
Si buscas un buen plan en Valencia, Espolín Restaurante es el sitio que tienes que probar. Ubicado en C/ de la Barcelonina, 5, dentro del Hotel Catalonia Excelsior y en pleno centro, te trae una carta llena de platos tradicionales valencianos con un toque moderno, perfectos para compartir con amigos. Aquí vas a flipar con su laing, su fideuá casera y una ensaladilla olivier que te dejará con ganas de más. Ideal para todo tipo de celebraciones, desde cumpleaños hasta bodas, la experiencia está a otro nivel, así que no dudes en reservar. ¡Dale un vistazo y prueba este lugar que todo el mundo está comentando!
Espolín Restaurante
Horarios Espolín Restaurante
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:00–16:00, 20:00–22:30 |
| martes | 13:00–16:00, 20:00–22:30 |
| miércoles | 13:00–16:00, 20:00–22:30 |
| jueves | 13:00–16:00, 20:00–22:30 |
| viernes | 13:00–16:00, 20:00–23:00 |
| sábado | 13:00–16:00, 20:00–22:30 |
| domingo | 13:00–16:00, 20:00–22:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Espolín Restaurante
Dónde se encuentra Espolín Restaurante
¡Ey, peña! Si todavía no conocéis Espolín Restaurante, tenéis que añadirlo a vuestra lista ya. Este sitio está en C/ de la Barcelonina, 5, Ciutat Vella, 46002 València. Es un lugar que se lleva 5 estrellas en todos los sentidos. Os prometo que la comida es una fusión brutal entre la tradición y la modernidad, y los menús son muy asequibles - unos 20-30€ por persona. ¡Una relación calidad-precio que no se ve todos los días!
Hablemos de la experiencia: entrantes que son una pasada, originales y riquísimos, de esos que te dejan con ganas de más. El sitio tiene un ambiente y un servicio que son de primera. Es cómodo, acogedor y perfecto para charlar, ya que el nivel de ruido es bajo. Ah, y si sois un grupo grande, ¡no hay problema! Este lugar se adapta a todos los tamaños de grupo.
La paella de gamba roja que hacen está en su punto. Y si os gustan los postres, yo probé la mango pie y fue una locura. ¡Delicioso! La carta de vinos también es bastante buena, con opciones locales que combinan genial con la comida. Además, el servicio es top: cercano, profesional y muy atentos. Lo único que se podría mejorar es el tiempo de espera a veces, pero todo bien, porque el personal siempre está ahí para lo que necesites.
Así que ya sabéis, si queréis una experiencia gastronómica que despierte todos los sentidos, tenéis que visitar Espolín Restaurante. No os vais a arrepentir. En resumen, perfecto para disfrutar de buena comida en un ambiente chido. ¡Vamos!
Qué tipo de cocina ofrece Espolín Restaurante
La experiencia en Espolín Restaurante la verdad es que fue un total subidón y, a la vez, un batacazo. Fui con mucha ilusión a este sitio, pero, lamentablemente, me llevé una gran decepción. Me gusta ser sincero, así que aquí va: nunca había estado tanto tiempo esperando para que alguien viniese a atendernos, ¡20 minutos sin siquiera un menú en la mesa! Finalmente, nos trajeron la carta y ya de ahí todo fue cuesta abajo. El famoso menú de 22€ prometía más de lo que cumplió. El aperitivo fue un ravioli que ni sabía a nada y el relleno parecía más una broma. Eso sí, el brioche de panceta salvó un poco la situación, pero el resto… no.
La ensalada de berenjena fue un desastre, sabía solo a cebolla cruda, y el gazpacho no lo entendí ni me gustó. ¡Ah, y lo mejor! Pedimos vino blanco y no tenían ni una opción de las que elegimos, así que acabamos optando por una tercera a la suerte. El arroz y la carrillera estaban correctos, pero la parmentier, con salsa salada que no estaba ni bien, fue el remate final a una cena para olvidar. Y por si no fuera suficiente, también nos quedamos sin postre. ¡A mí que no me digan que no hay torrijas!
Ahora, cambiando de tema y subiendo el ánimo, he escuchado que han renovado el lugar y que está mucho más bonito. Un grupo fue y disfrutó de tapas y carne a la piedra de sal; esa pinta sí que es otra cosa. Los postres estaban de muerte, desde torrijas hasta tartas de chocolate y lima. Totalmente diferente a lo que viví yo, eso es seguro.
