La Brúixola

La Brúixola

Si buscas un plan chido en Carcaixent, La Brúixola es el sitio ideal. Ubicado en El Passeig, 37, este restaurante es perfecto para desconectar del día a día y disfrutar de una cerveza bien fría, un café con aroma a casa o unas tapas que compartes entre risas. Con platos que van desde lo tradicional hasta lo innovador, aquí hay algo para todos los gustos. Además, su terraza está en una zona con sombra perfecta para relajarte. Con una puntuación de 4.1 sobre 5, se nota que la gente lo adora. ¡No te lo pierdas!

La Brúixola

Restaurante
Valoración media: 4,1
Opiniones: 694 Reseñas
Dirección: El Passeig, 37, 46740 Carcaixent, Valencia
Teléfono: 962 43 23 84

Horarios La Brúixola

DíaHora
lunesCerrado
martesCerrado
miércoles9:00–13:00, 19:00–24:00
juevesCerrado
viernesCerrado
sábadoCerrado
domingoCerrado

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación La Brúixola

Dónde se encuentra el restaurante La Brúixola

Oye, mira, te tengo que hablar de La Brúixola en El Passeig, 37, 46740 Carcaixent, Valencia. Déjame decirte que mi experiencia fue un desastre total. Me siento, pido una cerveza y me hablan en valenciano. Oye, no tengo problema, pero cuando te pido la carta y vuelven a hablarme en el mismo idioma, ya empieza a incomodar. Y así fue toda la cena: un cero en servicio. ¿Y la comida? No me atrevería ni a nombrarla. Para que te hagas una idea, soy madrileño, viajo un montón por trabajo y jamás me he sentido tan fuera de lugar. La cuenta era una broma, pero me la llevé sin más. No puedo creer que no me echaran con un ambiente tan hostil.

Ahora, en otro rollo, fui también con unos amigos y hay que admitir que la comida era de calidad. Las hamburguesas a 18€ y los entrecots a 16€ son caros, sí, pero a veces hay que aguantar el tirón. Cenar en la calle en pleno calor no fue mi idea de diversión, pero la comida me salvó un poco. 30€ por persona y nadie se atrevió a pedir postres, solo café. En fin, vete de picaeta porque si te lanzas a un plato principal, el precio se multiplica.

En una mención más alta, no puedo dejar de hablar del almuerzo en La Brúixola. Un bocadillo figatell que estaba para llorar de bueno. ¡Y el cremaet de lujo! La terraza tenía mucha variedad de bocadillos y las chicas en el servicio fueron super amables. La verdad, quedó anotado para volver y probar más cosas. Los precios aquí son súper razonables, así que ronda entre 1-10€.

Así que ya sabes, La Brúixola está en El Passeig, 37, 46740 Carcaixent y es un lugar con sus altibajos. Si te animas, ve con los ojos bien abiertos y el estómago preparado, porque hay de todo, desde un servicio flojo hasta buenos bocadillos. ¡No te lo pierdas!

Cuál es la dirección exacta de La Brúixola

Mira, si no has ido aún a La Brúixola, tienes que hacerte un favor y reservar mesa. Este lugar es de 5 estrellas en todos los aspectos. Los bocadillos que hacen son de otro mundo, con sabores que te van a dejar flipando. Tienen una carta bastante clara y tres precios diferentes según lo que pidas, pero créeme que cada opción está cargada de variedad. Así que, si tienes ganas de hacer brunch, es el sitio. Y no te olvides de reservar porque a veces no hay sitio, y no querrás quedarte sin tu famoso bocata.

Si solo quieres unas cervezas en la terraza, el ambiente es un poco "escandaloso", sí, pero la atención es de 10. El personal es muy majo y te trae lo que pidas en un momento. Te aseguro que no te vas a aburrir con la variedad de cervezas que tienen, y el precio es correcto. Ideal para pasar un rato con amigos, aunque te aviso, a veces tienes que gritar un poco para oírte.

Y si te pilla el hambre a deshoras, no te preocupes. La otra vez llegamos muy tarde y no hubo problema para atendernos. Pedimos el menú y estaba riquísimo, con un montón de comida. Los camareros, todos majísimos, nos trataron genial, especialmente Ángel. La próxima vez que vuelva, sin duda, repetiré.

También está bien para ir con la familia. Una vez fui con mis nietos y a pesar de que la terraza estaba a reventar, la camarera fue rapidísima y muy atenta. No hubo espera y nos enchufaron la comida en un momento, todo lo que pedimos estaba delicioso. Los almuerzos son excelentemente variados, así que si pasáis por la zona, ¡no os los podáis perder!

