
Si buscas un plan chido para comer en Valencia, tienes que probar Oganyo, en Carrer de Bèlgica, 30. Este sitio destaca por su ambiente acogedor y decoración moderna, perfecto para relajarte y disfrutar con los tuyos. La comida es de 10, con platos que hacen agua la boca como el arroz meloso de costilla adobada y la tarta cremosa de queso al horno. Eso sí, ojo con los precios, especialmente si te animas a un menú degustación, que puede dejarte con cara de "¿qué pasó aquí?". Si quieres saber más, dale un vistazo al menú y prepárate para un festín. ¡No te lo pierdas!
Oganyo
Horarios Oganyo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:30–17:00 |
| jueves | 13:30–17:00, 20:30–0:30 |
| viernes | 13:30–17:00, 20:30–0:30 |
| sábado | 13:30–17:00, 20:30–0:30 |
| domingo | 13:30–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Oganyo
Dónde se ubica el restaurante Oganyo en Valencia
¡Tío, si buscas un buen lugar para comer en Valencia, Oganyo es la movida! Está en Carrer de Bèlgica, 30, en El Pla del Real, y te lo digo de verdad, este sitio se merece las 5 estrellas. He ido varias veces y no puedo dejar de volver. Su menú de entre semana es la leche: platos riquísimos a un precio que no te deja en banca rota. Esta última me tiré con el menú de medio día ampliado con 4 entrantes y todo estaba de vicio, como siempre. El servicio es muy amable y te cuidan bien, lo que mola un montón.
Hablando de precios, cuenta con unos 20-30€ por persona, súper razonable para lo que ofrecen. La atmósfera es tranquila, así que es perfecto para charlar con tus colegas. Eso sí, ten en cuenta que aparcar es un rollo. No hay muchas plazas y el parking en la calle es un poco complicado, así que vete preparado. Aún así, el sitio es accesible si llevas silla de ruedas, así que todo el mundo puede disfrutar.
Pero no todo son flores. Escuché de algunos que tuvieron una experiencia chunga, que el arroz estaba duro y el pescado más hecho que la suela de un zapato. Judías verdes crudas y pan congelado, menuda pena. Les pusieron una tarta de queso caliente que no saben si estaba bien o no. Según su opinión, comida y servicio muy malos. Eso sí, en general, todos hablan bien de los postres, así que algo tendrán que ofrecer.
Para que te hagas una idea más clara de dónde está el rollo, Oganyo está en Carrer de Bèlgica, 30, El Pla del Real, así que no hay excusa para no pasarlo bien comiendo ahí. ¡Date un capricho y ve a probarlo!
Cuál es el ambiente y la decoración del restaurante Oganyo
Si estás por la zona de Carrer de Bèlgica, 30 en València, Oganyo es un sitio que no te puedes perder. Con una puntuación de 5 estrellas, este lugar se lleva todos los elogios. Te lo digo porque la cena para dos con menú intermedio aquí es una experiencia de lujo. Los camareros son súper atentos y la cocina está abierta, así que ves en acción toda la movida. La calidad del servicio es brutal, así que si buscas un buen plan, este es el sitio. Por unos 40-50€ por persona, la comida realmente vale cada céntimo.
Hablando de la comida, deja que te hable del menú largo que pedimos un domingo. Cinco entrantes y un plato principal; en nuestro caso, nos decantamos por un arroz meloso de calamares, gambas y ajos tiernos. Todos los entrantes fueron espectaculares, aunque la ensaladilla de escabeche con mejillones no fue lo nuestro. Pero no puedes dejar de probar la berenjena a la llama, una maravilla con un sabor ahumado que te vuela la cabeza. Por 40€ en el menú de fin de semana, es un buen plan si tienes hambre, porque las cantidades son generosas. En cuanto al ambiente, la música es indie y tranquila, perfecta para disfrutar de la cena. El personal, que se llamaba Miguel, fue de 10. Un buen rollo total que hace que quieras volver.
Y si estás buscando un sitio acogedor, Oganyo lo tiene todo. La decoración es moderna, pero sin estridencias. Los camareros son súper profesionales y siempre están al tanto de lo que necesitas. Te hacen sentir como en casa, con un aire relajado que invita a quedarte un buen rato. La comida es exquisita, la berenjena que te he mencionado es pura delicia y el tartar un espectáculo, todo acompañado de música que hace que la velada sea aún más especial. Así que ya sabes, si quieres un plan con la gente que quieres, este es un lugar ideal. Para aparcar, tampoco hay problemas; hay un montonazo de plazas libres en la calle. ¡Un combo perfecto!
