Mamalú Playa

Mamalú Playa

¡Ey, colegas! Si andáis buscando un buen sitio para comer en la playa, Mamalú Playa es el lugar. Este restaurante español en Carrer Racó, 4, El Puig de Santa Maria, Valencia, se ha vuelto un clásico para disfrutar de comida deliciosa en un ambiente súper chill. Tienen un menú variado con platos frescos y opciones para todos los gustos, y lo mejor, ¡puedes relajarte en su zona chill out! Los precios son bastante asequibles, entre 20 y 30€ por persona. No olvides mirar las opiniones y hacer tu reserva en línea para no quedarte sin mesa. ¡Venga, que el verano es nuestro! ️

Mamalú Playa

Restaurante
Valoración media: 3,9
Opiniones: 514 Reseñas
Dirección: Carrer Racó, 4, 46540 El Puig de Santa Maria, Valencia
Teléfono: 625 94 82 21

Horarios Mamalú Playa

DíaHora
lunes18:00–1:30
martes18:00–1:30
miércoles18:00–1:30
jueves18:00–1:30
viernes18:00–1:30
sábado18:00–1:30
domingo18:00–1:30

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mamalú Playa

Dónde se encuentra Mamalú Playa

¡Tío, tienes que conocer Mamalú Playa! Este restaurante está en Carrer Racó, 4, 46540 El Puig de Santa Maria, Valencia, y te prometo que no te va a decepcionar. Tiene una terrazza bien decorada al lado del mar que es un auténtico placer para cenar. Y si eres de los que le gusta llevar a su perro, aquí son más que bienvenidos. ¡Así que no hay excusas para no ir!

La comida, ¡madre mía! Nos pusimos a cenar de tapas y estaban todas de lujo. El servicio es rápido y los camareros son super atentos, lo que siempre se agradece. La mejor parte es que puedes disfrutar de todo esto sin dejarte un dineral; el precio por persona oscila entre 20-30 €, ¡una ganga! El ambiente es genial, ideal para disfrutar con amigos o en plan romántico.

Sí, hay un par de cosas que se pueden mejorar. A veces el servicio puede estar un poco apresurado, pero entiendo que, si está lleno, es parte del juego. Los platos que me fliparon fueron las Tellinas y las Croquetas de Jamón, ¡tienes que probarlas! Aunque hubo momentos que nos hacían esperar un pelín, en general la experiencia fue más que buena. La atención es top, así que ni te preocupes por eso.

Para contarte un poco más del sitio, el ruido es moderado, lo que significa que puedes hablar tranquilamente y disfrutar de la compañía. Ah, y si te preocupa el parking, por ahí es un poco complicado, pero hay aparcamiento gratuito cerca. En resumen, Mamalú Playa tiene todo lo que necesitas para una buena cena con tus colegas o una escapada romántica. ¡No te lo pierdas, bro!

Qué tipo de restaurante es Mamalú Playa

Si aún no has estado en Mamalú Playa, ya te digo, te lo estás perdiendo. Este sitio es un chiringuito precioso, con una decoración que parece sacada de una revista, y lo mejor de todo, está justo frente al mar. La vibra ahí es brutal, ideal para relajarte y pasar un buen rato con los colegas. La comida es de 10, con marisco fresco y carnes que están para chuparse los dedos. Así que si te gusta comer bien y disfrutar del ambiente, aquí tienes tu lugar.

Te cuento, nuestro camarero fue Rubén, y su energía hizo toda la diferencia. Un chico lleno de luz, súper simpático y educado. La atención que nos dio fue impresionante, siempre pendiente de todo y con una sonrisa. La comida inmejorable, pero el servicio de Rubén hizo que la experiencia fuera aún más genial. Sin duda, un 10 de chico. No puedo esperar para volver solo por la comida y la atención que recibimos.

Ahora, no todo fue perfecto, eh. Pedimos unas tapas y las patatas bravas eran bastante grandes y duras, lo que nos hizo pensar que estaban recalentadas. Las tellinas estaban bien, pero el hummus dejó mucho que desear. En cuanto a los precios, andan entre 20-30 € por persona para cenar. El ambiente era agradable, eso sí, pero el servicio no siempre fue el mejor; hubo un camarero que se notaba un poco perdido. Esos detalles marcan la diferencia, y hay que decirlos.

