Restaurante Camping San Vicente

Restaurante Camping San Vicente

¿Buscas un buen plan para comer en Xeraco? El Restaurante Camping San Vicente es el sitio que necesitas. En la Av. de la Mota, 24, aquí la paella es un must: exquisita y hecha con productos frescos de la huerta. Imagina disfrutar de un plato riquísimo mientras te deleitas con unas vistas al mar que son una locura, especialmente al atardecer. El ambiente es acogedor y familiar, perfecto para relajarte. Así que ya sabes, si estás por Valencia, métete en Tripadvisor y ve lo que dicen, que este lugar es una joya.

Restaurante Camping San Vicente

Restaurante
Valoración media: 3,8
Opiniones: 356 Reseñas
Dirección: Av. de la Mota, 24, 46770 Xeraco, Valencia
Teléfono: 962 88 81 88

Horarios Restaurante Camping San Vicente

DíaHora
lunes9:00–24:00
martes9:00–24:00
miércoles9:00–24:00
jueves9:00–24:00
viernes9:00–24:00
sábado9:00–24:00
domingo9:00–24:00

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Restaurante Camping San Vicente

Dónde se encuentra el Restaurante Camping San Vicente

Venga, hablemos del Restaurante Camping San Vicente. Si buscas un sitio chido para comer con vistas de primera línea de playa, aquí lo tienes. En la Av. de la Mota, 24, Xeraco, Valencia, este lugar se lleva 5 estrellas de mi parte. La familia y yo fuimos un día, y aunque estaba a tope, nos atendieron rápido y con una sonrisa. Tienes que tener en cuenta que es mejor reservar, especialmente si vas en grupo, pero te aseguro que no vas a esperar nada. La comida está súper bien de precio, en torno a 20-30 € por persona, y los platos están bien cargados. ¡Nos sorprendieron!

La esencia de este lugar está en lo bien que se come. La comida es de 10 y la calidad se nota desde los entrantes hasta el postre. A mis hijos les encantó el robot-camarero, así que es un punto extra para la experiencia familiar. Lo que nos encantó fue el arroz, que estaba riquísimo, especialmente una paella que pedimos en otra visita. Eso sí, la rapidez del servicio a veces puede fallar un poco, pero la comida compensa todo.

Por otro lado, hay algunas opiniones que contrastan bastante. Hay quien ha tenido experiencias malas, como platos que no estaban en su punto o un servicio que dejó mucho que desear. Pero, claro, es posible que tu experiencia varíe. Es una mezcla de buenas y malas críticas, así que ve con las expectativas balanceadas.

Así que, si te preguntas dónde se encuentra el Restaurante Camping San Vicente, está en la Av. de la Mota, 24, 46770 Xeraco, Valencia. ¡Una buena opción si buscas comida rica con vistas al mar!

Qué platos destacados ofrece el restaurante

Ya te digo que el Restaurante Camping San Vicente en Xeraco tiene sus más y sus menos. He estado allí y, la verdad, la ubicación es lo que se lleva la palma. Tienes unas vistas al mar que te dejan flipado, justo al lado de las dunas. Ideal para un almuerzo decente mientras escuchas las olas. El bocadillo recomendado es el de chupitos con picaeta y, si tienes ganas de algo diferente, el de figatells también vale la pena. Por cierto, sí, pídete un cremaet para completar la jugada, aunque la verdad sea dicha, era más un café tocado que un cremaet en sí. Te sale la broma por solo 9 €, así que no es un atraco.

Ahora, no todo es color de rosa, ¿eh? El camarero parece que tenía la cabeza en otro sitio, y la limpieza de las mesas y sillas dejaba un poco que desear. No quiero ser pesado, pero hay que tener en cuenta esos pequeños detalles. El ambiente es muy acogedor y el ruido es bajo, así que puedes charlar con los amigos sin problemas. Por el precio, calculas entre 1-10 € por cabeza, un chollo para comer calidad con vistas.

