
Si buscas un lugar chido para comer en Las Palmas de Gran Canaria, no te puedes perder La Taberna de El Monje. Este sitio es la bomba para desayunar y tapear, con un ambiente acogedor que te hace sentir como en casa. No solo se come riquísimo, sino que el servicio es de primera, ¡los camareros son un encanto! Y no te olvides de disfrutar de su terraza con vistas a la Catedral, ideal para relajarte con un café o una cerveza. En serio, está recomendadísimo.
La Taberna de El Monje
Página web
Horarios La Taberna de El Monje
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–23:00 |
| martes | 9:00–23:00 |
| miércoles | 9:00–23:00 |
| jueves | 9:00–1:00 |
| viernes | 9:00–1:00 |
| sábado | 10:00–1:00 |
| domingo | 10:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación La Taberna de El Monje
Dónde se encuentra La Taberna de El Monje
¿Buscando un buen lugar para comer en Las Palmas? Tienes que probar La Taberna de El Monje. Este sitio se encuentra en C. Espíritu Santo, 27, y la verdad es que no puedes pasar por allí sin parar. Es un sitio que parece sencillo pero tiene un rollo auténtico que te atrapa. Tienen una puntuación de 5 estrellas y eso no es casualidad. La atención del personal es increíble, muy amable y siempre dispuesto a ayudarte. Cuando llegamos, no había sitio afuera, así que empezamos en la barra. Pero no te preocupes, nos avisaron en cuanto una mesa se liberó. ¡Top!
Aquí la comida es de otro nivel. La camarera nos hizo un par de recomendaciones y no se equivocó ni una sola vez. Almorzamos seis personas, cada uno con su plato, un par de postres, ¡y no podía faltar el café! ¿El precio? Solo 67€. Para lo que comimos, la calidad-precio es brutal. La variedad es amplia y está en un sitio estratégicamente bien ubicado. Regresaría sin pensarlo.
Y si te gusta algo más típico canario, este es el lugar perfecto. El queso fundido y las papas arrugás con mojo son obligatorios en tu visita. La tarta de queso es famosa por algo, aunque tal vez no sea la mejor, pero está entre las mejores. Eso sí, las palomas son un poco molestas, aunque eso está fuera de su control. El ambiente por la zona de Vegueta es un plus. Cenar ahí es una experiencia diferente, sobre todo con ese ambiente nocturno que lo hace todo más especial.
Así que ya sabes, si quieres un lugar que se sienta auténtico y donde se coma bien, no dudes en visitar La Taberna de El Monje en C. Espíritu Santo, 27. ¡No te arrepentirás!
Qué tipo de comida ofrecen en La Taberna de El Monje
Y seguimos hablando de La Taberna de El Monje, porque la cosa está que arde y no te lo puedes perder. Te cuento que el lugar tiene una puntuación de 5 estrellas en un montón de reseñas, así que ya te imaginas que la cosa va bien. El camarero es súper simpático y la comida que pedimos estaba de lujo. Nos tiramos a lo que nos recomendó y, ¡vaya acierto! Todo casero y riquísimo. Además, el precio por persona está en el rango de 10-20 €, lo que es muy asequible. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5.
La primera vez que fui, me dio buena vibra. Estaba todo increíble y, si eres fan del dulce, no te puedes perder el brownie con helado. Una maravilla total. El ambiente es tranquilo, puedes hablar sin gritar y el servicio fue inmediato, sin esperas. Así que, si buscas un lugar rico y acogedor, te aseguro que vas a querer volver.
En mi última visita, aunque el servicio bajó un poquito (un 3 en esa parte), el ambiente seguía siendo genial. Las raciones volaron casi antes de sacar la foto, pero la verdad es que no se quedaron cortas en cantidad. A veces las cosas no salen como se espera, pero el sitio sigue siendo bastante acogedor.