Lo que está claro es que Mamalú Playa es un lugar increíble, con un ambiente fresco y una decoración que te atrapa. La comida y el servicio son, en su mayoría, de 5 estrellas. Si buscas un restaurante para disfrutar de buena comida frente al mar, donde el servicio siempre esté a la altura y la atmósfera te haga sentir bien, este es TU sitio. En resumen, si te encanta el buen rollo, la buena comida y unas vistas de locura, no dudes en pasar por Mamalú Playa.

Cuál es la dirección exacta del restaurante

Si buscas un lugar guapo para cenar, Mamalú Playa es la movida. En el Carrer Racó, 4, 46540 El Puig de Santa María te espera un sitio que mantiene las 5 estrellas. La comida riquísima, el servicio está siempre al quite y Cristian es un crack, super atento por si te falta algo. Y lo mejor, ¡las vistas al mar son brutales! La brisa de la playa es justo lo que necesitas después de un día caluroso. ¿El precio? Entre 20-30 € por persona y sin esperas. ¡Eso está de lujo!

Ya he ido varias veces y salgo con una sonrisa de oreja a oreja. La ubicación no podría ser mejor, justo al lado del mar. Ideal para disfrutar con amigos o en familia, el ambiente es perfecto para relajarte y pasarla bien. La comida siempre está a tope, con un servicio de 5 estrellas, la verdad que te sientes como en casa. ¡Sin duda volveré!

Aunque hay algunas críticas, como el tema de las tapas. Quizá las bravas están un poco duras y el tartar de salmón no es el típico que imaginas, pero eso no quita que te la pases bien. Los torreznos de Soria, eh… pueden mejorar eso, porque hay un poco de confusión con el nombre. Pero la tarta de queso al horno ¡Sí que está bien!

En resumen, Mamalú Playa es un chiringuito con mucho encanto y no es raro que te encuentres con muchas opciones para elegir. Si querés pasarla bien y disfrutar de buena comida frente al mar, no te lo puedes perder. Así que ya sabes, el restaurante está en Carrer Racó, 4, 46540 El Puig de Santa María, ¡va a ser un buen plan!

Qué tipo de comida se puede disfrutar en Mamalú Playa

Mira, si estás buscando un lugar para comer cerca de la playa, Mamalú Playa es la bomba. 5 estrellas se lo merece sin duda. Lo descubrimos por recomendación, y no te voy a mentir, al llegar quedamos alucinados. La ubicación es brutal, con vistas al mar que te dejan sin aliento. El ambiente es tan relajado que simplemente te desconectas de todo. Además, el personal, especialmente Rubén, es un crack: siempre atento y con buena onda. Te aseguro que con un precio de 10-20 € por persona, no puedes pedir más. Comida, servicio y ambiente, todo un 5 también. Ah, el ruido es un poco alto, pero la conversación fluye fácilmente.

Ya sé que a veces las reseñas pueden asustar, pero no te dejes llevar por lo malo. La segunda noche en el Mamalú y me quedé sorprendido por lo buena que está la comida. Los camareros son majos, y el rollo que hay en el ambiente es muy agradable. Si tenías dudas, olvídalas. El lugar ha tenido sus haters, pero yo creo que son solo mala vibra. Aquí, con un precio que ronda los 10-20 € por persona, no hay motivo para no volver. No hace falta reserva, y el nivel de ruido es bajo, ideal para charlar con tranquilidad.

Eso sí, hay quienes han tenido una experiencia menos buena. Un par de comentarios mencionan problemas con el servicio, ¡incluso mala comida! Un tipo pagó 14.5 € por una hamburguesa fría y grasienta, y ni le dieron envase para llevar. Es verdad que hay altibajos, pero yo creo que esos casos son excepcionales.

En general, es un sitio perfecto para cenar cerca de la playa, incluso si vas con un niño. El servicio tiene buena nota y la comida que probamos estaba muy buena, aunque un poco escasa en algunos platos, como el foie micuit. Pero no te preocupes, la limpieza y la rapidez son de admirar.

Si te preguntas qué tipo de comida puedes disfrutar en Mamalú Playa, aquí te va: hay una buena variedad. Desde patatas bravas hasta ensaladas completas, todo muy original. Así que, si pasas por El Puig de Santa María, ¡no te lo pierdas!

El restaurante ofrece opciones para personas con diferentes gustos alimentarios

La verdad es que Mamalú Playa está bien chido en cuanto a ambiente. La ubicación en Carrer Racó, 4, El Puig de Santa Maria es un puntazo, y si vas con ganas de relajarte en un sitio junto al mar, aquí lo tienes. El trato de la camarera Yanira fue genial, siempre atenta y sonriendo. Le pongo una buena puntuación al servicio, pero la comida… ah, ahí está el problemón. Aunque hay opciones para picar, no siempre están a la altura y la calidad a veces no es la mejor. Un rango de 20 a 30 € por persona, y es una pena que la comida no esté a la misma altura que el sitio.