Pero, ojo, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Hay que escuchar las quejas también. He oído historias de arroz del señoret que es casi solo arroz salado y de paellas duras que tardan una eternidad en llegar, y eso que tenías reserva. Luego también se quejan de que les traen platos repetidos y de que el trato no es para tirar cohetes. Y olvídate de la ensaladilla, que dicen que es precocinada. No entiendo cómo el mismo lugar puede tener experiencias tan distintas.

Si te animas a probar, te recomiendo encarecidamente ir a disfrutar del bocadillo de figatells y ese cremaet “tocado”. Si lo que buscas son platos de calidad, lo mejor son esos dos. Pero, sinceramente, si prefieres un buen arroz o una paella, a lo mejor es mejor picar en otro sitio, porque aquí eres capaz de salir con más hambre que al entrar. ¡Tú decides!

Cuál es la especialidad del restaurante

La verdad, si vas al Restaurante Camping San Vicente en Xeraco, prepárate para lo peor. La comida es un asco total, de esos que te dejan mal sabor de boca. El calamar estaba durete, los mejillones, que para colmo parecían pasados, y el arroz... madre mía, parecía un vomito. Era como una mezcla de garbanzos, morcilla y un arroz que más bien era papilla. Si de algo te puedes salvar es del salmón, que estaba pasable, pero el pimiento que le acompaña, crudo, ¡imagínate! Y las coquinas, que te faltaban sal como si no hubiera un mañana. ¿Y el pulpo rebozado? ¿Desde cuándo? Mejor dale un giro a tu día y no vayas, de verdad.

Aparte de la comida, el servicio deja mucho que desear. Pedimos el pan y la chica que nos atendió se lo tomó muy a pecho y, con una actitud de diva, nos dijo: “La que toma nota soy yo”, y se piró a otra mesa. ¡Qué rudeza! Al final, terminamos esperando un rato eterno para que nos tomasen el postre. Y, sorpresa, tampoco tenían la mitad de los helados que ofrecían. La torrija, eso sí, estaba buena, pero nada que valga la pena después de un servicio tan patético. Total, comida: 1, servicio: 1, ambiente: 1.

Algunos dicen que las paellas son decentes, pero ojo, es mejor que vayas entre semana. Los fines de semana, la atención es un desastre, tardan una eternidad en hacerte la nota. Si reservas una paella para una hora, ve 45 minutos antes para los entrantes, porque si no olvídate. Además, los precios han subido sin cambiar las cartas, así que saldrás sin saber si te han cobrado de más. En fin, si de verdad tienes ganas de paella, mejor no pidas aquí. En conclusión, su especialidad no es otra cosa que la decepción. Si eres valenciano, más vale que busques un lugar donde realmente sepan de paellas.

Usan productos frescos en su cocina

Mira, sobre el Restaurante Camping San Vicente, hay opiniones para todos los gustos, pero si me preguntas, hay que destacar lo bueno. Tienen una terraza al lado de la playa donde se come de maravilla. El arroz con bogavante es de lujo y si decides no arriesgar, sus pizzas caseras son otra cosa. Perfecto para unos drinks, una buena comida o una cena relajada. La atención de los camareros es bastante buena, siempre pendientes de ti. En resumen: comida 5, servicio 4, ambiente 4. Ideal para disfrutar con los colegas.

Sin embargo, no todo es un cuento de hadas. Algunas reseñas son de terror. Por ejemplo, una peña se quejó de la paella de marisco porque les salió salada y además, pagar 2,50€ por una copa de vino de la casa y 3,00€ por un refresco es un poco absurdo. Nadie quiere sentirse atracado, ¿no? Luego está el desayuno que, oas! tardaron 45 minutos en servir y les faltaron cosas. Al menos, aquí el ruido no es un problema y se puede chacharrear tranquilo, pero tómate cuidado con lo que pides. Comida y servicio de dos estrellas, no está bien.