Ahora, si preguntas qué tipo de comida ofrecen ahí, te diré que hay de todo un poco, pero un plato estrella que no puedes dejar pasar es el chorizo a la sidra, ¡buenísimo! Así que ya lo sabes, si pasas por C. Espíritu Santo, 27, no dudes en parar. Aunque hay que tener cuidado en horas punta, porque a veces se llena y el servicio puede no ser el mejor. Pero en general, es una experiencia que vale la pena.
Es un buen lugar para desayunar en Las Palmas de Gran Canaria
Y mira, ya te digo, La Taberna de El Monje tiene de todo un poco. Un día te encuentras esperando por una mesa en la terraza como un campeón, y al siguiente, te sorprendes con un festín. Nos pasó de todo: primero, unos 20 minutos esperando y hasta el camarero nos ignoró, mientras que a los guiris les daban todo el rollo. Eso fue un verdadero bajón, y cuando nos quisimos sentar, nos dicen que la mesa ya estaba asignada. ¿En serio? Muy mal rollo, así que decidimos marcharnos. ¿Para qué dejar la pasta en un sitio donde no te valoran? Servicio y ambiente: un desastre total.
Pero flipas como cambia la cosa: otro día, fuimos a probar y fue 5 estrellas todo el camino. Pedimos de todo: un queso herreño a la plancha que me dejó loco, chistorra al vino tinto y hasta un mixto de papas arrugas que era de otro nivel. La camarera fue un amor, súper simpática, y los precios, ¡ni te cuento! Canario y buen precio, lo mejor. Serio, comer ahí fue una experiencia brutal.
Y la ubicacion es un punto a favor. Situada en Vegueta, justo detrás de la catedral, el ambiente es tranquilo y también guapo. La terraza tiene sombra de árboles y es un buen plan parar a comer o tomarte algo. Pasa que no hay aparcamiento, y eso puede ser un lío a veces, pero vale la pena si buscas un ratito de relax.
Ahora, si la pregunta es si es un buen lugar para desayunar en Las Palmas de Gran Canaria, la cosa es un poco más complicada. No vi desayunos específicos en la carta, pero con la variedad de platos típicos y el buen rollo que se vive, seguro que te pueden dar algo rico para empezar el día. Aunque, si te soy sincero, mejor ve con la mente abierta para disfrutar de otras comidas, porque el almuerzo y la cena ahí son un acierto seguro.
La Taberna de El Monje es ideal para tapear
Ya te digo que si pasas por La Taberna de El Monje, en C. Espíritu Santo 27, no te lo puedes perder. La comida está riquísima y la atención de Paco es de diez, de esos que te hacen sentir como en casa. Hemos probado de todo y la verdad, 5 estrellas para la comida, el servicio y el ambiente. Desde Andalucía con amor, como quien dice. Imagínate un grupo de colegas disfrutando de unas tapas, con el buen rollo que tiene este sitio. ¡Merece la pena!
Ahora, no te voy a mentir; hay veces que la cosa se complica. Fui un día a tomar un aperitivo y, aunque el vermú y las aceitunas estaban de lujo, me trajeron batata en vez de papas fritas. Para colmo, las camareras estaban un poco frías. En fin, yo creo que convivir con la gente que trabaja ahí a veces es un reto, pero hey, siempre hay sus altibajos. En general, el sitio tiene un ambientazo que se deja llevar con conversaciones sin ruido molesto.
Pero te cuento, no todo es color de rosa. Una vez, fui a cenar y me atendieron genial hasta que un día regresé, me quedé esperando 20 minutos en la terraza, y el camarero se limitó a pasearse sin hacer nada. Eso sí que es un bajón. El local me encanta, ya la comida está de 5, pero el servicio ese día fue un desastre, así que de ahí que no pueda dar una opinión unánimemente positiva.
Sin embargo, hay quienes han tenido buenas experiencias. La peña habla maravillas sobre Paco y su compañera rubia con rizos que siempre tiene una sonrisa. Es un sitio que tiene su encanto, pero hay que tener cuidado con la espera y el servicio a veces.
