Restaurante La Pizca de Sal

Restaurante La Pizca de Sal

Si buscas un plan chido en Valencia, tienes que dar una vuelta por La Pizca de Sal en Plaça de Santa Úrsula, 3. Este sitio tiene una amplia terraza donde te puedes meter unas tapas tradicionales con un toque moderno mientras disfrutas de vistas brutales de las Torres de Quart. La gente habla maravillas de su menú del día por solo 10€ en mediodía y 20€ por la noche, ¡todo un chollo! Además, si tienes algo que celebrar, tienen menús especiales que te van a encantar. No te lo pienses más y ven a descubrir la mejor cocina en el Barrio del Carmen.

Restaurante La Pizca de Sal

Restaurante
Valoración media: 4,1
Opiniones: 877 Reseñas
Dirección: Plaça de Santa Úrsula, 3, Ciutat Vella, 46001 València, Valencia
Teléfono: 963 91 17 96

Mapa Ubicación Restaurante La Pizca de Sal

Dónde se encuentra La Pizca de Sal

¡Ey, qué pasa! Si andas por Ciutat Vella de Valencia, te cuento que tienes que probar en La Pizca de Sal. Este sitio está en la Plaça de Santa Úrsula, 3, al ladito de las Torres de Quart. No te van a llevar aquí a un restaurante de lujo, más bien es de esos lugares donde se sienten como en casa. La decoración es sencilla y acogedora, y la atención ya te digo que es de 10.

La terraza es ideal, amplia y con sombra, así que puedes disfrutar de las vistas sin perder el ritmo. Además, aquí no hay mucho tráfico, lo que significa que puedes charlar y comer a gusto. ¡El rollo es relajado! En la carta, tienen platos que son un homenaje a la cocina mediterránea: la titaina, los croquetones, los gambones al ajillo y, no te olvides, el canelón de rabo de toro son de lo mejorcito. Cómprate un arroz con bodega, el de foie es un must que tienes que probar, aunque a veces desearía que tuvieran más sorpresas fuera de carta.

Y por si te lo preguntabas, este lugar tiene más que buena comida. El ambiente es tranquilo y el servicio, de los más amables que he visto. Ya ves que aquí no hay broncas; simplemente se trata de buena comida sin pretensiones. Y si eres de los que les hace ojitos al chocolate, déjate un hueco para los postres, que son caseros y ¡flipantes!

Entonces, ¿dónde se encuentra La Pizca de Sal? Pues ya sabes, en Plaça de Santa Úrsula, 3, justo en el centro de València. Si vas en grupo de 3 a 4 personas, te va a salir entre 30-40 € por cabeza. Así que ya sabes, ¡reserva y disfruta! ️

Qué tipo de comida se ofrece en La Pizca de Sal

Y bueno, si estás por Plaça de Santa Úrsula y buscas algo rico, tienes que pasarte por La Pizca de Sal. El sitio está en una zona tranquila y se nota que han pensado en los detalles. El camarero que me atendió fue un verdadero crack, siempre pendiente sin ser agobiante. Todo rapidísimo, eso sí. Pedí el menú del día y empezamos con una crepe de espinacas que, madre mía, estaba para chuparse los dedos. Lo único malo es que solo venía una, y estaba tan buena que me quedé con ganas de más.

Luego, me lancé a la paella. El sabor estaba muy bien, aunque noté algunos granos de arroz un poco duros. Pero el pollo, ¡eso sí!, estaba para llorar de lo bueno que estaba. Y para rematar, un postre de torrija que te juro que se convirtió en un nuevo favorito. ♥️ Si eres goloso, tienes que probarlo. Todo esto por 30 euros y más que satisfecho. La relación calidad-precio está más que bien.

A la siguiente visita, repetí porque la experiencia fue tan buena. Esta vez probé la paella valenciana, fideuá negra y arroz a banda. Todo espectacular y rápido. Además, si puedes sentarte en la terraza, te vas a enamorar de las vistas. Y no te olvides de las patatas fritas caseras para picar, ¡una delicia! De nuevo, el sitio se siente espacioso, así que no parece abarrotado ni un poco.