Aunque, por otro lado, hay gente que se siente en casa. Unos lo han repetido y todo, diciendo que el camping es pequeño y acogedor, al lado del mar y con una comida que se sale. ¡Bendito sea el servicio rápido! Pedías a las 2:09 y a las 2:20 ya tenías la comida. Eso sí, las sepias a la plancha y la fritura de pescado están exquisitas. Este lugar tiene su encanto y la comida buena, ¡hay que reconocerlo! Valoraciones como comida y servicio 5 estrellas son bastante habituales.

Ahora, sobre si usan productos frescos en la cocina, parece que la calidad puede ser un poco aleatoria. Hay comentarios que dicen que el plato del día era un desastre y se encontraron un trozo de plástico en la ensalada. Así que, aunque tienen momentos de gloria, hay que ir con cuidadito. Así que, si decides probarlo, ¡vete preparado para sorpresas!

Cómo es el ambiente del Restaurante Camping San Vicente

Vaya, lo del Restaurante Camping San Vicente es toda una montaña rusa, ¿no? Empezando por lo básico, hay opiniones de todo tipo. Algunos dicen que se la pasan bien, que el trato es familiar y cercano, muy en la línea de un camping playero. La ubicación es un puntazo: estás a pie de playa, disfrutando del sol y la brisa. Pero hay pegas importantes que no se pueden pasar por alto. Si eres de los que valoran el servicio, mejor ve preparado.

Por un lado, tienes a quienes han disfrutado de unas tapas riquísimas y mencionan un cremaet que parece ser de los mejores. Juanvi, un cliente que no se anda con tonterías, destacó esas delicias y la amabilidad del personal. Pero del otro, están los que se han llevado un chasco monumental. ¡Imagina pedir un arroz negro y que llegue una cantidad ridícula por lo caro que te cobran! Hemos visto opiniones que dicen que han cobrado por pan y salsas sin preguntar. Eso no se hace, colega.

Y hablando de tiempo, hay quienes se han sentido estafados, con esperas eternas, ¡hasta 45 minutos solo para un café! ¿En serio? Ese ritmo está lejos de ser aceptable. Si buscas un sitio donde comer antes de un paseo por la playa, aquí hay opciones, pero asegúrate de que no sea en hora punta, porque la atención puede ser un caos.

Ahora, sobre el ambiente del Restaurante Camping San Vicente, te diré que, en general, parece que la vibra es de un lugar casual y relajado, ideal para comer bien con vistas al mar. Pero si tienes suerte de que el servicio esté a la altura, porque si no, te llevarás una decepción. Así que, ya sabes, si decides ir, ve preparado para lo que pueda pasar. ¡Que no te pille desprevenido!

Es el restaurante adecuado para familias

Y bueno, si no has estado en el Restaurante Camping San Vicente, ya estás tardando. La vibra es genial y el trato que te dan es de 5 estrellas. La playa está a dos pasos, lo que se agradece un montón. La comida está brutal, de verdad. A mí me encantó la paella senyoret; estaba para mojar pan. Todo por un menú de 10€ con vistas al mar, ¡casi un regalo! Una jornada perfecta si buscas un plan para comer en familia o con colegas. Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5, ¿se puede pedir más?

Si quieres un almuerzo más ligero, el bocata de 7'50 está de lujo también. Bebida incluida y, si te soy sincero, después te vas a dar un chapuzón en la playa. Todo taxado y certero, sin complicaciones. Pero, cuidado, porque también hay opiniones que dejan que desear. Hay quienes han tenido una experiencia chunga, como un arroz que prometía y resultó un fiasco. Eso sí, aunque el lugar tiene sus altibajos, la mayoría de la gente sigue creyendo que el sitio vale la pena por lo que ofrece.

Ahora, en cuanto a si este lugar es adecuado para familias, te digo que sí, pero con matices. Los peques tienen acceso a un parque de chorritos y eso siempre les hace felices. Pero hay que tener cuidado con el servicio. Hay comentarios de que el trato no siempre es el mejor y eso puede ser un poco frustrante cuando vas con niños. Aún así, si te decides a ir, ¡ve con mente abierta! Disfruta del buen comer y de la playita, que a veces. ¡vale más la pena lo bueno que lo malo!