Si te estás preguntando cuál es la dirección exacta de La Brúixola, está en El Passeig, 37, 46740 Carcaixent, Valencia. Así que no hay excusas, ¡apunta y ve ya!

Qué tipo de ambiente ofrece La Brúixola para sus visitantes

Hablando de La Brúixola, la verdad es que el sitio es un pepino en cuestión de calidad-precio. Con esa puntuación de 5 estrellas, no se puede pedir más. Te metes unos bocadillos brutales sin que tu bolsillo se queje. Te lo juro, el Chivito y las Creïlles Braves son de otro planeta. Y el servicio, de 10, siempre están atentos. Para comer bien y con buen rollo, este es el sitio. Dejas 10-20 € y sales súper satisfecho.

Ahora, si lo tuyo es el brunch, deléitate. Por 1-10 € puedes picar algo rico y exótico. El ambiente es chido, aunque hay que tener en cuenta que el servicio podría ser mejor, pero eso es una minucia. Al final, lo que importa es que te vayas con la barriga llena y una sonrisa de oreja a oreja.

Aunque todo lo bueno tiene sus “pero”, ya sabes. La última vez que fui me cobraron un suplemento por un cremaet que resultó ser procesado. Un poco raro, ¿no? A mí me parece que si lo cobran, al menos que lo hagan bien. Pero bueno, no es para darle muchas vueltas, porque el resto de la comida sigue siendo sublime.

Y deberías probar la terraza, sobre todo en verano. Es un lugar genial para cenar y picar. Tienen un ambiente super agradable y la gente es buena onda. Puedes aparcar en la calle gratis y cenar de picoteo en un sitio totalmente peatonal. Los pan bao y los bocatas son un must. ¿Qué tal es el ambiente? Pues sinceramente, es acogedor y relajado, ideal para pasar un buen rato en compañía de amigos o familiares. La Brúixola te recibe a brazos abiertos y el buen rollo está garantizado.

Qué tipo de bebidas se pueden disfrutar en La Brúixola

Hablando claro, La Brúixola tiene un buen rollo que no se puede ignorar. De hecho, el sitio está en El Passeig, 37, Carcaixent, y a pesar de algunos altibajos, la mayoría de las experiencias son bastante positivas. Si buscas un brunch o un almuerzo, no está nada mal la cosa. En general, la comida se lleva unas 4 estrellas y el ambiente también refleja esa vibra. Los precios son razonables, entre 1 y 10 € por persona, así que no hay excusa para no pasar un buen rato.

Ahora, no todo ha sido color de rosas. Escuché que a un par de peña le ha tocado llevarse un bocadillo de calamares que resultó ser potón. ¡Menuda jugada! Así que, si eres de los que tiene un paladar exigente, asegúrate de preguntar antes. La comida en general le da un 2 en algunos platos y el servicio no estaba a la altura. Pero, oye, si hay algo que destacar es que el ambiente siempre tiene ese toque que te hace sentir bien.

Por otro lado, hay días en los que el servicio se pone las pilas y te sorprenden. Recibimos un 5 estrellas por el buen servicio y la rapidez en atendernos, sobre todo cuando el lugar se llena. Y aunque a veces el camarero puede estar un poco despistado, la comida suele ser muy buenas tapas y tienes platos que destacan por calidad. Nada mejor que un buen ambiente para acompañar un finde de cena en la terraza, siempre están bien organizados y eso cuenta.

Y oye, para saciar la sed, en La Brúixola puedes disfrutar de una buena selección de bebidas que van desde cervezas frías hasta refrescos que acompañan tus bocatas del desayuno. Así que, si te apetece un buen trago mientras disfrutas de tu comida, es el sitio indicado para pasarla bien.

La Brúixola ofrece café

Mira, para no echar todo a perder en el tema de La Brúixola, vamos a ser sinceros. La primera vez que fuimos, nos dieron una estrella porque el servicio dejó mucho que desear. Estuvimos esperando media hora para pedir otra ronda de cervezas, y ni rastro de la camarera. Al final decidimos pagar y pirarnos, porque estaba claro que iba a llegar gente nueva y nuestra mesa no era prioridad. No es la primera vez que pasa, así que, honestamente, no creo que volvamos. Eso va a doler, pero la atención debería ser igual de buena para todos.