En resumen, en La Pizca de Sal ofrecen una mezcla de comidas tradicionales como la paella, fideuá, ensaladas y entrantes como croquetas de rabo de toro, todo con un toque que te hará querer volver. Si quieres comer bien y a buen precio, ya sabes dónde ir.

Cuál es el precio del menú del día en La Pizca de Sal

Te cuento, el restaurante La Pizca de Sal en Plaça de Santa Úrsula es un lugar que tiene su encanto. La verdad, si buscas un sitio muy familiar donde comer como un rey, este es el lugar. Fuimos tres a comer y elegimos el menú del día, con platos como pato, carrilleras y bacalao. Todos estaban riquísimos. Y ni te cuento de los entrantes: frescos y con un montón de sabor. La ensalada de queso de cabra que pedimos fue tan espectacular que casi pedimos otra.

El servicio es un poco descoordinado en hora punta, especialmente cuando hay gente en la sala y en la terraza. Pero, sinceramente, lo compensan con un trato cercano y amable. ¡Son lo mejor! Como consejo, intenta llegar antes de las 15:00h porque la cocina cierra a las 16:00h y así tienes más opciones, sobre todo para probar la paella que, por lo visto, tardan un poquito.

Por cierto, aunque algunos dicen que el sitio es un poco caro (más de 30€ por persona sin vino), lo que probamos estaba bastante bien. La ensalada estaba aceptable y el calamar se defendía muy bien con su salsa. El secreto estaba bueno, aunque las patatas parecían congeladas, lo que ya es un fallo. Pero el tiramisú fue un final de lujo, muy sabroso y bien presentado.

Si tenéis la oportunidad, no os podéis perder la terraza, es tranquila y perfecta para cenar en el centro. Las habitas y la paella valenciana son un must. En cuanto al precio del menú del día, ronda entre 30 y 40 € por persona, así que, ¡ya sabéis! ¡A disfrutar!

A qué horas se puede disfrutar del menú del día

Y ya me cuentas, La Pizca de Sal es un lugar que vale la pena. Nos encontramos en Plaça de Santa Úrsula, 3, Ciutat Vella, 46001 València, y la verdad, tiene un rollo muy agradable. Cinco estrellas en todo. Las mesas son amplias, las sillas cómodas y desde el primer momento te sientes en casa. El personal es educadísimo y profesional, un soplo de aire fresco en estos tiempos.

La carta no es muy extensa, pero hay para todos los gustos. Nosotras nos lanzamos a los calamares a la romana, ¡suave y sabrosos! También pedimos una ensalada de tomate con un aliño que estaba para chuparse los dedos, y el plato de coliflor con foie y cebollitas caramelizadas fue una locura. ¡Los chipirones con ajos tiernos? Un 10! Todo bien presentado, y el servicio, como ya dije, impecable. Salimos a 40€ por cabeza, y créeme, lo repetiría mil veces.

Me parece que el domingo al mediodía, cuando fuimos, el sitio se llenó bastante, pero nos atendieron rápido. Las croquetas estaban de lujo, aunque los boquerones no fueron del todo lo que esperábamos. Pero el arroz estaba en su punto; meloso, pero no pasado. Y no me dejes olvidar esa tarta de queso con salsa de caramelo salada... ¡una explosión de sabor! Todo por unos 40-50€.

Ahora, con el menú del día, no te puedo dar la hora exacta, pero por lo general, suele estar disponible durante la hora de la comida, normalmente hasta las 16:00. Así que si te decides a ir, no dudes en preguntar cuando llegues. Es un buen plan, sobre todo si quieres comer bien sin dejarte un dineral.

Hay opciones de menús especiales para celebraciones en La Pizca de Sal

Ya te digo, La Pizca de Sal es un sitio que no te puedes perder en Valencia, especialmente si andas por Ciutat Vella. A un paso de las Torres de Quart, este lugar es otro de esos descubrimientos que vale oro. Su menú por 19,90€ es un chollazo: tres entrantes a compartir, un plato principal y un postre. Todo está bien elaborado y sabe a gloria. La atención es de las que cuentan; el personal es amable y te hacen sentir como en casa. Al final, si sumas bebida y tal, te mueves entre 30 y 40 € por persona, que está más que bien.