Qué tipo de vistas se pueden disfrutar desde el restaurante

Tío, déjame contarte lo del Camping San Vicente. ¡El lugar tiene su rollo! Quedé flipando con las paellas, son de otro nivel. Pedí la arroz meloso marinero y estaba para morirse, de verdad. Te lo digo, el sitio tiene unas 5 estrellas en comida, servicio y ambiente. Juanmi, el camarero, es un crack, siempre está a lo que necesitas. Gracias a su atención, nos sentimos como en casa y eso se nota. Ya estoy planeando volver el 29 de julio, ¡un abrazo por la buena vibra!

Pero no todo son flores ahí, ¿eh? Un colega reservó una paella un miércoles y estuvo más de una hora esperando. El restaurante estaba casi vacío, y la organización brillaba por su ausencia. Lo peor, esos boquerones fritos, que te los servían sin limpiar, ¡un desastre! Eso sí, las vistas a la playa son una maravilla, pero si te tratan mal, la experiencia pierde un montón. Así que esa visita, mejor que se quede en un recuerdo, y no tienen intención de repetir.

Del rollo de la organización, la cosa se complica cuando solo tienen a un par de camareros. La espera puede ser eterna y lo que acabas recibiendo no siempre es lo que pediste. Pedí una paella de foie y pato con setas y le faltó sabor, ni rastro de setas. Aunque te alucinan con las raciones, también hay margen de mejora. En cuanto a ambiente, no destacarían por ahí, menos de un 3 diría.

Y de verdad, lo que me sorprendió fue la queja de un amigo que comió horrible un día. Según él, los mejillones estaban malisimos y el arroz, recalentado del día anterior. O sea, ¡malísimo! Una media hora solo para pedir y después, ni ganas de postre porque todo lo demás dejó un buen sabor amargo. La cuenta tardó una eternidad y claro, si así fue en septiembre, no quiero imaginar en agosto. Una pena porque hace años tenían buena fama, pero parece que se están perdiendo en la tralla.

En cuanto a las vistas, si decides quedarte a comer, desde el restaurante podrás disfrutar de unas vistas alucinantes a la playa. Aunque el servicio deje mucho que desear, al menos puedes relajarte mirando el mar... ¡pero mejor si compras comida para llevar!

Es recomendable visitar el restaurante al atardecer

Mira, te voy a ser claro. Camping San Vicente, que está en Avenida de la Mota, 24, en Xeraco, no es precisamente el lugar más top para ir a comer. Escuché de una gente que esperaron una hora y media para que les trajeran la comida, y eso con solo cuatro mesas ocupadas. ¡Un desastre! Cuando al final llegó su plato, era como si el último en comer en la mesa se lo hubiera traído un caracol. Además, las patatas estaban recalentadas en el microondas. ¿En serio? Esto no da para más, hay sitios mucho mejores.

Y hablando de precios, te cuento que un amigo salió echo polvo después de pagar 50-60 euros por comida que, aunque estaba pasable, no valía ni la mitad. Dijo que el lugar no era un lujo, pero tampoco un antro, así que le dio 3 estrellas. La gente se lo pasa bien, pero no esperes tampoco un festín, ¿sabes?

Pero, como en todo, hay excepciones. Unos colegas fueron y les flipó la experiencia. ¡5 estrellas! La comida estaba riquísima y el servicio fue rapidísimo. Esos tipos se sintieron como reyes comiendo con vistas a la playa, con ese airecito que te da la vida. Ahora, claro, recomendado al 100% para una buena comilona.

Eso sí, hay que tener cuidado con las paellas. Dos mesas se quejaron porque les sirvieron el plato equivocado, y la solución fue que intercambiaran entre ellos como si fuera un juego de cartas. ¡Y cuando pides una paella, más te vale que esté bien hecha! Hubo una tanda que ni sal tenía, y al parecer a la camarera le importó un bledo. De esos dramas al final se te quitan las ganas de volver.

En resumen, si buscas un buen rato y una comida decente en un entorno chido, de día puede que lo disfrutes. Pero, ¿al atardecer? ¡Sin duda! Las vistas son espectaculares y seguro que te sientas mejor disfrutando de un buen plato con la brisa del mar. Eso sí, ve con la mente abierta y prepárate para jugártela.