Pero no todo es negativo. Otro grupo vino y les fue de maravilla. Alba se lució, y el ambiente les pareció un espectáculo. La gente lo usa también para venir a tomar algo o cenar con amigos. Y aunque la comida no es la mejor del mundo, el precio sigue en el mismo rango. Si te animas, es recomendable hacer una reserva porque se llena. Y, ojo, el nivel de ruido es bastante moderado, así que puedes hablar tranquilo.

He escuchado que hay quienes la rompen con su atención, como Rubén, que dejó a unos clientes encantados con su profesionalidad. Sin duda, después de un buen trago y una cena, tienen ganas de volver y recomendar el lugar. Además, el ambiente es perfecto para una cena al aire libre en la terraza. En ese sentido, parece que la experiencia varía dependiendo de a quién le toque atenderte.

Por otro lado, no toda la experiencia es positiva. Hubo a quienes les fue fatal con el servicio, como esas personas que esperaron 35 minutos sin que nadie les hiciera caso. Les sirvieron mal y al final se sintieron presionados a marcharse rápido. Te deja pensando si vale la pena arriesgarse, ya que también hay malas críticas sobre el trato en general. ¡Qué lío!

Con respecto a los gustos alimentarios, parece que Mamalú Playa tiene un poco de todo. Se adapta bastante bien, aunque no todas las experiencias son brillantes. Tienen opciones variadas, desde picadas hasta algunos platos más elaborados, y aunque el nivel de calidad zafa, puedes encontrar algo que se acomode a lo que busques. Así que si decides ir, ¡cruza los dedos para que te toque un buen día!

Hay un área para relajarse en el restaurante

Te cuento, anoche me lancé a Mamalú Playa y, la verdad, 5 estrellas merecidas. A veces, lo mejor es ignorar las críticas negativas y seguir tu instinto. Este chiringuito en la playa del Puig es una joya. La zona chill-out junto al paseo ya te atrapa desde que llegas. Con esa iluminación tenue y el césped bajo los pies, se siente una atmósfera mágica que te hace pensar que el verano aún no se ha ido. La brisa del mar y el ambiente relajado son pura vida.

La carta también está de rechupete. Tienen tapas clásicas, pero también propuestas de autor que son ideales para compartir. Todo con producto de calidad y sabores bien definidos. El emplatado es más digno de un restaurante pijo que de un chiringuito, pero sin perder esa esencia desenfadada que lo hace especial. Aquí se viene a disfrutar y dejarse llevar, no a estresarse.

Claro que hay que tomar en cuenta que no todo el mundo ha tenido la misma experiencia. He escuchado algunas quejas sobre el servicio, lo típico de un sitio que se acomoda. Pero, mira, no te olvides de ir con tus propias expectativas. Aquí el ambiente es moderado y si tienes un grupo grande, no hay problema, el sitio se adapta. ¿Algo que me preguntabas sobre si tienen un área para relajarse? ¡Claro que sí! Esa zona chill-out es perfecta para desconectar, así que no dudes en hacer una parada ahí cuando vayas. ¡No te arrepentirás!

Cuáles son los rangos de precios por persona en Mamalú Playa

Y sigamos hablando de Mamalú Playa, que la verdad es que es un lugar con muchas experiencias distintas. Por un lado, hay reseñas que hablan maravillas. Por ejemplo, uno de ellos dice que fueron a cenar y todo estaba buenísimo. La atención fue de 10, especialmente de parte de Cristian, que te hace sentir como en casa. Comida, servicio y ambiente, todos 5 estrellas. Suena genial, ¿no?

Luego, hay quien se atreve a hacer recomendaciones específicas, como por ejemplo los nachos al atún. Imagínate eso acompañado de unos tragos bien preparados, con un ambiente agradable y un servicio estupendo. Y así como lo cuenta una pareja que cenó allí, se nota que el lugar tiene su magia. Todo 5 estrellas otra vez. Definitivamente, es un sitio que invita a volver.

Sin embargo, no todo ha sido color de rosa. También hay quien salió bastante decepcionado. Una mesa tardó 30 minutos en recibir su comida, y cuando finalmente llegó, no era lo que habían pedido. ¡Hasta encontraron un vidrio en una hamburguesa! Menuda faena. Aparte de eso, mencionan un camarero que tuvo un trato bastante lamentable, lo cual arruinaría cualquier experiencia. Comida y servicio, ambos con un 1. La verdad, es difícil justificar esas cosas.