El ambiente del lugar es acogedor y moderno, perfecto para una cena tranquila. Te sientas y ya te van a gustar las primeras impresiones. Y el salmón, madre mía, cocido a la perfección con una salsa cremosa de hierbas que quita el sentido. Con esas guarniciones de zanahorias asadas y patatas rústicas al horno, te quedas con ganas de más. Si buscas calidad, aquí la encuentras seguro.

Y lo de las tapas, ni te cuento; las croquetas de pollo y de toro son un must. ¡Y la ensalada de burrata! La combinación con las patatas bravas y los canelones de toro... Uff, una locura. También, si estás celebrando algo, el personal es un encanto, te traen las velas para el cumpleaños rápido y sin que lo pidas. La única decepción fue la tarta de queso, que prometía un toque salado, pero al final solo era la típica.

Y sí, tienen menús especiales para celebraciones. Así que si estás pensando en montar una fiesta pequeña o algo con amigos, ¡anímate! Este sitio no solo tiene buena comida, sino que también se adapta a lo que necesites. Así que, ya sabes, apunta La Pizca de Sal en tu lista, ¡que no te vas a arrepentir!

La Pizca de Sal tiene opciones de tapas vegetarianas o veganas

Mira, si estás buscando un sitio que mole para comer en Valencia, La Pizca de Sal es un acierto seguro. Cinco estrellas y se lo merece, de verdad. El menú está delicioso, y yo te diría que no te pierdas la ensalada de salmón con granada y almendras. Es un must. Y si eres más de carne, no puedes dejar pasar la hamburguesa Angus. Ahora, el cierre perfecto de la comida es ese brownie con helado. Espectacular, en serio.

La experiencia es otra cosa que no se queda atrás. Estás en el corazón de Valencia y el servicio es rápido y eficiente. Las habas con foie son el plato estrella, así que asegúrate de pedirlas. Si te sientas a comer, puedes contar con que te va a costar sobre 20-30 euros por persona, pero la comida y el servicio están a la altura, así que vale cada céntimo.

Sin embargo, hay lectura mixta por ahí. Una amiga se quejó de que no le sirvieron una cerveza a la una. ¡Vaya faena! Ella sólo quería relajarse y disfrutar. Pero, al final del día, ellos se lo pierden si no llenan la terraza. La gente que quiere una caña y un picoteo también aporta.

De todas formas, como dice la canción, siempre que piso "La Pizca de Sal", me voy súper contento. Durante las Fallas fue una maravilla. La atención es de diez, el personal es amable y atento. Torrija con helado, calamares, arroz meloso... la lista es larga.

Y si te preguntas si tienen opciones de tapas vegetarianas o veganas, para que te hagas una idea, aunque tengo que decir que la info específica no la tengo, la mayoría de los lugares modernos se están adaptando cada vez más. Podrías preguntar en el sitio, seguro que tienen algo para ti. ¡Te invitaría a ir y ver qué tal te apaña!

Qué tipo de vistas se pueden disfrutar desde la terraza de La Pizca de Sal

Te cuento que en La Pizca de Sal, la experiencia fue un verdadero desastre. Reservamos a las 15 h y, a las 15:30, aún no habían tomado nota de nuestras bebidas. Tuve que levantarme y pedirlas por mi cuenta. De pie, les solté las tres bebidas que queríamos y, de paso, ya pedí la comida. ¡15 minutos para que trajeran las bebidas y media hora para un pan con ajoaceite! A las 16 h ya habíamos devorado el pan porque, claro, aún no teníamos comida. Cuando al fin llegó, estaba fría y, para colmo, tuve que levantarme otra vez para que la calentaran. ¡El estrés de esa comida no valía la pena!

Es una pena porque el lugar es increíble y la Plaza de Santa Úrsula es preciosa. Hace cinco años veníamos un montón y siempre nos encantaba, pero esta vez nos decepcionaron. Además, los camareros iban de aquí para allá, pero parecían no tener ni idea de lo que hacían. Muchos platos en las mesas vacías y ellos pasaban con las manos vacías. Muy frustrante. Por un precio de 20-30 €, uno espera algo más, tanto en comida como en servicio.