Y si hablamos de la comida que ofrece Espolín, parece que están haciendo un esfuerzo por servir unas tapas y platos más creativos en su nueva carta, aunque mi experiencia no lo refleje. Así que, mira, si te interesa un lugar con tapas y buena carne, puede que el cambio valga la pena. Para mí, a pesar de lo malo, hay opciones mejores en la ciudad.
Cuáles son algunos de los platos destacados en el menú de Espolín
Al ir a Espolín Restaurante en la C/ de la Barcelonina, 5, te puedes encontrar con todo tipo de experiencias. Por un lado, hay quienes han salido decepcionados. La última vez que fui, llegamos sin reserva y nos atendió Dina. La presentación de los platos fue increíble, ¡todo un espectáculo! Pero el servicio dejó mucho que desear: nos tardaron un montón y se olvidaron de servirme parte de la bebida. ¡Ah, y ni un aperitivo del chef! Sinceramente, esa comida fue un viaje amargo. De hecho, si me preguntas, le daría un 3 a la comida, un 1 al servicio y un 3 al ambiente. ¿Vale la pena los 20-30 euros? ¡No creo!
En cambio, si te topas con Yousef, ¡la cosa mejora un montón! Este tipo te trata como un rey. Pedí la presa de vaca y, te lo digo, ¡destrozaron la comida con un 5! El puerro asado con salsa Romescu y la ensaladilla rusa también fueron un acierto. Aquí, el ambiente es tranquilo, puedes charlar sin problema y el ruido no mata la conversación. Para una comida más top, cuenta con unos 30-40 euros, pero créeme, cada céntimo lo vale.
Y un grupo de amigos lo pasamos fatal, pero vaya, cuando elegimos celebrar un bautizo allí, todo cambió. La comida buenísima y el sitio super agradable. David estuvo a la altura, cuidando todos los detalles y volviéndonos locos con el buen rollo. El menú fue un festín, y claro, volví a repetir sin dudarlo. La sala era privada y decoramos a tope. Aquí, los 40-50 euros son una ganga por un servicio y ambiente de 10.
Así que, hablemos en serio. ¿Qué platos destacan en el menú de Espolín? Pues hay de todo, pero entra en tu radar la paella valenciana, los entrantes que son puro arte, y una torrija que es de otro mundo. No hay que olvidar el arroz que vuelve locos a todos. Para una velada con amigos o una celebración, este sitio da en el clavo. No tiene que haber reserva y, aunque el aparcamiento es algo complicado, la experiencia se lleva mucho mejor que hacer tiempo buscando parking.
Es necesario hacer una reserva para comer en Espolín Restaurante
Mira, si estás buscando un lugar para comer bien en València, Espolín Restaurante es la bomba. Está en C/ de la Barcelonina, 5, y no es por dar palos al aire, pero ¡tienen una valoración de 5 estrellas! La comida está de lujo, y el menú que probamos estaba súper bien de precio, entre 20 y 30 € por persona. Te sirven unos entrantes ligeros que sientan de maravilla, y lo que no te puedes perder es la fideuà, ¡una delicia! Además, los postres son de otro mundo, sobre todo la torrija.
La experiencia es inmejorable. El ambiente es tranquilo y agradable, perfecto para charlar sin alborotos. El servicio es un 10, te tratan con tanto cariño que parece que estás en casa. La atención es muy cercana; incluso celebramos la jubilación de una amiga allí, y el responsable comercial, David, se encargó de que todo saliera perfecto. Y oye, aunque hubo un par de platos que no fueron lo mejor, el resto compensa y el trato siempre es bueno.
Ahora, sobre si necesitas hacer reserva: en general, no está de más, sobre todo si vas en grupo. Algunas veces, cuando hay más gente, la espera se puede alargar un poquito. Aunque el lugar siempre tiene un ambiente tranquilo, nunca está de más asegurarte un sitio en este sitio tan popular. Al final, si no quieres esperar por tu comida, hazte la jugada y llama antes. ¡Vas a disfrutar un montón!
Qué celebraciones son adecuadas para realizar en Espolín Restaurante
Te digo que Espolín Restaurante es un lugar que no puedes dejar pasar si estás en Ciutat Vella. Imagínate, estás en el centro de València, en una calle que no es la más concurrida, pero esto es parte de su encanto. Es el tipo de sitio que está dentro de un hotel, pero no te dejes engañar por eso; su menú del día de 25€ es un chollo, y eso que la bebida va aparte. Yo me tiré por el buñuelo de bacalao y la fideuá, y la verdad, todo estaba de rechupete. El servicio estuvo a la altura: simpáticos y rápidos, sin queja alguna.
