Piscos y Buches | Restaurante Gran Canaria

Piscos y Buches | Restaurante Gran Canaria

El pasado domingo, ¡no sabes lo que nos encontramos en el Mercado del Puerto! Nos hablaron de la musica en vivo y nos lanzamos a Piscos y Buches. ¡Menuda elección! Nos atendió un chaval canario con el pelo blanco, súper amable. Pedimos huevos estrellados y churros de pescado con unas cervecitas, y, te juro, el servicio fue de 10. Este sitio tiene toda la onda: buena comida, buen ambiente y un montón de buen rollo. ¡Volveremos sin duda! Si quieres pasarla bien, ¡este es el plan! ✨

Piscos y Buches Restaurante Gran Canaria

Restaurante
Valoración media: 4,3
Opiniones: 450 Reseñas
Dirección: Mercado del Puerto, C. Albareda, 76, 35008 Las Palmas de Gran Canaria, Las Palmas
Teléfono: 928 46 43 73

Horarios Piscos y Buches Restaurante Gran Canaria

DíaHora
lunesCerrado
martes12:00–24:00
miércoles12:00–24:00
jueves12:00–24:00
viernes12:00–24:00
sábado12:00–24:00
domingo12:00–17:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Piscos y Buches Restaurante Gran Canaria

Cuál es el nombre del lugar mencionado en el artículo

¡Hey, colegas! Si andan buscando un buen plan para comer en Las Palmas, tienen que darle un vistazo a Piscos y Buches, un restaurante que está en el Mercado del Puerto. El sitio está bien chido, tiene mesas al aire libre y unos taburetes altos dentro que le dan buen rollo. Aquí la especialidad son las tapas típicas canarias , y de verdad que le ponen un plus que las hace únicas. Y por si fuera poco, tienen una buena selección de vinos y otras bebidas para acompañar sus platillos. El chico que nos atendió fue un 10, súper amable y atento.

Nosotros pedimos unos tomates aliñados y el pollo crujiente , y la verdad, todo tenía una pinta increíble. La comida está en la franja de 10-20 € por persona, lo que está bastante bien. Al final, nos salimos con una buena experiencia: comida 4, servicio 5, ambiente 4. Ah, y a no olvidarse de hacer una reserva, porque el lugar se llena y no querrás quedarte sin mesa. Lo mejor de todo, no tuvimos que esperar ni un poco, ¡fuimos directos a la acción!

Ahora, no todo fue perfecto. Ayer hicimos un intento de cenar ahí después de ver un video que lo recomendaba, y ¡vaya bajón! Tuvimos que darles un toque porque no sabían qué hacer con nuestra reserva para 3. Estaba la mesa vacía y, tras un rato de pie, nos sentamos en la mesa sin que nos invitaran. Pedimos una ropa vieja de pulpo que, sinceramente, estaba más vacía que un bote de papas fritas. Las costillas estaban duras y el pan llegó mojado, una decepción total. Para tapas y copas está bien, pero para una cena, yo lo pensaría dos veces.

En fin, si buscas un lugar para picar algo y disfrutar del ambiente, Piscos y Buches es una buena opción. Pero si te animas a cenar, a lo mejor deberías buscar otra cosa. Así que ya saben, denle una oportunidad, pero vayan preparados. ¿El nombre del lugar? ¡Exacto, Piscos y Buches!

Qué tipo de entretenimiento ofrece el Mercado del Puerto

Y hablando de Piscos y Buches, ¡qué sitio, tío! Cuando entras, ya sabes que vas a pasar un buen rato. Tienen 3 estrellas, pero en mi opinión, merecen más. Están en el bullicioso Mercado del Puerto, un lugar perfecto para picar algo rico. Te ofrecen tapas y raciones de comida tradicional, y hay sugerencias del día que siempre te sorprenden. Si vas con 5-8 colegas, no dudes en pedir varias raciones para compartir. ¡Y el mejor de todo? ¡No hay que esperar! Entras, pides y al lío.

Las tapas están de lujo, bro. Probé unas de queso ahumado y morcilla dulce que me dejaron alucinado. De verdad, la chica que me atendió fue un encanto, una de esas personas que hace la experiencia aún mejor. En cuanto a precios, andan entre 10-20 € por persona, lo que está bastante bien para lo que ofrecen. Y la verdad, no dudo que deba regresar a probar su carta de raciones. ¡Buena comida a buen precio siempre gana!

Por si fuera poco, los pinchos que tienen son una locura. Con el rulo de cabra y el de queso ahumado, ¡madre mía! Es que no te puedes ir sin probarlos. Además, la tortilla de papas que hacen está en su punto; ni muy hecha ni cruda, perfecta. Y si quieres buen ambiente, este es el lugar. ¡Los jueves y domingos hay música en vivo! Así que si buscas pasar un buen rato en una buena compañía, ahí tienes tu plan. Todo esto lo embalamos mientras te tomas una cervecita bien fría.

