y hablan maravillas de la comida. Dicen que todo estaba excelente, el ambiente genial y que el servicio fue atento y agradable. Algunos hasta se atreven a recomendar el montadito y las gambas a la plancha, y sin olvidarse del costillar que, según dicen, se deshace en la boca con un sabor indescriptible. ¿Y qué me dices del famoso secreto ibérico y esas croquetas de chipirón que son una joya? La gente sale de allí con ganas de volver, así que, quien sabe, tal vez es cuestión de suerte…

Así que, si te animas, llévate la mente abierta y ten paciencia. Puede que te lleves una buena experiencia y descubras esos platos que todos alaban. Aunque, bueno, si decides ir y te quieres arriesgar, ¡trae algo de picar por si acaso!

Qué hace que los calamares de El Palau Jazz-Bar sean especiales

Mira, te cuento, el Palau Jazz-Bar tiene una fama que se la están ganando a pulso, pero por razones muy diversas. Ayer, un grupo de veintitantas personas decidimos darle una oportunidad. Hicimos reserva y todo, pero ¡menudo desastre! Estuvimos allí desde las 14:30 hasta pasadas las 17:00. ¿Y adivina qué? ¡Solo había un camarero! Imagínate, mientras algunos de nosotros ya habíamos acabado de comer, otros estaban todavía esperando. Pedí pan y lo conseguí casi cuando estaba terminando mi plato. Y no te hablo de un pan recién hecho, ¡era de barra y tostado! O sea, indiferente en todo sentido.

Además, si creías que lo mejor estaba por venir, ¡sorpresa! Uno de los camareros nos prometió que podíamos pedir un arroz o fideuá para los peques. Pero, al final, nos soltó la bomba de que “no podía ser” y que solo podía ofrecer unos bocadillitos. Mientras tanto, veía a otros grupos que llegaban después de nosotros ¡y a ellos les servían arroz y paella! A nosotros, nos dieron un trozo de carne pasada y un plato de olivas para un grupo de seis. Tardaron una eternidad y, para rematar, el camarero se dio una vuelta por la terraza fumando como si nada. Un panorama fatal, la verdad.

Pero, no todo es negativo. Algunos dicen que el arroz meloso es lo mejor de la carta. De hecho, he oído que las tapas están bien ricas y que el servicio, en ocasiones, puede ser amable. No sé si la espera vale la pena, pero si alguien tiene la buena suerte de pillar un buen día, podría salir más que satisfecho. Por ejemplo, las croquetas de calamares y las gambas a la plancha están recomendadísimas, y eso ya es algo a tener en cuenta.

Ahora, respecto a los calamares de El Palau Jazz-Bar, lo que los hace especiales es la combinación de frescura y preparación. Aparentemente, usan ingredientes de calidad y tienen un toque particular en la fritura que te deja con ganas de más. Así que, si te decides a ir, asegúrate de probarlos. Aunque, personalmente, no sé si arriesgarme a vivir otra experiencia similar a la de ayer. ¡Ya tú ves!

El Palau Jazz-Bar ofrece opciones de mariscos

Primero que nada, el Palau Jazz-Bar te deja con una sensación de que podría ser algo increíble, pero a veces se siente como una gran decepción. Por donde empezar... Un día fuimos, estábamos emocionados por unos arroces (qué valenciano, ¿no?), pero una vez sentados, nos dicen que no. La camarera sola no podía con la mano de obra, así que nos tuvimos que conformar. Pero claro, pedimos un par de entrantes: ensalada, bravas y calamares, y cuando llegó la hora del entrecotte, solo sacaron uno pasado de punto. ¡Vaya lío! Al final, nos dijeron que solo habíamos pedido uno, y ahí te quedas pagando por una cena que no vale la pena. Una y no más, santo Tomás, como se dice.

Te cuento otra: un amigo pidió unas bebidas y, en vez de servirlas en vaso normal, nos pusieron unos vasos de plástico carísimos. ¡Y eso no es nada! Cuando le pedimos acceso al baño para su niña, le dicen que no. Fatal, sinceramente. No vuelvo en la vida a un sitio así, aunque digan que tienen un buen menú y todo eso.