Aunque, por otro lado, hay reseñas muy positivas de otros comensales. Algunos mencionan un magnífico servicio y comida deliciosa. Al parecer, la paella del señoret fue todo un acierto, ¡y el postre de fondant de chocolate parece ser de otro nivel! Pero sí, hay que reconocer que también hay quien ha vivido el mismo caos que nosotros.

Y hablando de vistas, la terraza de La Pizca de Sal ofrece unas panorámicas increíbles de la plaza. Imagínate disfrutando de una caña mientras miras el ir y venir de la gente, con ese encanto que solo Ciutat Vella puede ofrecer. Pero claro, con un servicio decente, sería perfecto.

Es necesario reservar con anticipación para comer en La Pizca de Sal

Si no conoces La Pizca de Sal, ya estás tardando en ir. Este lugar se encuentra escondido tras las Torres de Quart, en el centro de Valencia, y tiene todo lo que buscas: cocina tradicional, arroces jugosos y productos frescos que te harán la boca agua. La carta no tiene que ser una enciclopedia para impresionar; aquí la simplicidad se mezcla con lo sofisticado, y lo que sacan de la cocina te va a sorprender, te lo aseguro.

Te cuento que la terraza es un lugar ideal para disfrutar un aperitivo o un buen plato mientras miras un monumento histórico. Sin embargo, cuidado con ir en fechas señaladas; una vez coincidimos con una fiesta de cumpleaños un poco ruidosa y eso le quitó un poco de encanto al ambiente. Aunque la responsable pidió disculpas, no ofreció nada para compensar. Aún así, estoy convencido de que volveremos.

Los precios son bastante razonables. Puedes esperar pagar entre 30-40€ por persona, y yo creo que vale la pena. A veces el servicio puede ser un poco desorganizado; hay quien ha esperado un rato para que le tomen nota o ha tenido algún error en la cuenta. Pero bueno, la comida compensa esos detalles.

¿Y qué tal hay que hacer para disfrutar de todo esto? Si no quieres quedarte sin mesa, lo mejor es que reserves con antelación. A veces se llena y puede que no te quede otra que esperar... así que ¡no lo dejes para último momento!

Qué ambientación tiene La Pizca de Sal

Así que si estás buscando un buen sitio donde comer en València, La Pizca de Sal es sin duda el lugar. Un jueves al mediodía, me planté allí y la experiencia fue de 10. Comimos en la terraza, calentitos gracias a un calefactor a gas, que no es lo más romántico, pero en diciembre se agradece. La cazuela de patatas a lo pobre con huevo y jamón estaba de rechupete, y para no quedarme corto, pedimos una paella valenciana para tres. ¡Menuda sorpresa! Sinceramente, nunca pensé que una paella podría alegrar tanto el día. El servicio fue super atento, y si siempre son así, no puedo hacer otra cosa más que recomendarlo.

La cosa no termina ahí. Si decides ir y pides un arroz, prepárate para alucinar. Está bien ubicado en una zona turística, pero no te dejes engañar por eso. Aquí cocinan bien de verdad. Recuerda que eso sí, mejor reservar con antelación, porque la gente se va a enterar de lo bueno que está todo. ¡El servicio es rápido como un rayo y el ambiente es más que agradable! Comida: 5, Servicio: 5, Ambiente: 5. ¿Qué más se puede pedir?

La sazón es 100% valenciana, lo mires por donde lo mires. Puede que no tenga el nombre más famoso de la ciudad, ¡pero es una auténtica joya! Si vas, ni se te ocurra irte sin probar el *arroz de pato caldoso*. Te juro que es un imperdible en Valencia. Además, el personal siempre es muy atento y se nota que se esfuerzan por que te sientas como en casa.

Y sobre la ambientación, te cuento que el lugar tiene un ambiente tranquilo y elegante. Ideal para desconectar un rato y disfrutar de buena comida sin prisas, con vistas a las Torres de Quart. No es solo un restaurante; es un sitio acogedor y agradable, perfecto para volver una y otra vez. Así que, ya sabes, ¡no lo dudes y date una vuelta por allí!

Fuente: Información obtenida de la ficha oficial de Google My Business.
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