El Mercado del Puerto, además de buena comida, tiene entretenimiento a raudales. Los jueves por la tarde/noche y los domingos al mediodía hay música en directo, así que no solo vas por las tapas, sino que también puedes disfrutar de un buen show y pasarla genial después de haber comido a gusto. ¡Todo un combo!

Cómo se llama el lugar donde se disfrutó de la música en vivo

No te lo voy a negar, Piscos & Buches se ha vuelto un imprescindible para mí cuando quito la vista del sofá y me lanzo a explorar la comida canaria. He ido un montón y siempre salgo feliz, como si hubiera encontrado un tesoro. El trato cercano y profesional del personal hace toda la diferencia. En mi última visita, el servicio fue top, y tengo que hacer un especial shoutout a Miguel, el camarero que nos atendió. Fue un lujo, siempre encima de todo.

Las comidas aquí son un manjar. La última vez me di un festín con ese queso ahumado acompañado de una mermelada de pimientos que te hace sentir que estás en el séptimo cielo. Y no me hagas empezar con las bolas de morcilla dulce, ¡vaya sabor que tienen! Y ojo, el mojo que prepara el maestro D. Juan es una obra de arte: juega con los sabores de siempre y los presenta de una manera que enamora. La variedad es tan amplia que al salir solo pienso en volver, ¡estoy soñando con la próxima visita!

En general, la calidad de la comida, el ambiente acogedor, y el buen rollo que se respira la convierten en un sitio top. Quizás el único pero fue un camarero que llegó más tarde que no estaba a la altura de los demás. Pero eso no quita que el resto del personal, sobre todo ese camarero de la barba que no recuerdo el nombre, hicieron que todo fluyera. Y lo mejor de todo: no necesitas reservar, así que si te animas, ¡aquí te espero!

Y para responder a la pregunta, disfrutamos de la música en vivo también en Piscos & Buches, donde además de cenar puedes engancharte a buenas vibras y melodías. ¡Un plan perfecto!

Qué tipo de comida se pidió en Pisos y Buches

Y claro, si estás por el Mercado del Puerto, no puedes dejar de pasarte por Piscos y Buches. Es de esos lugares donde te vas a sentir como en casa. Empiezas a pedir unos pinchos por 2,5 o 3 euros y, entre risas y cervezas, al final te vas más que satisfecho. Te lo dice alguien que ha probado el menú y no hay nada que no me haya gustado. Muy recomendable, de verdad.

El ambiente está siempre animado, aunque el sitio no tiene muchas mesas, por eso lo mejor es ir pronto si no quieres quedarte con las ganas. Pero no te preocupes, aunque se llene, el chico que nos atendió fue súper amable y se movía como un rayo, ¡nos sirvieron rapidísimo! Si tienes calor, esto es un plus, porque cuentan con un comedor con aire acondicionado que se agradece un montón.

Y hablando de comida, no te quedes solo en los pinchos; aunque nosotros solo los probamos, he oído maravillas de las croquetas de morcilla, el queso ahumado y las papas con mojo. Cada bocado es un acierto, y el trato que te dan es de 10. Así que, si es la cena que buscas por menos de 20 euros, este es el lugar.

Entonces, ¿qué tipo de comida se pidió en Piscos y Buches? Fundamentalmente, pinchos y algunas raciones, y claro, las deliciosas croquetas de morcilla que todo el mundo recomienda. ¡Sin duda, una experiencia para repetir!

Cómo fue la experiencia con el servicio en Pisos y Buches

La primera vez que pisamos Piscos y Buches, teníamos ganas de cenar algo contundente, pero por desgracia, nos encontramos con la cocina cerrada. Una faena, ¿no? Así que, ni modo, terminamos comiendo unos pinchos en la barra que estaban buenísimos. El ambiente es súper chill, perfecto para pasar un buen rato. ¡Y que no se olvide la atención! El personal fue bien amable; de hecho, hasta nos guardaron una bolsa que olvidamos en la tasca de al lado. Eso sí que es un detalle. Así que, ¡prometemos volver a por esa cena!

En nuestra segunda visita, descubrimos este lugar por pura casualidad. ¡Qué acierto! Es un sitio moderno que ofrece tapas y raciones típicas canarias pero con un toque fresco y actual. La cerveza súper fría y el servicio genial, te hacen sentir como en casa. Si buscas algo rico, no te puedes perder la tarta de queso y el gofio con pulpo. Lo que más me gusta es que puedes cenar por 20-30 €, así que, ¡a qué esperas!