Qué tipo de comida se ofrece en Oganyo
Mira, si andas por Valencia y no te pasas por Oganyo, te estás perdiendo de algo muy gordo. Este sitio en Carrer de Bèlgica, 30 es un auténtico pelotazo. La carta no es muy extensa, pero lo que hay, ¡madre mía! Acertarás con cualquier cosa que pidas, no hay margen de error. Y ese ambiente, con un servicio que es de 10, te hace sentir a gustísimo. La vibes de allí son simplemente ideales, de esas que hacen que quieras quedarte horas.
Fíjate que celebré mi cumple ahí, y no podía haber elegido mejor. El menú largo fue una maravilla, platos de nivel que no parecían de aquí. Desde las croquetas de jamón ibérico hasta el guiso de calamares son obligatorios. La calidad de los ingredientes, insisto, ¡top! Todo con un precio que no se va de madre, entre 60-70€ por persona si te pasas con los platos. Pero lo vale, yo salí más que satisfecho.
Y si no has probado el arroz meloso, amigo, te lo estás perdiendo. Además, tienen un vino de Requena que está de escándalo. La tarta de queso casera también es un must que no puedes ignorar. Te lo aseguro, la comida es de 5 estrellas, el servicio igual y el ambiente no se queda atrás, así que no busques más.
En cuanto a la comida, Oganyo ofrece un mix de platos que te hará la boca agua: mariscos, arroces, y algunas delicias nacionales que van desde unas estupendas croquetas a berenjenas a la brasa. Si eres amante de la buena cocina, este es el sitio para ti. ¡Dale una oportunidad a Oganyo y no te arrepentirás!
Cuáles son algunos platos destacados que se pueden encontrar en Oganyo
Tío, si aún no has ido a Oganyo, te estás perdiendo una joya en Carrer de Bèlgica, 30. Te cuento que este sitio se lleva 5 estrellas y no es por casualidad. El ambiente es súper cómodo y espacioso, ideal para disfrutar de una buena comida sin agobios. La atención del servicio es de lo mejor, siempre amables y rápidos, haciendo que te sientas como en casa. Yo opté por el menú del medio día y fue un espectáculo total: tres entrantes y no te olvides de las piparras que te recomiendan. Cada plato que sacaban era una delicia.
Si lo tuyo es la cena, entonces el menú degustación de 8 platos es lo que tienes que pedir. El tataki de atún merece un aplauso, la textura y el sabor son una bomba. Y si eres fan del foie, la berenjena es un must. El ambiente es tranquilo, perfecto para charlar y disfrutar, y aunque el servicio es muy bueno, igual me quedo con la comida, que está a otro nivel. Por unos 50-60€, sales de allí con el estómago lleno y la sonrisa en la cara.
Para los findes, tienen menús que son una maravilla en relación calidad-precio. Por 30-40€, te llenas con platos que van desde una ensaladilla con remolacha y aguacate braseado hasta croquetas de jamón ibérico. Todo estaba delicioso y 100% recomendable. Liamos la cena en un ambiente acogedor y las camareras, súper simpáticas, se movían rápido para que nada faltara. Nos hicieron sentir que cada plato importaba.
A ver, si te preguntas qué puedes encontrar en Oganyo, he aquí algunos platos destacados: molletes, tataki de atún rojo Balfegó, coca, canelón y unos postres que te dejarán con ganas de más. En definitiva, la experiencia es brutal y seguro que repetirás. ¡No te lo pienses más y dale una oportunidad!
Es recomendable probar el arroz meloso de costilla adobada en Oganyo
Hablando de Oganyo, no puedo dejar de mencionar que es un lugar que destaca por su calidad. La guía Michelin no se equivoca, esta joyita está en el mapa y lo mejor es que es perfecta para sorprender a alguien especial. Si buscas un lugar para impresionar, este es el sitio. Y, hablando del menú, no puedes dejar de probar su MENÚ DEJARSE LLEVAR. Nosotros optamos por el largo y, vaya, ¡qué acierto! Acompañamos todo con su vino blanco Calcetas y fue puro placer. La atención aquí es de otro nivel, honestamente, te cambian los cubiertos con cada plato y el servicio es rapidísimo. 100% recomendado!