Luego, en pleno verano, la cosa cambia un poco. Si decides ir a almorzar, La Brúixola se vuelve bastante amigable. La terraza está en el Paseo, siempre con sombra y parece que se lo toman en serio, porque el bocata que pidas está de lujo. El equipo es majo y todo está a buen precio, así que si en vez de cenar prefieres un buen almuerzo, puedes aguantar un rato allí y dejar que los peques se diviertan. ¡Ah! Y prueba el chivito, que es un manjar.

Por otro lado, la comida suele ser de calidad, aunque el servicio puede ser un poco desorganizado. Lo que he escuchado es que no es un sitio ideal para una cena tranquila, más bien es para rajar con los amigos, risas y un poco de alboroto. Pero cuidado, que la peor experiencia va dedicada a un grupo de diez, que teniendo reserva, les trataron como si no fueran nadie. La actitud de la camarera, de esas no se olvidan. Vamos, que pagaron por comerse algo que parecía más un churro que otra cosa.

Ahora, contestando la pregunta del millón: ¿La Brúixola ofrece café? Bueno, normalmente sí, pero te recomiendo que primero checks cómo está el ambiente. Si está todo como un gallinero, quizás prefieras ir a otro sitio más calmado para un café decente. Al final, todo depende de lo que busques en ese momento.

Qué tipo de comida se puede encontrar en La Brúixola

El otro día volví a La Brúixola y, como siempre, salí contento. Este sitio ya se ha convertido en un clásico para mí. Acudo tanto con mi pareja como con mis amigos, y nunca falla: los bocadillos de los almuerzos son una *delicia*, ¡se nota que usan productos frescos y de calidad! Y aunque algunas veces haya que esperar un pelín, vale la pena cada bocado. Eso sí, no te esperes el mismo nivel de servicio si llegas un sábado a las 2 en plena fiesta, comparado con un jueves tranquilo; es lo que hay en hostelería.

En las cenas, las tapas son las reinas de la noche. Tienen un montón de opciones caseras que son puro amor. Y como dicen: si las bravas están ricas, el bar es bueno, y en este caso, ¡más que buenas! La decoración es acogedora y el ambiente hace que te quedes más tiempo del que planeabas.

Eso sí, hay que ser sincero, una vez me tocó un camarero que no era muy simpático, pero el resto de los empleados siempre han sido amables y eficientes. Lo importante es que la comida sale bien y rápido, y eso es algo que se aprecia. Para colmo, tienen opciones sin gluten, lo cual es un plus para quienes lo necesiten.

De cara a lo que ofrecen, te encontrarás con una gran variedad de bocadillos, tapas, y platos como croquellanes y chivito, que son una locura. Si te apetece algo en plan ligero, no te pierdas la ensaladilla de sépia. En general, el precio es bastante aceptable, y si quieres comer bien sin gastarte un dineral, aquí lo logras fácil. Así que, ya sabes, si quieres disfrutar de unas buenas tapas y un trato correcto a un precio que no te dejará en la ruina, ¡La Brúixola es el sitio perfecto para ti!

Se pueden pedir tapas para compartir en La Brúixola

Y mira, hablemos de La Brúixola en Carcaixent. La verdad es que menuda experiencia. Nos sentamos a almorzar y esperamos como unos 15 minutos que nos atendieran. La camarera nos veía, pero se lió atendiendo a otra mesa y luego, ni te cuento, ¡limpiando la mesa de atrás! En serio, un cero en atención. Luego no se quejen de que no hay trabajo, ¡así no van a atraer a nadie!

Después, claro, hay opiniones más mixtas. Algunos dicen que por 1-10€ por cabeza puedes comer y tampoco está tan mal, aunque el nivel de ruido es alto. Pero bueno, a veces se puede hablar. La comida no era la gran cosa y el servicio, uf, regular. Pero la espera entre 10-30 minutos dejó mucho que desear. Si lo tuyo es esperar, ¡adelante!

Pero después están las estrellas altas. Si buscas un sitio para una cena con tu pareja o amigos, parece que La Brúixola puede ser el lugar. El trato es más agradable, y con un bocata y unas tapas, te sientes en un wini-restaurant. Además, el precio es muy asequible, ¡100% recomendable para un plan más relajado!

Y ya para cerrar, sobre si puedes pedir tapas para compartir… ¡Claro que sí! Aunque no todos compartan la misma experiencia, si te decides a ir, las tapas son parte de la movida. Así que ya sabes, pregunta, pide lo que quieras y disfruta, pero ve aviso de lo que te puedes encontrar.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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