Ahora, respondiendo a tu pregunta de si La Taberna de El Monje es ideal para tapear, yo diría que sí, pero con algunos matices. La comida es buena y el ambiente es tranquilo. Solo asegúrate de ir en un momento en que haya más personal, porque a veces puedes quedarte esperando más de la cuenta. Si te lanzas, te aseguro que disfrutarás de las tapas y de la buena vibra que se respira.
Cómo es el ambiente en La Taberna de El Monje
Mira, si estás buscando un sitio para comer sin complicaciones, La Taberna de El Monje en la C. Espíritu Santo, 27 es una opción bastante buena. La terraza es muy agradable y está en una placeta tranquila, ideal para disfrutar del buen tiempo. No esperes grandes pretensiones, pero lo que ofrecen está a la altura. El vino tinto que tienen es muy recomendable, y esas olivas que traen de aperitivo son un vicio. Además, no te vas a dejar un riñón, ya que puedes comer por 10-20 €, lo que está genial. El servicio es una maravilla; los camareros son súper amables y hacen que la experiencia sea mucho más llevadera.
Ya te digo, hemos estado comiendo allí y nos encantó todo. Manuel, Carlos y Santi fueron unos cracks, siempre atentos y con buena onda. Los platos están muy ricos: no te pierdas los boquerones con mojo verde y las papas arrugadas con mojo picón, son de otro mundo. Y el queso herreño ahumado a la plancha... ¡Vamos, que nos hicieron sentir como en casa! El ambiente es acogedor y el trato insuperable, así que nos fuimos con una sonrisa.
Ahora, no todo es perfecto: algunas veces el servicio puede fallar un poco. He escuchado que, en ocasiones, la variedad de platos principales deja mucho que desear. Hay que tener cuidado con los tiempos, porque hemos oído que ciertos segundos platos pueden llegar fríos o muy salados. Y si te toca la mesa en la plaza, ¡cuidado con las palomas! Se suben a la mesa si dejas comida. Pero, a pesar de esos detallitos, el sitio es muy bonito y vale la pena.
En cuanto al ambiente, La Taberna de El Monje suele tener un rollo agradable. Es un lugar donde puedes charlar entre risas y disfrutar de una buena comida. Sí, es cierto que a veces se puede volver un poco ruidoso, pero nada que impida una buena conversación. Así que, si buscas sentirte a gusto y disfrutar de una comida en un entorno bonito, este es un lugar a considerar. ¡Ya me contarás cuando vayas!
Qué opinan los clientes sobre el servicio en La Taberna de El Monje
Y ya que estamos, hablemos de La Taberna de El Monje. Cuando llegamos, no había mucha atención al principio; nos sentamos un poco a la buena de Dios y nadie se acercó para atendernos. Pero en cuanto tomamos la iniciativa y nos encontramos con la camarera, ¡vaya que sí se mostró amable y sonriente! Tienen una oferta de tapas que no está nada mal. Los tomates aliñados, las chistorras y el pincho de tortilla estaban de lujo, pero la ensaladilla de batata… mmm, eso estaba un poco sosa y seca, no la recomendaría tanto.
Ahora, hablemos del barraquito, que sí que se lo han currado. Te lo sirven con bastante licor y es un buen remate para la comida. Este sitio es una buena opción si quieres tapear en el centro de Las Palmas sin dejarte un dineral; por unos 10-20 € por cabeza, sales bien alimentado. No es perfecto, pero es recomendable si planificas un plan más chill en la ciudad.
Otro que pasó por allí, que parece del Real Betis Balompié, se llevó la palma y no es para menos. Decía que le encantó la atención; el camarero se nota que tiene pasión por su trabajo y eso se siente en la forma en que atiende. Valora la comida y el servicio como un 10, y si tienes esa suerte de tenerlo a cargo, seguro que lo vives igual de bien.
Pero no todo es color de rosa. Hubo quien comentó que aunque la comida era excelente, con buenos platos de embutido y chorizo, la interacción con una de las chicas en la barra fue algo incómoda. Se notó la diferencia con el resto del equipo, que era amable. Un poco de mala onda puede afectar la experiencia, y aunque intentaron compensar, la interacción negativa dejó un mal sabor. Eso sí, ¡los platos son de calidad!