Los entrantes son algo de otro mundo. El buñuelo de bacalao con cremoso de membrillo es un must, al igual que el brioche con parfait de pollo y fresas; eso es lujo puro para el paladar. Ricotta con sardina en escabeche y piquillo asado fue sorprendente, y no puedo dejar de mencionar el tartar picante de atún, que se llevó la palma. Además, esas alcachofas en salsa de foie están para llorar de gusto.
Los platos principales no se quedan atrás. El rodaballo al pilpil y la carrillera con cremoso de apio nabo ¡madre mía! Todo estaba en su punto. Y de cierre, el cremoso de calabaza con naranja y helado de mascarpone fue el colofón perfecto. No hay duda, Oganyo es un sitio donde la comida te deja con ganas de volver. Y ya que estamos, en cuanto al arroz meloso de costilla adobada, definitivamente deberías darle una oportunidad. Aunque algunos comentan que las raciones pueden ser algo escasas, el sabor es lo que cuenta y las expectativas que genera son altas. Así que si te animas, ¡podrías tener una experiencia bastante grata!
Qué postre se menciona en la introducción que se puede probar en Oganyo
Te cuento que Oganyo en Carrer de Bèlgica, 30, es un lugar que me flipaba antes. Tenía una comida buenísima y el trato, madre mía, una maravilla. Pero la última vez que fuimos con un colega, la cosa se puso un poco incómoda. Éramos tres y queríamos dos menús y una carta, pero el camarero se puso firme y dijo que tenía que ser menú para los tres. Insistimos y al final, accedió, pero vamos, que con esa actitud se te quitan las ganas de volver. En un restaurante, lo que buscas es estar cómodo, no sentirte como si te estuviesen haciendo un favor.
Pasando a las otras experiencias, hay unas que son un espectáculo. Una vez fuimos cuatro y pedimos el menú. Es que tienen una variedad de platos brutales. Las croquetas y la berenjena a la llama son lo más. Y ni hablar de la tarta de queso de postre, de las mejores que he probado. Si te gusta el queso, tienes que probarla, es un must.
También, en otra ocasión, nos lanzamos al menú Michelin y estuvo de lujo, aunque de esos 9 platos que nos sirvieron, hay unos que recuerdas más que otros. A mí me encantó la croqueta de marisco y la alcachofa a la brasa. Todo un acierto, la verdad. El ambiente es muy chido, puedes charlar sin problemas y no se siente agobiante.
Por cierto, si alguna vez te preguntas qué postre deberías pedir en Oganyo, no dudes en lanzarte a por la tarta de queso que mencioné antes. Es un final perfecto para una buena comida. Te va a encantar, ¡palabra!
Hay opciones de menú degustación en Oganyo
Ya te digo, Oganyo en Carrer de Bèlgica, 30 es una elección brutal para salir a comer. Ayer, un viernes épico, pillamos un menú de 5 entradas para dos y la verdad, ¡todo riquísimo! La atención de las camareras fue excelente, siempre atentas y con una sonrisa. El ambiente es super agradable y los platos, aunque son un poco pequeños, tienen una presentación que flipas. Hace honor a su Estrella Michelin 2023 ⭐️ sin duda.
Si buscas calidad, aquí la tienes. Servicio y comida perfectos, y al final, por unos 30-40€ por persona, salimos más que satisfechos. Lo mejor es que no es pretencioso; tiene ese toque gourmet sin pasarse. La decoración y la música crean una vibe única que te hace querer quedarte a disfrutar. Vamos, que si estás en Valencia, esto es un must.
Y si te gustan los menús degustación, estás de suerte. Tienen una opción corta, que suele incluir 4 entrantes, un plato principal y un postre. Yo lo probé y no me quede con hambre, gracias a una combinación de sabores que deja huella. Es un sitio ideal si no te gusta llenarte demasiado, así que bien para una cena. Aunque, claro, si te pasas de la cantidad, el precio se puede ir a los 40-50€. En resumen, en Oganyo tienes opciones de menú degustación que están muy bien, así que ¡no dudes en probarlo!
Cuáles son los precios estimados en Oganyo, especialmente para el menú degustación
Te cuento que Oganyo es un sitio que se ha ganado 5 estrellas por su buena onda y la pasión que se siente en el ambiente. Esta es la segunda vez que vuelvo y realmente cada visita supera lo anterior, convirtiéndolo en una de las promesas de Valencia. El local tiene una decoración bien cuidada, sencilla pero con estilo, lo que te hace sentir a gusto desde que entras. Lo mejor es que la carta está cargada de platos que tienen mucho cariño detrás, y se adaptan al mercado o la temporada, ¡vaya manera de sorprender!