Sin embargo, no todo ha sido color de rosa. En otra ocasión, el servicio se notó desbordado. Solo dos personas atendiendo a todos y se notaba que necesitaban más manos. Los pinchos estaban bien presentados, pero las croquetas eran congeladas y un poco pastosas. Y la cazuela de huevos con chorizo... pues, normalita. La relación calidad-precio ahí no cuadró del todo, aunque quizás le demos otra oportunidad más adelante.

Y bueno, no puedo dejar de comentar la experiencia que tuve una vez, que fue una vergüenza absoluta. Tenía una reserva y, al llegar, nos dijeron que la cocina estaba cerrada. ¿En serio? ¿Para qué aceptan reservas si no pueden atender? La atención esa vez fue lamentable, sin disculpas ni soluciones, y salimos con hambre y un mal sabor de boca. Si eso es lo que ofrecen, no tengo ganas de volver.

Así que, sobre el servicio en Pisos y Buches: a veces brilla y otras brilla por su ausencia. Depende de la jornada, realmente. La íbamos a recomendar en un momento, pero luego viví situaciones de descontrol. Ojalá se planteen mejorar, porque podríamos tener un buen sitio para disfrutar.

Quién atendió a los visitantes en el lugar mencionado y cómo se describió

Tío, si buscas un sitio para comer en Las Palmas, Piscos y Buches es un must. La comida está exquisita, de esas que te hacen cerrar los ojos mientras masticas con una sonrisa. Las papas arrugás son lo más, un clásico que no puedes dejar pasar. Y el personal, de 10, muy majo y siempre pendiente de que estés cómodo.

Este sábado me llevé una grata sorpresa. Fuimos con un Groupon, y aunque no habían visto la reserva, el trato fue buenísimo. Nos dieron un menú que, aunque cerrado, tenía un montón de platos chulísimos. Los entrantes, sobre todo el tomate con caballa y las papas arrugadas con queso, estaban de muerte. Y no te voy a mentir, el pollo crujiente parecía que te estaba llamando, pero ojo, tiene un toque picante. Al final, no pudimos con todo y los postres, ¡madre mía! El "Polvito canario" y la tarta de higos, un final perfecto.

Y si hablamos de la comida, las croquetas de morcilla dulce y el bocado de calamar son para llorar de lo buenas que están. La relación calidad-precio me pareció brutal. Por lo que gastamos entre cerveza y un buen tinto de verano, nos quedamos con ganas de más, ¡pero bien llenos!

El servicio, en serio, exquisito. Pedro fue el que nos atendió y se preocupó de que todo estuviera en su sitio. Si querías algo, ahí estaba él, siempre sonriente. Nos ayudó incluso a traer comida del local de enfrente, lo cual fue un gran detalle por su parte. Una experiencia sin duda para repetir, sobre todo para probar esos huevos rotos que nos quedaron pendientes. ¡Gracias, Piscos y Buches, por una noche de risas y buena comida!

Qué ingredientes se usaron en los platos pedidos, como los huevos estrellados y los churros de pescado

Mira, si andas por Gran Canaria, no puedes dejar de pasar por Piscos y Buches en el Mercado del Puerto. De verdad, la comida que tienen es 5 estrellas. Empezamos con unas papas arrugas que estaban de miedo, y ni hablar del queso con almendras, que estaba fabuloso. Luego probamos las croquetas de morcilla y las minihamburguesas. Eran de buena calidad, pero la verdad, no me convencieron del todo en sabor. Pero oye, la cena nos salió entre 40 y 50 € por persona, así que tampoco se puede pedir mucho más. En cuanto al servicio, un 10 de 10, y el ambiente es de lo más acogedor.

El día que fuimos, también tuvimos la suerte de chocar con unos camareros que sabían de lo que hablaban. Como turistas, nos recomendaron probar los quesos y la ropa vieja. La buena noticia es que me enamoré del queso ahumado. El ambiente era genial y la atención de los chicos, super amable. Por todo esto, la comida estaba en 5, el servicio en 5 y, si planeas ir a picar algo, ¡definitivamente este es el sitio! Y lo mejor, puedes disfrutar de unas tapas por unos 10 a 20 € por persona.

Si buscas algo para cenar, no dudes en pedir las croquetas de morcilla. Son realmente espectaculares y, además, el lugar tiene ese rollo desenfadado que hace que quieras quedarte un buen rato. Las mesas altas le dan un toque especial, aunque aparcar ahí puede ser un pequeño lío. Tienes opciones de aparcamiento, puedes encontrar en la calle gratis o usar el aparco del poema del mar y cruzar la pasarela.

Y ya que estamos, sobre los huevos estrellados y los churros de pescado, te cuento que aunque no probé eso, parece que en esos platos usan ingredientes frescos y llenos de sabor. Lo que sí te aseguro es que todo lo que probamos ahí está a otro nivel, así que no dudes en darte el gusto cuando vayas. ¡Vas a querer repetir sin parar!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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