Pero no todo es malo. Otras veces, cuando hemos tenido suerte y el servicio ha estado a la altura, hemos probado cosas que están sobre la media. El secreto, por ejemplo, está increíble. Muchos dicen que es el mejor que han probado. La verdad, me parece que han hecho algo bien en la cocina alguna vez; lo que no se puede negar es que los platos tienen un sabor brutal y la presentación te deja con ganas de más.

El menú del día suele estar bastante decente, con un precio correcto y una relación calidad-precio que otros restaurantes deberían tomar nota. Pero ojo, las patatas bravas y las almejas en salsa son bastante top, aunque la fideuá de setas y foie fue un poco aceitosa para mi gusto. Así que hay de todo un poco, desde lo sublime a lo que dejas en el plato.

Y ya para cerrar, con calma: ¿El Palau Jazz-Bar ofrece opciones de mariscos? Claro, y lo hacen bien, pero prepárate para lo que puedas encontrar. Ya sabéis que se juega en una liga que puede ser un desastre o una joya. Así que, ¡insisto! Con suerte, si te animas a ir, podrías encontrar un plato de mariscos que sea de los buenos.

Cuáles son

Mira, si buscas un sitio donde comer bien y a buen precio, el Palau Jazz-Bar en Plaça Major, 3 de Albaida es la opción. El lugar está bien situado y el ambiente es acogedor. Te sientas y sientes que ya estás en casa. Tienen un menú entre semana espectacular que te deja flipando, y la relación calidad-precio es inmejorable. Los platos, desde las hamburguesas hasta la fideuá, son para recordar. En serio, si pruebas la gamba roja al ajillo o el arroz meloso, sabrás de lo que estoy hablando.

La atención de los camareros es de 10. Son muy majos y siempre están al loro de lo que necesitas. Vamos, que no se limitan a hacer su trabajo, realmente se preocupan por ti. Por encima de eso, el trato excelente que ofrecen hace que te sientas como en familia. Además, el local tiene acceso para sillas de ruedas, así que no hay excusas, ¿vale?

Si decides ir, asegúrate de reservar, especialmente los fines de semana porque se llena rápido. La terraza es un buen plus, ideal para tomar un refresco los días calurosos, disfrutando de las vistas. No hay nada como comer en un buen ambiente, rodeado de buena compañía.

Entonces, ¿cuáles son los platos que debes probar? Ensalada, fideuá, sepia, montaditos, croquetas de calamares y, sin duda, el secreto ibérico. Te lo digo de corazón: si te lanzas, seguro que vuelves, porque aquí se come de lujo sin arruinarte. Así que ya sabes, ¡anímate y ve!

Se mencionan croquetas en el menú de El Palau Jazz-Bar

Y si estás buscando un sitio que te lo ponga fácil para comer rico, tienes que probar El Palau Jazz-Bar. Este lugar no es solo un restaurante, es una joya en plena Plaça Major, en Albaida, donde te esperan unos arroces que son de otro nivel. La comida es increíble, tienen unas presentaciones que flipas, y el servicio es realmente de 10. Te sientes a gusto desde el primer momento, con un ambiente muy chido.

Hablando de la comida, tienes que probar sí o sí la tarta de horchata de postre. Es original, refrescante y, créeme, no te la esperas. Si vas, no olvides preguntar por el bocata de la casa, que muchos dicen que es placer puro. Vamos, que el trato es genial y te dejan con ganas de más después de cada bocado.

Si te preguntas dónde almorzar, El Palau se lleva la palma. O sea, que si vas allí, puedes estar seguro de que no te vas a arrepentir. La calidad-precio está muy bien, y el servicio es rápido, lo que siempre es un plus. Ósea, si llegas con hambre, ¡estás en el lugar correcto!

Y para los fanáticos de las croquetas, no, no están en el menú de El Palau Jazz-Bar. Pero no te preocupes, porque con toda la variedad que tienen, seguro que encuentras algo que te haga sonreír. Desde los arroces hasta los postres, este sitio sabe lo que se hace. ¡Anímate a ir!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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