La atención también es un punto fuerte. El equipo es súper amable y se nota que están ahí porque les gusta lo que hacen. Hablando de la comida, los calsots y el steaktartar son un must. Si te queda espacio, no te puedes ir sin probar los postres. La torrija y la tarta son una locura, ¡te lo digo yo! De verdad, hay que ir con ganas de disfrutar y compartir.
Por otro lado, no todo es perfecto. Escuché que en una ocasión el servicio fue un poco lamentable. A veces, el trato no está a la altura de lo que el lugar busca transmitir. Si te falla la reserva o te dicen que no tienen algunos platos de la carta, eso puede ser un bajón. Pero hey, al final la comida suele estar buena, aunque no falten esos desajustes en la atención. Y ya que estamos, no olvidemos que de vinos tienen una selección que podría ser más amplia, aunque todo depende de lo que busques.
Ahora, sobre los precios, si te interesa el menú degustación, lo que me cuentan es que es bastante razonable para la calidad que ofrecen. No te esperes una comida barata, pero tampoco algo desorbitado. Si andas con ganas de un buen festín, preparate para unos 40 a 60 euros por persona, que es lo habitual, dependiendo de lo que pidas para acompañar. Así que ya sabes, si quieres una buena experiencia, Oganyo es un sitio que vale la pena, pero ten claro que el trato tiene que mejorar un poco.
Por qué se sugiere que los precios pueden ser sorprendentes en Oganyo
Mira, si estás buscando un buen rollo para comer en El Pla del Real de Valencia, tienes que probar Oganyo. Este restaurante en Carrer de Bèlgica, 30 es una joyita escondida. 5 estrellas, te lo digo en serio. Desde que pones un pie dentro, te envuelve el ambiente. La iluminación suave de las mesas y la decoración sobria hacen que te sientas a gusto. Además, la cocina está abierta; puedes ver a los chefs haciendo su magia. ¡Es un espectáculo!
Hablemos de la comida, porque eso es lo que importa, ¿no? Tienen unos entrantes variados que son una locura. Por ejemplo, los canelones de pollo van a hacer que flipes, y ni hablar de los buñuelos de bacalao. Eso se deshace en la boca y es sutil y ligero. Y oye, no te olvides de dejar espacio para los postres; la tarta de queso es simplemente . Por no mencionar la carta de vinos que tienen, con opciones por copas que te va a hacer volver por más.
El ambiente es moderno y acogedor, ideal para cualquier ocasión. La cocina es de mercado y se nota que usan productos de primera. He probado el all i pebre de gambas y manitas y, sinceramente, es una auténtica locura. Pero, ojo, el pescado que probé estaba un poco pasado de cocción, así que cuidadín con eso. Eso sí, tienen un menú que no te va a dejar los bolsillos temblando, aunque a veces los precios pueden parecer un pelín altos por la calidad que ofrecen. Y no es que sea caro, es que lo que traen a la mesa lo vale plenamente, ¡te sorprenderás!
En resumen, si te apetece una experiencia diferente, Ale, no dudes en pasar por Oganyo. Absolutamente recomendable y con un servicio de 11. ¡No te lo pierdas!
Es Oganyo un buen lugar para disfrutar de una comida en grupo o con amigos
La verdad es que Oganyo es un sitio que hay que probar sí o sí. Cuando llegas, sientes una vibra especial. El ambiente es acogedor y cálido, perfecto para una velada que quieras recordar. El trato es impecable, y eso hace que te sientas súper a gusto. Cinco estrellas no es cualquier cosa, y aquí se lo ganan a pulso. Desde el primer momento, te das cuenta de que la calidad del producto y del servicio es top.
Nosotros nos lanzamos a por el menú degustación, y fue la mejor decisión. Los sabores son súper intensos y variados, cada plato es una explosión en la boca. Se nota que hay atención al detalle, ¡incluso la presentación es un arte! Todo el mundo salió encantado, y no es broma. Tanto que, en plural, solo podemos decir: ¡GRACIAS!✨ Y claro, eso se traduce en una sola cosa: volvemos pronto.
Y mira, si estás pensando en un lugar para comer con tus amigos, Oganyo es *el sitio*. La atmósfera es perfecta para compartir risas y buenos momentos, y te aseguro que todos se irán felices. Con esos platos exquisitos, la carta de vinos propia y la atención de 10, seguro que disfrutarán de una experiencia inolvidable. Así que ya sabes, si quieres un plan chido, ¡no dudes en reservar!
Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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