Dónde puedo encontrar opiniones sobre el Restaurante Camping San Vicente

La verdad, me da pena decirlo, pero el Restaurante Camping San Vicente ha tenido sus altibajos. Si estuviste por allí en el puente de mayo, lo que viviste seguramente no fue de lo mejor. Estaban desbordados de gente y la falta de personal se notaba mucho. La atención, bueno, casi inexistente. Imagínate tener que ir a la barra a hacer tu propio pedido. Y no hablemos de la comida: la pizza parecía más un crepe que otra cosa. Los calamares fríos no ayudaron en nada, seguro porque nunca llegaron a nuestra mesa en condiciones. La verdad, no lo recomiendo. Lo que pagamos, entre 40 y 50 euros por persona, no vale la pena por lo que te ofrecen.

Luego, un par de días después, escuché que alguien tuvo una experiencia similar, pero lo que más me impactó fue su llegada al lugar. La recepción fue realmente mala. Hace un par de años fue otra cosa, pero parece que se les ha olvidado cómo dar un buen trato. Y eso es un gran fallo, sobre todo si está en el negocio de la comida y el turismo. Yo tengo 25 años en el sector, y nunca debería sentirse un cliente así, independientemente de lo saturado que estés.

Pero hay otra cara de la moneda. Por ejemplo, ayer, después de una carrera en la playa de Xeraco, un grupo reservó y tuvo una experiencia increíble. La ubicación y las vistas son de 10. La gerencia hasta les dejó usar las instalaciones para ducharse antes de comer. Y ese menú cerrado que tuvieron... ¡madre mía! Un arroz y una fideuà que estaban exquisitos. Es genial saber que hay momentos así, porque los chicos del camping merecen un aplauso por su servicio.

Y eso no es todo. Otro grupo se dejó caer por allí y pidieron una paella del senyoret que fue un auténtico manjar. Comida frente al mar con una buena brisa y todo. ¡Eso suena a planazo! En general, quienes han tenido buenas experiencias hablan de un ambiente increíble y un servicio rápido, incluso cuando está lleno.

Si te preguntas dónde puedes encontrar opiniones sobre el Restaurante Camping San Vicente, lo mejor es mirar en reseñas en línea, redes sociales, o incluso preguntarle a la gente en foros que haya ido. Las experiencias varían bastante, así que seguro encuentras algo que te sirva para decidir si te lanzas.

El restaurante es popular entre los turistas que visitan Valencia

Mira, voy a serte sincero. Fui al Restaurante Camping San Vicente en Xeraco, y te cuento que las 2 estrellas que le ponen en las reseñas no son por gusto. La comida está buena, no hay queja en eso, pero la organización es un desastre total. Cuando reservé, no me dijeron nada de que hubiera música en directo, ¡y vaya si había! El volumen estaba tan alto que literal no podía hablar con mis amigos. Un poco incómodo, la verdad.

El tema se complica más porque solo tienen a 3 camareros para servir a una sala llena. Me dio pena verles, estaban haciendo su mejor esfuerzo, pero era una misión imposible. Entre las mesas llenas de gente y el ruido de la música, la experiencia se ha vuelto un caos. Normalmente, yo soy de los que pone mucho peso en el servicio, pero aquí, ni eso pudo salvar la noche. No me sentí a gusto en ningún momento, y eso que a mí me encanta disfrutar de una buena comida. La verdad, espero que los dueños se lo piensen y contraten a más personal, porque no es justo meter a 3 personas a un trabajo que necesita al menos el doble.

Respecto a si es popular entre los turistas que vienen a Valencia, diría que sí, pero más por ser un sitio conocido que por la experiencia en sí. La buena comida puede atraer a unos, pero si no resuelven el tema del servicio, pueden dejar a más de uno con un sabor agridulce. Con toda la competencia que hay, no les va a ser fácil mantener esa popularidad si no ajustan algunas cosas.

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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