Así que, ¿qué opinan los clientes sobre el servicio en La Taberna de El Monje? Pues parece que en general, la mayoría lo valora positivamente. La camarera del servicio que trabaja a tope, claro que se lleva buenos puntos, mientras que otras experiencias han dejado que desear. La mezcla de la buena comida con el trato agradable hace que muchos sigan queriendo volver, a pesar de esos tropiezos. En resumen, un sitio que tiene su encanto y que merece una oportunidad.
Hay opciones para disfrutar de una bebida en La Taberna de El Monje
Ya te digo, La Taberna de El Monje es un sitio que se siente como en casa. La terraza acogedora tiene un ambiente súper tranquilo, ideal para relajarte después de un día ajetreado. Y lo mejor, no te vas a dejar un riñón con la cuenta, aquí se come rico y barato. Y si te quedas con el antojo de un buen postre, ¡no puedes irte sin probar la tarta de queso! Te va a hacer bailar de felicidad.
Ahora, no te voy a mentir. La primera vez que fui, hubo un pequeño lío con la reserva, que no anotaban bien la hora, y eso generó algo de tensión, pero bueno, forma parte de la experiencia. Entre el festival de jazz en la Plaza Santa Ana y la cola para la mesa, parecía que el universo conspiraba un poco. Pedimos algunas cositas, como las papas con mojo y una ensalada de ventresca. La comida estaba bien, pero la ensalada tenía tantos ingredientes que ya no sabía si era ensalada o un cóctel. Las croquetas estaban decentes, aunque la bechamel no era lo que esperábamos. En fin, un día normal que queda en "veremos" porque estoy seguro que hay potencial en este lugar.
Sin embargo, también tuve una experiencia bastante chunga una vez. La camarera parecía que se había levantado con el pie izquierdo y el chorizo que pedí no me convenció para nada. Fue un rollo hablar con ella, medio despota y todo. Las papas negras estaban bastante secas, y yo ya me iba con ganas de llorar porque celebrábamos el cumple de mi pareja. Así no se juega, la verdad, y menos con la comida. Así que después de eso, dudo que regrese, y mis amigos tampoco.
Sobre las bebidas, sí, hay opciones. Le pregunté a uno de los chicos allí, y me dijeron que tienen varias cervezas y vinos locales. Así que si quieres disfrutar de una bebida mientras te sientas en esa terraza, ¡tienes donde elegir! Un plan perfecto para disfrutar de buena comida y una bebida fría.
Cuál es la característica más destacada de la terraza de La Taberna de El Monje
Y después de darle vueltas al tema, tenía que hablarte de La Taberna de El Monje. Este sitio es un verdadero hallazgo en C. Espíritu Santo, 27, 35001 Las Palmas de Gran Canaria. Si buscas un lugar con buen rollo, buena comida y un ambiente que te haga sentir como en casa, este es tu sitio, de verdad. Desde que entras, ya la vibra te engancha. La decoración es acogedora pero sin pretensiones, lo que se agradece.
La carta no se queda corta. Tienen unos platos contundentes y sabrosos que te van a dejar con ganas de repetir. No te puedo dejar de recomendar la tortilla de patatas, que está de muerte, y si te gustan las tapas, hazte un favor y pide la selección de ellas. Puedes ir a compartir con colegas o a comer algo rápido solo, que aquí también se adaptan. Ah, y no olvides acompañar todo con una buena cerveza fría; eso es básico.
Y sí, la terraza es el verdadero punto fuerte. Imagínate: amplia y con un toque chill que te hace querer quedarte más de una hora. En las noches frescas de Gran Canaria, es el plan perfecto para relajarte y disfrutar de una buena charla. Es un sitio donde puedes desconectar, y eso se nota en el ambiente. De verdad, la característica más destacada de la terraza de La Taberna de El Monje es cómo transforma la experiencia de salir a comer o a picar algo en un auténtico planazo.
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
Ver perfil en Google My Business