Yo fui con unos colegas para celebrar un cumple y, la verdad, acertamos de lleno. Optamos por el menú del día que tiene ese toque de estrella Michelin y a un precio que ni te imaginas, super asequible. Todo estaba delicioso. Como si eso no fuera suficiente, probamos de la carta: el canelón de pularda , el pepito de brioche con pisto, y un arroz que te deja sin palabras. Y para ponerle el broche de oro, la torrija con helado de leche merengada y el lemon mango pie, ¡tienes que probarlos!
No puedo dejar de mencionar que el ambiente del lugar es súper tranquilo, ideal para esas ocasiones donde quieres disfrutar sin ruido y sin prisa, aunque hay que reconocer que aparcar en la zona es un poco complicadillo. Y, oye, aunque el sitio es bastante limpio y está recientemente reformado, hay un par de detalles que podrían mejorar, especialmente en el servicio, que a veces se siente un poquito desorganizado. Pero, créeme, la comida vale la pena.
En cuanto a qué tipo de celebraciones son adecuadas para hacer en Espolín Restaurante, pues ahí tienes de todo: un cumpleaños, una comida con colegas, una cena romántica, o incluso algo más formal. La calidad de la comida y el ambiente hacen que sea perfecto para esos momentos especiales. Así que ya sabes, no pienses más y júntate con los tuyos para darle un sabor inolvidable a cualquier celebración. ¡No te vas a arrepentir!
Es Espolín Restaurante adecuado para ir con amigos
Tío, si todavía no has probado Espolín Restaurante, estás tardando. Desde que llegas, te reciben con una sonrisa genuina que ya te hace sentir como en casa. La decoración está cuidada al milímetro, creando un ambiente acogedor y elegante. Y la cocina, ¡madre mía! Es refinada y bien presentada; se nota que aquí saben lo que hacen. El servicio es de lujo, siempre atentos y rápidos, lo que hace que la experiencia sea aún mejor.
Mira, tienen un menú de 23 euros que es una locura. Empiezas con un aperitivo y luego tres entrantes, un plato principal y un postre. Todo riquísimo y de alta calidad, perfecto si no sabes qué elegir y te da pereza pensar. También escuché de unos platos recomendados que son una maravilla: la torrija con helado de merengada y los buñuelos de bacalao con allioli. Realmente se nota que ponen cariño en la cocina.
Si crees que eso es todo, te equivocas. El chef sale a saludar y eso se agradece, hombre. Cada plato que llega a la mesa es un espectáculo, no solo por el sabor, también por la presentación. No es solo para ir a comer; es para disfrutar de una experiencia. Además, su precio es bastante equilibrado comparado con lo que ofrecen, así que no hay excusas.
Y en cuanto a si es un sitio para ir con amigos: ¡totalmente! El ambiente es tranquilo, lo que permite charlar fácilmente, y con la calidad de la comida, tus colegas van a flipar. Para un buen plan de fin de semana o incluso entre semana, ya tienes el sitio fijo. No dudes en hacer reserva, que seguramente tendrás que esperar un poco. ¡Nos vemos en Espolín!
El restaurante tiene opciones para compartir platos
Ya te digo, Espolín Restaurante está dando que hablar, pero no todo es oro. En nuestra última visita, la verdad, nos quedó un sabor agridulce. El servicio fue super lento y olvidadizo, algo que no te esperas cuando vas a un sitio que se supone que tiene buena fama. Las croquetas nos las trajeron congeladas, ¡vaya faena! Y para colmo, en un grupo de cuatro, solo trajeron tres vieiras. ¿No podían avisar? Aún así, no todo fue malo; las gildas y las ostras estaban bastante bien.
Por otro lado, también hemos probado otra experiencia en Espolín que nos dejó flipando. Llegamos con ganas y, ¡madre mía! La atención fue excepcional y la comida es que ni te cuento. Pillamos el menú del mediodía y por unos 20-30 € salimos más que contentos. Calidad-precio, un 10. El ambiente, chill y acogedor. Definitivamente, es un sitio que no puedes dejar pasar si buscas algo rico en Valencia.
Ahora, si te estás preguntando si el restaurante tiene opciones para compartir, la respuesta es que sí, hay varias. Aunque en nuestra primera experiencia no acertaron del todo con las cantidades, en la segunda vez que fuimos, habían opciones geniales para compartir. Así que ya sabes, si decides ir con colegas, podrías probar varios platos entre todos y disfrutar de una buena comida.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