En un tono más positivo, hay otros que disfrutaron de una terracita más descontraída. La gente comenta que el ambiente es fresco y agradable. Sin embargo, parece que no fueron atendidos en un rato, lo que les hizo marcharse. A pesar de eso, el ambiente parece ser un punto fuerte. Eso sí, lo de estar sentados esperando sin servicio no mola nada. Así que, si te vas, ten paciencia.

Ahora, a destacar el servicio de Rubén, que también ha dejado una huella. No solo porque el lugar sea chulo para relajarte, sino porque Rubén te hace sentir como en casa. Su atención está a otro nivel. En este caso, la comida, el servicio y el ambiente, todo en 5 estrellas.

En términos de precios, parece que la cuenta puede variar bastante. Por persona, el rango está entre 10 y 30 euros, dependiendo de si vas a tomar solo unas cervezas o te lanzas a cenar algo más elaborado. Así que ya sabes, si decides pasar por Mamalú Playa, tienes varias opciones y puede que te encuentres con un servicio excepcional o algún que otro traspiés. ¡Así es la vida!

Es necesario hacer una reserva para comer en Mamalú Playa

Mamalú Playa tiene su cosa, ¿eh? Ubicado justo frente al mar, así que el paisaje no es un problema, es bastante agradable. Pero, a ver, hay cosas que mejorar en la cocina. Pedí una hamburguesa y, sinceramente, estaba llena de grasa y sosa. Incluso una salsita le habría hecho un montón de bien. Las patatas gajo… wow, refritas dos veces; con tanto aceite en cada bocado, se me hace imposible disfrutarlas. Las bravas estaban bien cocidas, pero el aliño de mayonesa y pimentón no las salvó, un buen allioli hubiera sido top. Y si hablamos del tomate con ventresca, le faltó sal a patadas. El servicio, eso sí, fue de 10.

Por otro lado, hay que reconocer que el equipo se lo curró. Rubén, el camarero, nos recibió genial y nos atendió de lujo. El chico sabe lo que hace. Te da ganas de volver solo por la buena vibra de la gente. Pero, ¡qué lástima que no abran al mediodía! Sería un planazo pasar el día al sol y comer bien, que ya sabemos que encontrar un sitio así no es fácil. Es un rollo tener que apurar la comida por la siguiente reserva, ¿no? A veces uno solo quiere relajarse y disfrutar, no estar mirando el reloj.

Hablando de gente fumando, un lío total. Nos llamaron la atención por fumar, cuando el dueño estaba también en la barra con el cigarrito. Eso sí que crea incomodidad; si quieren ser estrictos, que lo sean con todos por igual. No se sintió bien, y ya no me apetece volver. En general, si vas a Mamalú Playa, te diría que te prepares para una cena corta. ¿Reservas? Mejor que lo hagas, sobre todo si sois varios. Te lo digo porque si no, al final, la gresca puede llegar y no es plan de arruinar tu salida, pero si no esperan mucha gente, puede que te toque esperar un rato, así que más vale prevenir.

Dónde puedo leer opiniones sobre Mamalú Playa

Y, oye, si pasas por Mamalú Playa en El Puig, no te lo puedes perder. Este sitio está en Carrer Racó, 4, y la verdad es que tienen una atmósfera súper chida. Te recibe un rollo playero que hace que te olvides del estrés, aunque sea solo por un rato. No hace falta que te diga que el ambiente es genial para una comida en grupo o una cita con ese alguien especial.

La comida, ni se diga, ¡tienen una variedad que flipas! Desde tapas frescas hasta platos que te van a dejar la boca hecha agua. Prueba los mariscos, son fresquísimos, y si te gusta el pescado, no puedes irte sin saborear sus arroces. Pa’ los que tienen un diente goloso, los postres son una locura. Mejor ve con hambre y, si puedes, comparte, porque hay que probar de todo.

Y si te preocupa que los precios se disparen, no vas a tener ese problema aquí. La relación calidad-precio está de lujo, así que no te va a hacer falta hipotecar tu casa para disfrutar. Además, el servicio es bastante majo, siempre te echan un cable y te recomiendan lo mejor.

Ah, si quieres saber qué opinan otros sobre Mamalú Playa, te recomiendo que cheques sus reseñas en Google o en TripAdvisor. Ahí la gente cuenta sus experiencias y seguro que encuentras info útil. ¡Vamos, no dejes que te lo cuenten!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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